miércoles, 13 de mayo de 2015

BERLIN - MARZO 2015 (2)

Bueno, pues vamos con la segunda parte de este Berlín tan fascinante e intenso de 2015. Eso si, os advierto que esta parte fue mucho más clubber que otra cosa porque ya entraba aquí el sabadazo y la visita a Berghain y Kit Kat se hizo obligatoria.


Berlin Marzo 2015. (2)


Nada más salir del Bull, mi hermana Jesús y yo, con todo lo que conlleva salir del Bull a toda prisa y tras todo lo que nos había pasado y tras toda la noche, nos fuimos corriendo a la tienda de los cueros y los plásticos al por mayor. Para los enviciados como nosotros en este mundo maravilloso del plástico, se llama Blackstyle, y se nota el ahorro si se compra cantidad. Aquello es como el Primark de los plásticos, sin ser tan barato como un Primark desde luego. Es caro, pero no son los precios de un RoB o cosas de estas. Vamos, yo me gasté un dineral, pero para ser lo que es, no estuvo nada mal desde luego, Altamente aconsejable. Mirar horarios, porque creo que cierra no muy tarde...vamos, que es para ir por la mañana y estarse allí probándose plásticos hasta que cierren.

Yo me compré este modelazo ideal con el que tiré para adelante todo el sábado noche y domingo en una mezcla de satisfacción personal, cerdez y cafetería.




Ponerse un plástico es maravilloso. Se le olvidan a uno las ganas de novio ni de cariño porque el plástico, tan apretado y tan perfectamente ajustado que te queda, se convierte en tu mejor pareja. Es tu piel, es parte de ti. Es tan importante en la vida ya como lo es tu culo o un escupitajo en él. El plástico una vez puesto te hace más fuerte en la adversidad de una barra. Te forma como guarra y le da mucho más sentido a tu clamidia. Un plástico es vida y carburante de trasnoche. Es éxito personal y síntoma de empotración sin igual. Viva un plástico!

Y tras beber y descansar, yo desde luego ya con el plástico puesto hasta para freírme unas empanadillas, nos fuimos ya echada la noche al New Action, que es el bar de referencia berlinés para los plásticos y sus carmelitas emplastificadas. Fuimos los primeros en llegar. Aun no había nadie. Mi Pepe se había comprado en la tienda de los plásticos un modelazo bárbaro de falda de gladiador romana de cuero e iba tremenda la mujer. Con su suspensorio para dejar claro que a nosotros lo que nos va es que nos den y bien fuerte. De hecho yo, con un rotulador, le pinté un “insert coin” precioso en la espalda baja. Hijos, hay que dejarlo todo claro que si no luego vienen los disgustos. Mi hermana César iba estupenda de cuero de arriba a abajo, estilizada como es ella y bien dispuesta a todo con su labia y su bien saber estar. Jesús iba también bien estupendo en una mezcla de cuero gitano de Ubrique y zíngara de pañuelo suelto. Íbamos sobresalientes, y claro, lo que en el New Action nos pasó fue todo de sobresaliente.

De momento aquello comenzó a llenarse. Y empezaron a llegar los bigardos. Unos tíos como moles todos de un profesionalismo del modelo tremendo. Hay que señalar que en el New Action, se folla, pero desde luego es más un lugar de dejarse ver a primera hora, y luego ya uno tira para los Laboratory, los Berghain o los Kit Kat. Aquello es como de pasarela maravillosa de exhibirse y decirle a Berlín: Aquí estoy yo. Que mi culo se abra a Berlín con todas sus magníficas posibilidades, y que el mundo se abra a Cuba.

Y como somos personas independientes, cada uno se fue a lo que más le intereso y con quien más le interesó. Por lo que sé, mi hermana César se lo pasó pipa con uno en los váteres, además que yo creo recordar que el muchacho era monísimo. Creo que mi hermana estuvo muy ama y muy por el gusto de mandar y de poner al otro en su sitio, pero no fui testigo mucho de aquello. Jesús andaba de paseo por los rincones del local y hubo una vez que andaba yo apoyado en una pared oscura y un señor me empezó a tocar. Total que me agaché de momento a chupársela por hacer tiempo, y de repente me escandalicé porque pensaba que a quien se la estaba chupando era a Jesús... que aquello no era cuarto oscuro pero se veía muy poco. Menos mal que no era porque me hubiera dado un algo. Yo lo que hice mucho es también deambular muchísimo porque allí había muchísimo que ver y muchísimo de lo que participar aunque ya digo que aquello es más de ver.

Estaba yo en los santos váteres de por allí, por cierto estupendamente diseñados para que se meen unos a otros sin derramar, cuando un señor de muy buen ver y de muy gustoso tocar, se me acercó. Y claro, es que van tan tan tan tan profesionales en ese sitio (si no vas de modelazo mejor no ir porque aquello parece la Cibeles del cuero), que yo me rendí a sus pies, nunca mejor dicho. Me hizo chuparle las botas muchísimo, y bueno, mira al principio me daba como cosita pero mientras más bebía más me gustaba. Hasta que me pedí otra copa para hacer buche y dejárselas relucientes. Desde abajo, miraba yo así hacia arriba y veía toda esa mole de pieles de Ubrique encima mía, con el pito fuera así recolgón, que lo primero que pensaba como siempre era en lo de que si mi madre me ve así, y luego ya en metérmela en la boca. Me la metí, y lo primero que noté fue que la criatura tenía un piercing en todo el pito. Mirad, una cosa os digo. Un pito con piercing puede verse mono pero yo para chupar eso, lo veo como antipático de chupar. Porque te suena el piercing en los dientes como un badajo y parece que llevas ortodoncia. O que te has metido un regaliz zara en la boca. Aun así, yo tiré pa lante y se la chupé muchísimo. Me daban las arcadas de forma natural, cosa que disfrutaba hasta el infinito, porque además, el señor me agarraba con una mano la cabeza por encima y con la otra mano, me cogía del cuello por debajo como si yo fuera un pato embuchao. A mi me encantaba ese trato tan inhumano y desagradable a los ojos de cualquier Ana Mato, pero tan exquisito a los míos. Me trató, como yo me merezco que me traten. Como una cochina de mierda.

Y me levantó del suelo. Cada vez que yo hacía un movimiento, me sonaban los plásticos ajustados a mi cuerpo como si yo fuera un chicle. Y con el sudor, el calentón, la mezcla del olor a pito y goma...creedme que la sensación es maravillosa. Me puso mirando para Auswitch de momento, así de pie pero doblado. En pompa vamos. Y me echó un chorretón de lubricante tremendo en el culo al estilo de cuando uno se embarra la mano que la sacude así de una vez... pues así. Yo pensaba que me iba a quedar en la mitad con lo del lubricante, pero que va, la criatura sabía lo que hacía y encima de todo, me metió un gargajazo por el culo que de repente, las maravillas del Renacimiento me parecieron una birria comparado con aquello. Y me empotró. Claro, lo intentó, vamos, porque yo sabía lo del piercing y mira, sabía yo que meterme un pito con piercing iba a ser difícil, a parte de que en Berlín, como ya en Londres también, si dices que se pongan condón, huyen como ratas. Es la palabra maldita, por desgracia. Así que como un piercing puede ser fatal para un culo por mucho gargajo que lleves dentro, yo cerré un poquito el culito y me hice el estrechito con todo el dolor del mundo. Cerrarle el culo a un activo de plásticos es lo mismo que que se te cague en la polla un pasivo siendo tu más pasivo que él. Son tres años de mala suerte. Pero yo lo tuve que hacer porque no quería que se le quedara enganchado el pendiente con mis entrañas y pareciéramos aquello las Hermanas Hurtado anales. Jugamos mucho eso si, porque el como era un empotrador básico, el sólo quería meterla y no comprendía la filosofía de un culo cerrado a drede. Así que para él lo que pasaba es que yo era estrecho y para mi lo que estaba pasando era el peor rato del mundo por dejarme el pìto en la puerta del chocho y no tirar pa lante. Sufrí de cerda que soy.

Tras intentarlo por pasiva y por pasiva, se fue con el rabo entre las piernas y yo descansé de tanta injusticia... me dejé la bechamel de escupitajo y lubricante en el culo como souvenir para toda la noche y día, y me fui a la barra. Allí estaba mi Pepe, con una corte de chupadoras de botas a su alrededor, chupándole muchísimo las botas y mi Pepe como si fuera una Barbara Streisand, en mitad de su público, siendo alabado por como iba de mono. La verdad que es que iba super profesional. Tan ocupado estaba la criatura que decidió que al Kit Kat ya no iba y que se quedaba allí, así que a mi me pareció estupendo que cada uno sea libre en el disfrute, y busqué a César por los váteres, que estaba muy ocupado con el monérrimo, y a mi hermana Jesús, que estaba de paseo, y nos fuimos en una taxi al Kit Kat con los modelos estupendos. Al sentarme en el taxi recuerdo la maravilla de toda la bechamel sonar como un puré aplastado en mis plásticos y mi culo. Como una empanada desbordada que estaba.


Que contar del Kit Kat Club? Para los que no sepáis que es aquello, os invito a leer alguna de las entradas que hay aquí a la izquierda en los links. Dire desde luego que aquello sigue siendo sublime. El ambiente que me hace sentir en casa. Eso si es mi ambiente. Fuera de reglas, fuera de tabus y fuera de todo tipo de etiquetas. Sé quien quieras ser. Y vive tu momentazo. Maravilloso. Me dio vida. Y ese musicón... El Kit Kat es visita siempre obligada para los que quieran sentirse en otro mundo. Si Berghain impresiona por el lugar y el ambientazo club interminable e imposible de superar con sus sleazy vibes... el Kit Kat impresiona por trasladarte a otro planeta. Los dos, para ser exacto, son otro planeta. El Kit Kat, de fantasía y color. El Berghain, oscuro y rotundo.




Nada más llegar nos fuimos a la zona de la piscina, en ruta turística para enseñarles a mis hermanas las bonitas instalaciones. Y allí nos sentamos en una hamaca que había. Había alrededor de toda la piscina, muchísimas hamacas así como reservados balineses muy monos todos puestos llenos de almohadones y varías orgías de chicas liberadas chupándole el pito entre todas a uno tumbado y abandonado, y luego todo lo contrario, muchos tíos recostados comiéndole el coño a una liberada... o lo contrario pero al revés, mariquitas dándose por el culo en los rincones o chupándose los pitos los que no estaban siendo empotrados. Era cada reservado, una historia maravillosa de liberación.

Allí sentados los tres, de repente se acercó un señor desnudo así como fuertote, con una capucha de cuero que le tapaba toda la cara. Yo lo vi muy deseable pero claro, con mis amigos allí delante pues no era el plan... pero claro, él se daba cuenta que a mi me gustaba … y se acercaba... y se acercaba más... total, que mi hermana César toda resuelta me dijo: -Pues chúpesela hermana, que yo le sujeto la cerveza. Y mira, eso hice.

Pero vamos, que fue un momento porque estábamos más entretenidos en estudiar cada reservado que en chupar pollas.




El Kit Kat fue el momento baile de la noche. Bailamos muchísimo entre travestis, hombres vestidos de novia que se la chupa una tirada en el suelo, mujeres desnudas con el coño grapado o chulazos tremendos que se follan a mujeres en los rincones... Bailamos muchísimo entre mujeres que se meten dildos unas a otras, entre hombres que se chupan los pitos unos a otros y entre todo el mundo que baila con todo el mundo unos con otros. Lo disfrutamos de verdad. A Jesús lo perdimos un rato y luego nos enteramos que es que se lo había follado uno detrás de una barra. Y mi hermana César ligó con un muchacho monísimo pero la cosa no llegó a más que besos de pista y estupendos lenguetazos.

Y volvimos al Bull. Desde luego el trance del taxi en la puerta del Kit Kat fue tremendo, porque claro, íbamos con unos gritos y unos bailes, que yo le decía a Jesús que se comportara que así con esos bailes no nos iba a parar ningún taxi. Luego me di cuenta que los taxis no paraban pero no por los bailes, sino porque íbamos con los plásticos sin habernos ni vestido dentro al salir porque nos daba todo igual de lo liberados que estábamos. Bueno, yo creo que no paraban por todo a la vez.

Yo quería que mi hermana César viera el Bull en todas su magnificiencia. Pero tengo que decir que acababan de matar al dueño del lugar en Brasil, de un tiro,(nos dijeron) y que esa mañana el Bull no estaba en su momento. Una pena...porque desde luego NUNCA ha defraudado. Y aun con este tropezón, el Bull es recomendable 100%.

César abandonó a media mañana del domingo, y Jesús y yo al rato, decidimos que había que hacer un movimiento maestro. Ir a Berghain.




De Berghain está ya todo dicho y seguiría hablando y hablando hasta el resto de mis días. Cuando te dicen que es la catedral mundial del clubbing te parece una exageración hortera. Visítalo y ya me dirás. Y sigue las normas de entrada para que no te nieguen el acceso, claro está. Yo nunca he tenido problema desde luego.

Estuvimos hasta el cierre prácticamente, ya lunes por la mañana. Abre el viernes noche y ya...todo de seguido. Pero lo bonito es ir el domingo por la mañana, sin duda. La noche del viernes es muy de turistas. La noche del sábado es una cola eterna para entrar... pero es más marica desde luego y se ven muchas barbaridades...eso si, hay que ir temprano para que no te pille estar en la cola a las 3 de la mañána o 4, cuando la puerta es más estricta y desde luego cuando la cola se hace eterna. Todo el domingo con su día, tarde y noche es sublime. Y cuando cierra es apoteósico.




Y lo que hicimos fue bailar...con los modelos puestos estupendamente aun, con el resudor del plástico estupendo, y con ese ambientazo que tiene Berghain, imposible de superar por ningún club del mundo. Ríete de Ibiza... Lo más destacable fue que Jesús, para ir al baño, se perdió. Yo lo esperaba y esperaba en la barra pero nada hijos, que no llegaba. Yo ya me imaginaba que se había perdido así que me quedé allí hasta que por fin apareció...y oh maravilla, no había sido capaz de encontrar el baño. Se meaba vivo. Yo hice lo que pude para llevarlo al baño con la mayor celeridad posible pero fue imposible. De repente, empezó a mearse encima subiendo las escaleras que llevan al PanoramaBar. Una meada incesante y abundante en aquellas escaleras por encima de su pantalón de cuero que no sé si de aquello se dio cuenta alguien pero yo al ver que se meaba encima le dije: -Pues hija, háztelo todo encima y disfruta! Y allí en las escaleras, mientras se lo hacía todito encima, bailamos muchísimo con los brazos en alto bien empapadas de todo. De meado, sudor, gargajo, lubricante, cerveza y felicidad.


BERLIN: LA PUTA MADRE DE TODAS LAS CIUDADES.


martes, 28 de abril de 2015

BERLÍN MARZO 2015 (1)

Queridos y queridas todos.

Siento tanto el parón de tantos meses... lo siento de verdad. Era algo necesario, porque el piso de Londres tenía que tomar forma. Y escribir con este trabajo se hace solo cuando se está en modo no zombie, y cuando lo he estado, he estado muy entregado a las ikeas y los pintares de casa. Ahora que el pisito ya está casi acabado (quedan tres detalles), puedo dedicarme a vosotros de nuevo. A contar lo que da de si la vida de una grandísima ultracerda como yo.

A la hora de contar, vosotros sois los que me infundís las ganas de sacar toda la porquería que corre por mi vida e ir, ets, por ets, con detalle y buena letra, contando meticulosamente cuantas me he chupado y hasta donde me han entrado esta vez. Gracias a vosotros lectores, por existir. Lectores como “Fran San”, o “Francisco J García”, de Salamanca. Desde aquí, un abrazo enorme.

Hay mucho que contar. Grandes episodios han pasado estos meses por mi clamidica vida. He sido esclavo, he sido primera vedette activa de sauna, y volvimos a hacernos un Berlín, así que empecemos por donde hay creo yo que empezar. Por Berlín. La puta madre de todas las ciudades.


BERLIN MARZO 2015 (1)


Y señalo que es marzo, porque me da que en septiembre volvemos a ir. Aquello hay que aprovecharlo que esta en racha, como lo estaba Madrid en los 90 y primeros de los 2000, salvando las distancias, claro. Y es que en Berlín, todo lo que nos, me pasa, es de vergüenza ajena y por eso la amo tanto. Lo de esta tanda no se queda atrás de nada. Creo que lo mejor es que vaya garito por garito, contando lo que nos pasó, que gracias a Dios esto estaba escrito nada mas volver de allí, vaya que se me olvidara, para esta futura entrada de blog que sabía, aguardaba ya pronto.

Esta vez el viaje lo hice con mi amigo César, una grande que se viene al crucero de La Demence este año, y con mi hermana Jesús, también añadida al crucero a última hora. Allí, en casa de Pepe (también que me la llevo al crucero), iba a decir que nos quedamos a dormir, pero es mentira porque allí la única que durmió fue el helecho, si acaso. Nosotras no paramos. Pero para nada. Dimos unos buenos paseos de turistas como siempre por el Unter den Linden, Alexander Platz y alrededores, y ya nos fuimos a pre-beber para estar calentitas. Y es que esa noche, comenzábamos la tourneé en el Lab-Oratory.





Creo que del sitio ya he hablado alguna vez en este blog durante mis anteriores visitas a esta maravillosa ciudad. Desde luego, bien merece una visita. Los sótanos de Berghain albergan el mayor sex club gay del mundo, en honor a lo que fue el antiguo Ostgut (gran club antes que existiese Berghain). Allí que nos fuimos el viernes noche, a lo que creíamos, era una fiesta “sin pretensiones”, más que nada porque la última vez que fui era la fiesta dos por uno y la gente iba a tomarse algo en plan tranquilo y poco más. Pasaban cosas en los rincones, pero vamos, nada que ver con lo que pasaba ahora, que era un desparrame total de gentes en sus mejores modelos o sin ellos, follando por todos los rincones y sin rincones habidos y por haber, y el consiguiente eso si, dos por uno. Baratísimo. Yo pude beber lo que no se cree. Me pesaba que cuando fui a pagar me iban a sablar como 40€ o por ahí, y no llegó ni a 20, y de verdad, bebí lo indecible y todo a dobles. El caso es que aquello estaba imposible de gentes y la fiesta había degenerado a mucho más lo que me gusta , que un tomarse una copilla y para casa como hace al menos un año.

La pena es que no íbamos vestidos para la ocasión porque de verdad, antes los viernes no era de dress code. Si lo llegamos a saber, hubiera sido todo mucho más grande, y mira que ya lo fue. Les hice a César y Jesús un tour por las bonitas e interesantes instalaciones. Lleno hasta la bandera. Olor a caca en algunos rincones. Olor a popper generalizado. Olor a tío, sudor, plástico, culo y lubricante como aroma ambiente general. Una maravilla. Se echaba en falta un poquito de olor a váter pero bueno. Había mucha cara conocida de La Demence... y alguna cara que también me era conocida de Londres. El caso es que una vez bebimos muchísimo, me dieron ganas de hacer unos pipises horribles. Y le dije a César, “-vente al baño que vamos a hacer pipises... ...bueno, en el baño o al que sea hijo...” Porque claro, así fue. Al pasar por la zona de hacer pipi encima de la gente, decidimos que el pipi lo hacíamos allí mismo. Además, esa zona la tienen muy coqueta puesta en forma de planta sótano que se baja por unas escaleras, la gente que quiere ser meada se pone allí tirada en el suelo y tu desde la planta de arriba les meas muchísimo pisando con garbo el suelo, que es una reja. Todo muy práctico.

Comencé a mear muchísimo a los de abajo, que eran como tres Hermanas Hurtado de plásticos negros que se revolvían de gusto en aquel agujero a cada chorro gordo que yo les daba. Mi amiga César, muy muy metida en el papel, les iba aleccionando en español, sin saber nosotros si entendían algo, a modo de “toma cerda la que te están dando”, “toma cerda ese chorro llevaba una buena gonorrea”, “abre la boca so guarra que mi hermana te meta la sopa”. Frases preciosas de ayer, hoy y de siempre. Lo tremendo fue que de repente, entró en la habitación aquella una especie de china, thailandesa o malaya, lo que aquello fuera, que se puso a gruñirles y pelearse con los otros tres, por mis últimos chorros de pipi. Les arañó y empujó para que los otros la dejasen ponerse a ella también perdida, y mira, a mi me cayó muy mal, que se pusiera así de egoísta, y yo apuntaba mucho más desde arriba a los míos, que eran mucho mas educados y reservados. De raza, no como la china, que parecía que nunca le habían meado encima desde un segundo piso. A más que yo apuntaba a los otros, la china más que se excitaba por no recibir mis chorros hasta el punto que cogió, se tumbó en el suelo, y sin yo esperame aquello, se dobló muchísimo el cuerpo y se auto-orinó encima ante la estupefacta mirada de los míos, que se quedaban entre horrorizados por la avaricia úrea de esa mujer, y estupefactos por la forma que tenía de apoderarse de los meados de otro y si no vengarse de tal forma. Ella lo quería todo.




En uno de los paseos estilo “ahora cada uno se pierde un ratito y luego nos encontramos”, yo me encontré con un señor muy de los míos. Un butanero, vamos. Y me cogió y me quiso arrodillar muchísimo para que yo se la chupara allí mismo. Como yo también quería, me arrodillé muchísimo y allí que se la chupé. Se la chupé a dos tiempos, luego hice una escala, y luego a tiempo seguido. Me explico. Comencé de forma como yo sé que les encanta porque se quedan alucinados. Esto es, metiéndote el pito hasta la amígdalas a la primera y dando una arcada. A veces hasta la he fingido un poco, para no defraudar, vamos. Luego, cuando lo enamoré tras esto, ya se la chupé normal durante un tiempo, y vino la escala. La escala fue, que yo le dije que por favor me metiera en un rincón menos evidente, que mis amigos estaban por allí y mira, yo soy muy liberal pero no soy una fresca, y delante de mis amigos a mi no me gusta que me vean lo mismo que mi madre hace caca con la puerta abierta delante de nosotros, pero no delante de sus amigas cuando vienen a casa a tomar café. Entonces, el señor me subió a un altillo de rejas donde había un señor en un sling de piernas abiertas. Allí en un rincón, ya hice el “a tiempo seguido”, que es que te metes el pito y si puedes lo huevos también, y le haces ya la típica arcada con lagrimón, esta ya de verdad, y te dan el popper, te agarras a las piernas, le tocas las rodillas por detrás, te agarras al culo y te lo aprietas contra la cara estando tu de rodillas sin tocarte en absoluto el pito, símbolo pues de su pasividad...en fin, lo típico y precioso de estos momentos con estos hombres. Resultó que era español y cuando le fui a decir: -”ah pues yo de Córdoba...”, solo me dio tiempo a decir el “ah pues...” y me metió de nuevo el pito en la boca hasta dar otra preciosa arcada con lagrimón. Estas son las cosas que me gustan a mi. Que uno quiera presentarse pero ni lo dejen. Esa vehemencia como si fuera ya el último pito que te vas a chupar en la vida. Esa cosa que te da de chuparlo tantísimo que te crees hasta que el tío te ha gustado de verdad cuando se va, y lo que es que el popper lo has abierto tu.... eso a mi me encanta.

Este señor se fue como vino. Vamos, que se fue a que se la chupara otro. Y bueno, yo me reuní con mi pepe, mi jesus y mi cesar en la barra, donde teníamos el meeting point. Allí bebimos y bebimos y ya me di yo cuenta que cada uno se había agenciado su marido del momento. Pero lo que descubrí también que me encantó, fue el engendro que había en la bañera dispuesta en un rincón, para que tb le mearan de vez en cuando. Era un señor estilo Pepe Viyuela, sin ropa, sentado en una bañera blanca preciosa, y el bailaba así como con un ritmo absurdo, y nadie le prestaba atención. Yo si. Porque me pareció sublime como era el, lo estropeado que estaba ya y la imagen tan tremenda que tenía allí solo. Así que entre Jesús y yo le hicimos un tocado maravilloso de papel higiénico que el se repegó bien en la cara y pelo con lubricante, y enseguida ya vino un muchacho, le meó en la cara, y ya el se levantó con todo el papel higiénico meado pegado en la cara que creo que hasta lo echaron y todo porque le daban calambres ya de haber estado sin parar varios días.

Lo demás en Lab-Oratory fue de beber y mas beber. No quisimos ya hacernos nada más con los oriundos de por allí que nos daba cosa porque aquello desde luego es de entrar y salir con las cuatro clamidias del apocalipsis colgando de las orejas. Así que decidimos que era el momento de irse....como a las 3 de la mañana o así. El plan era irse a casa tras Lab-Oratory, no salir más esa noche, al día siguiente levantarse, irse a la tienda de los plásticos al por mayor, comprarse modelos, y salir al Kit Kat por la noche ya el sábado, con el modelo comprado nuevo. Ese era el plan. De hecho llegamos hasta casa de Pepe y todo. Pero mirad, era viernes por la noche, tras el Lab-Oratory tan inmenso que habíamos hecho... vamos, que César y Pepe decidieron quedarse, y Jesús y yo nos cogimos un señor taxi y para el Bull que nos fuimos.

La llegada al Bull en taxi para mi siempre es especial Siempre te encuentras a alguien chupándole el pito a alguien en la acera...o a alguien saliendo en calzoncillos por la puerta, o entrando, en plena calle. Es muy especial. Allí que nos metimos, con las alarmas puestas, porque sólo podíamos estar hasta cierta hora, ya que si no perderíamos la tienda al por mayor de los plásticos del sábado por la mañana, que tiene unas ofertas maravillosas. Y el problema del Bull es que nunca cierra (24/7), y allí siempre están pasando cosas sublimes.




Y mira si pasan. Yo nada más llegar, me eché marido. Un marido irlandés estupendo muy mono él pero más guarro que un demonio hijos. Lo primero que tuve es buena suerte, vamos a ser justos, porque el muchacho estaba muy bien y era así hasta simpático, pero mira, os lo cuento aquí por privado y que nadie se entere. TUVE QUE HACER DE ACTIVO. Y NO UNA, SINO TRES VECES. La primera me dio mucha cosa y eché los cerrojos del váter y todo e intenté salir como andando estilo “que me cago vivo encima”, como si a quien se la hubieran metido es a mi. A la segunda vez yo ya se la metí en público. A la tercera vez se la metí a él y a otro. Lo cuento todo tal y como pasó, para hacer terapia de choque, reafirmarme en la contranatura que hice, y aprender para la próxima.


La primera vez que se la metí:

Como digo, cuando nos metimos en el váter juntos, yo ya le vi el rabo al diablo y me quedaba muy claro que iba yo a ser el que se la iba a tener que meter. Pero bueno, yo ya con el pedo y con el que el muchacho era monísimo, hice de tripas corazón y dije: pa lante como los de alicante. Total, que se la metí. Iba a decir que no quisiera dar muchos detalles de la cosa para olvidar, pero esto blog va de eso, de darlos, así que los doy sacrificándome muchísimo en pago por el parón en el blog.

La criatura me la chupó nada más cerrar la puerta del váter, y no me dejó que yo le chupara nada. Yo en esos momentos me preguntaba que mal le habré hecho yo a nadie en otra vida como para merecerme tal desagravio, pero bueno, allí que continué. Y luego ya, cogió, se levantó, y se dio la vuelta y se bajó los pantalones. Y se puso en pompa. Yo en esos momentos pensaba que la gente de hoy ni tiene principios ni tacto con el que te la va a meter, porque qué sabe él si yo soy activo o pasivo, y si me está causando un trauma de vivir yo tal experiencia de tener que hacer de super activo y tener que tragar con toda esa liturgia de que me la chupan y luego se me ponen en pompa delante... que yo eso nunca lo he visto desde el otro lado. Una falta total de consideración pero bueno hijos, como era tan mono, yo para alante como los de alicante.

Se la metí. Se la metí además de una vez. Aquello tragó como traga un sumidero hijos. Me dio la impresión de tratarse la criatura de un pasivo sin escrúpulos. Sin espíritu. Sin alma. Porque a mi cuando me la meten y veo que se va a meter el muchacho entero de seguido, lo que hago es cerrar un poco el culo para quedar bien y no quedar tan agujero con patas en pompa.... que eso queda como fatal para un activo digo yo... o no... depende como sea el activo y su punto de vista... el caso es que yo siempre pensé que un culo cerradito les da más morbo que tener ahí el pozo de las almas de Indiana Jones.... Pues este muchacho no tenía tacto para nada. Vamos, que podía habérsela metida yo y la Merkel también...y ya de paso haber llamado a toda la Troika.

Cuando se la metí, cuando acabé, mejor dicho, respiré. Sobre todo porque se corrió enseguida. Entonces nos dimos tres besos y dos de lo otro y nos salimos a beber. Y ahí yo ya me relajé, porque pensé que la peor parte del Bull ya había pasado.


La segunda vez que se la metí:

Esto fue que ya me pillaría el bebido porque vamos, si no no lo explico. El caso es que me llevó a los confines del Bull, allí a los bancos corridos del cuarto oscuro, y otra vez se la tuve que meter. Claro, yo ya lo hice como quien moja una galleta maría en el café... porque como ya sabía que yo estaba pagando mis malos actos en otra vida, lo hice como muy sacrificándome por todos los pasivos del mundo. Y allí, delante de todo el mundo, se la metí repetidamente. Esto es lo peor que se puede hacer en un sitio marica. No ya lo de metérsela a nadie, sino que lo hagas delante de todo el mundo. Ahora contaré porqué porque esto fue lo que desencadenó que hubiera que huir del Bull (menos mal porque así llegamos a la tienda de los plásticos a tiempo...). El caso es que yo una vez se la metí, le dije que me iba a correr. Y el muchacho como que se apartó. Yo me quedé un poco extrañado, ya que yo llevaba condón. Pero ole ahí lo intenso que era el muchacho que veréis lo que hizo. Me apartó, me quitó el condón, y se metió mi pito de nuevo en el culo. Claro, yo todo esto era la gente mirando muchísimo y yo como mirando al suelo intentando contar sobres de lubricante y no dándole importancia al asunto. Le dije que si de verdad estaba seguro y el hizo una cosa que yo jamás he hecho como gran pasivo que soy. Me conejeó el pito. Es decir, se puso a hacer pendular muchísimo y a hacer vayvenes para moverse el y yo no tener que moverme. Me ofrecía su pasivez como objeto votibo.. Yo estaba horrorizado y lo único que mi cuerpo pudo hacer es correrse vivo para acabar cuando antes con tal escenita a las tantas en mitad de aquel Berlín.

Y no solo eso. Al yo correrme y aplastarme y sentirme como Montserrat Caballé re inaugurando el Liceo de Barcelona tras el incendio, que aquello era un publico congregado que pa que, cogió, se pasó los dos o tres dedos juntos por el culo con todo lo que aquello conllevaba de corrida, posible caca, y lubricante con algún que otro escupitajo, y se lo metió en la boca.

Huí horrorizado a la barra a pedirme un gin tonic doble, o yo que sé que fue ya.


La tercera vez que se la metí:

La tercera vez que se la metí fue tras tres gin tonics de estos dobles que os cuento, (claro), y pasó prácticamente lo mismo, que me corrí otra vez, pero esta vez el con sus manitas, les ofreció una tapita al público congregado, y todos gustosos, tomaron salmorejo.

Lo siguiente que recuerdo es estar en la barra sin ya querer mucho con él porque me parecía que era pasar mucho mis esquemas, y varios desconocidos alrededor mío preguntándome si quería follármelos... se iba uno, venía otro... aquello era muy muy violento para un pasivo como yo. La fama que me había grangeado en el Bull era terrible. En mi Capilla Sixtina, ahora se pensaba medio bar aquello de mi!... no sabía como atajar el problema...sólo bebía y bebía sin querer contestar a nadie...y los desconocidos, algunos de los cuales había probado el salmorejo, me venían con la mano sin lavar preguntándome si “me podían sacar la última gotita”

La presión psicológica era tal que cogí a Jesús y nos fuimos en taxi a la tienda de los plásticos, que ya era hora, para al menos, dejar correr un tupido velo a tal sinsentido como en aquel lugar se había dado durante toda la noche.

Y esto lo contaré en la siguiente entrada, ya casi escrita, en la que visitaremos el Kit Kat, el New Action, una sauna, y Berghain.


jueves, 4 de diciembre de 2014

COLONIA. LA EMPOTRACIÓN HECHA ARTE.


Que tal amigazas!

Iba a haber actualizado ayer pero llegué muy muy cansado de Londres y lo que he hecho basicamente es dormir y dormir.
Sigamos pues, con los relatos de estas pasadas vacaciones.

Tras La Demence en Bruselas, mi hermana Jesús y yo cogimos un Thalys (viva el transporte internacional por alta velocidad en Europa) y nos plantamos en Colonia. Queriamos pasar una semanita en una de las ciudades con mas tradicion marica europeas, ver la Catedral (que desde aquí os digo, es IMPRESIONANTE, y vivir el rollo de la ciudad, que está fenomenal. Tiene para ir de compras a lo grande. De preciosidad, no es que sea la panacea, porque a la pobrecita se la cargaron en la II GM, pero es muy muy dinámica y muy practica y cómoda a lo alemán. Y además...

… mira, todos estos detalles me los ahorro porque como digo siempre, para eso están las guías. Yo os la recomiendo. No es un Berlín pero tiene lo suyo, y en cuanto a como te empotran, es el paraiso.

Voy a ser vulgar: y es que en Colonia me han puesto el culo como la bandera de Japón. Me han puesto como una veleta hijos. Mirando a la Meca, a Cuenca, a Roma, a Lisboa, Beirut, Helsinki... vamos, que de tanto y de como ha sido la cosa, la ultima remesa de salida, no pude yo hacer ya nada y he tenido que dejar el culo en barbecho como un mes porque de verdad, iba por las calles tan estupendas colonitas, que me tiraba un aire y todo eran pedos pintores. Cagando por cada esquina que íbamos mi hermana Jesús y yo de como nos pusieron aquello. Yo nunca habia notado eso de que “te han roto el culo” mas cierto que ahora. Era una cosa como de sentarse en un sofá y notar que se te iba a meter pa dentro y tu caerte al suelo de culo. Tremendo.




Hay aparentemente en Colonia, dos barrios mariquitas. El de al lado del río y el que está como más al oeste del centro. Yo os recomiendo el que mejor conocimos porque es que sin saberlo, nuestro apartamento estaba en el mismo meollo del barrio. El de al lado del río. Al otro fuimos, pero nos dio un rollo mas de cafés, tiendas mariquitas, y como mas parisien. El de nuestro apartamento se veía como mas destroyer. Mas a lo hecho pecho. Mas práctico. Y lo era, realmente lo era.

La primera incursión la hice solo. Jesús estaba con el culo muy malito que en la Sauna Macho de la Demence un italiano lo violó como viola un Antonio Anglés a tres niñas perdidas, y entonces decidió quedarse en el apartamento. Yo, tras consultarme todo por san google, ponia nombre al primero de mis destuinos. El Station2b.




Este amigable y muy recomendable lugar se encuentra en una de las calles principales del barrio. Y hacen unas fiestas muy estupendas. De hecho, de repente vimos que hacían el Mercado de Yeguas, al que por supuestos, tan modernos como nos sentíamos tras La Demence, queríamos ir, pero fuimos tan violados los días de antes como os cuento, que nuestro culo dijo ya basta. El mio tenía que parecer ya un polvorón vomitado.

Mi primera fiesta en el Station2b fue una naked party, lo que todos conocemos como una fiesta de bar de desnudarse. Alli me desnudé y allí que me puse a beber y beber cervezas baratisimas en la barra. El lugar tiene como dos etapas. La etapa de arriba que es como saloncito de bienvenidas AR, donde uno se bebe lo primero o bien todo lo que puede. La zona de abajo es el folladero judio, como yo le llamé. Y que cumplia perfectamente con lo que una señora zona de cruising de bar marica tiene que ser. Pasillos y recovecos que nunca acababan con luz roja o sin luz y mucho hombre desnudo. Yo como veía de La Demence inmaculado, porque me lo tome lo de Bruselas mas a fiesta que a sexo, pues aquí venía yo que parecía un tren Talgo con preferencia de paso y sin parar claro. Pero me costó. Una vez cocido de alcohol, que yo ya vi que iba lo necesariamente bebido como para que me violara lo que fuera y encima me gustase, me bajé a la planta de abajo. Habia mucho trasiego y tres hombres de muy muy buen ver que me echaban el ojo. Claro, yo ya iba mas fácil que el tres en rayas así que con el primero de los tres que quiso, allí se acercó a mi. Yo estaba sentado en un pollo de estos corridos de obra. Igual también estaba corrido de semen. Bueno el caso es que yo estaba sentado allí y el señor se acercó. Un jamelgo muy bien parecido y muy estupendo. Como era bar de desnudarse y estábamos desnudos y yo estaba sentado, podéis imaginar que su pito se quedaba a la altura de mi boca por lo tanto, antes de presentarme, se la chupé muchísimo como bien corresponde. Yo me puse muy muy como pito que chupas tras muchos días sin haber chupado nada, es decir, de arcada y lagrimó para adelante. Y a mi me cogió la cabeza con las dos manos y me violó la cabeza. Es decir, me convertí en ser cognitivo que no tiene mas variante que dejarse pendular la cabeza pa lante y pa tras según el señor quiera, o viceversa, la cabeza fija a modo de chocho artificial y es el maromo el que se mueve palante y pa tras, eso si, con la premisa siempre de tener la cabeza agarrada por sus dos manos. Un placer de sensación precioso.

Y allí mismo, como el muchacho no hablaba mucho pero violaba bien, cogió me levantó y me sentó en un señor sling. A mi en los slings no me gusta mucho hacerlo porque me veo muy moderno, me da por pensar que soy diseñador de moda en un programa de Nosolomúsica, y no me excito de ninguna manera, pero esta vez lo conseguí porque me escupió el el culo tres gargajazos que casi me noto las instalaciones de tiro con arco de Barcelona´92. He de decir que una violació en un sling es luego muy cómoda. Es más la parafernalia, lo que me tira para atrás, pero lego oye, el pito entra solo (aunque eso ya no era mérito ninguno) y los va y venes son hermosisimos. Además el muchacho tenia un pito muy muy decente, que mezclado con los gargajazos que me echó en el culo, y mi culo ya de por si que estaba muy autopista sin peaje, aquello fue una maravilla hijos. Un polvo de esos que uno se deja llevar y cierra los ojos y es todo muy de que sabes que te estan mirando 27 alrededor, sabes que la imagen esta siendo entre hortera y dantesca para el que no esté o drogado o bebido, pero sabes que están poniendo el culo como la bandera de japón, al principio te ha dolido, pero ya estás en la fase de que te está encantando, y ambas fases te encantan y la segunda no quieres que acabe nunca. Yo notaba el pito muy dentro, muy pegando en el portón. Los huevios me daban en el paredón, o zona del perineo, unos bofetones preciosísimos, y yo con las patas como de araña allí atadas al sling, y mis brazos muy a lo Jane en una liana, agarrando aquellas cadenas, abandonado a los va y venes del pito del colonisoletano..yo aquello lo viví mucho hijos. Ay que me gustó.

De repente yo noté como que el muchacho iba a terminar. Llevaba su condón el, pero el se quiso correr fuera y mira, me sacó el pito con una vehemencia que ni lo noté, porque el culo ya estaba rollo vagón de metro con sus cuatro puertas automáticas, que podría haberla sacado lentamente o bien me la podían haber metido 4 muchachos mas a la vez todos y también meterme ahí las bolsas que te dan para meter la ropa. Y si alguno tenía la maleta en consigna, pues la maleta también. El caso es que la sacó y se corrió estupendamente poniendo caras de cuando te escaldas la mano con agua caliente. Pero bien que le gustó y bien que los de alrededor aceleraron sus pajas. Que aquello parecía un mercadillo y las marujas alrededor removiendo bragas. Recuerdo que en uno de los momentos del va y ven fuerte, yo estaba agarrado a dos pitos uno a cada lado, como si fueran agarraderas del ayuntamiento para una ciudad sin barreras, si es que eso existe.

Tras correrse, el muchacho me pasó un papel por el culo aun yo allí colgado, para quitarme todo el lubricante, y supongo que me quitaría el babero también. Y ya, junto a otro señor, me bajaron del sling como si yo fuera una Norma Duval que se ha subido en sus bailarines nada más bajar las escalerazas. Y me fui yo al baño a recomponerme. Pues ni eso pude. Me siguieron tres, y en el baño estaba yo lavándome las manos cuando uno de esos se agachó a chuparme el pito. Y en esas, yo me corrí sin ningún miramiento ni sin ninguna posibilidad de vuelta atrás. Yo le dije que me corría ya y el se apartó y la estampa era: yo corriéndome MUCHÍSIMO, y el señor de rodillas desnudo, delante mía, con las manos puestas así como si fuera un mártir cristiano o una virgen de Murillo ascendiendo a los cielos, y todo mi semen dándole en la cara que el la tenía así ladeada, con la boca abierta y los ojos cerrados, así como en penitencia o como con paguita del estado. Yo el se puso así de repente y yo ni me plantee nada de todo esto ni nada al correrme. Me corrí como mejor pude y ya el se quitó de esa postura, me dio las gracias que le goteaba el semen así muy lento por la nariz, y se fue por los pasillos y yo ya me encerré un momento en cuanto los otros dos que habían venido con el desaceleraron sus pajas correspondientes y se fueron. Allí en el váter encerrado me peiné y es cuando me fasciné muchísimo de todos estos hechos.

Y seguimos visitando la ciudad tras esto, y saliendo, por supuesto. Nuestro barrio marica tenía también su bar de osos. El Cox. No es gran cosa, eso os lo digo ya, pero el staff es amabilísimo,.. y majísimo...y bien merece tomarse unas copitas con ellos. Fuimos varios días, y el sábado estaba muy lleno y estaban proyectando un video como de la comunidad osuna colonita allí, que nosotros no entendíamos nada, claro, pero nos parecía muy curioso como todos estaban de atentos.





Quizás el mejor sitio de Colonia, el lugar que más se acerca a lo que a mi me encanta... vamos, que más se acerca no, que lo es, es el Deck 5. Y lo teníamos doblando la esquina. Un local muy pequeño, muy de cerrar a las 10 de la mañana, pero con todo lo necesario parta convertirse en un referente. El pequeño BULL lo llamaba yo. Va de bar fetish marica pero vamos, lo que va es de que todo el que no quiere acabar aun, acaba allí, y claro, se cumple la ley del gazpacho frito. Una mezcla maravillosa de elementos que no deja pie con bolo. Yo fui creo que casi todos los días. Unos pedos que se pillan en esa barra que se caían y se desmoronaban y seguían bebiendo chupitos, todos de cuero, muchos desnudos, otros a mitad, otros de chandal...es todo como que han ido a sus fiestas y eso es lo que ha quedado de ellos. Yo estuve encantado a cada momento que viví allí. Hay que saber que si vas tarde puedes correr el riesgo de que no te dejen pasar. Una vez te conocen si, pero el primer día es mejor no ir tarde porque allí tarde la gente está en unos estados que el de la puerta si abre y ve que no te conoce, no te deja pasar por miedo a que te asustes o no sea tu rollo. Pero si ya te conoce pasas.

Y bueno la barra es bien hermosa, y detrás de la barra hay una sala de espera al mini cuarto oscuro y unos vateres FANTASTICOS. Muy acertado todo vamos. Allí recuerdo la primera noche, que andaba yo bebiendo y hablando muchísimo con el camarero. Me invitó a muchas copas porque clari yo no hacía mas que pedir y le caería en gracia. Y entre copa y copa de repente, me di cuenta que el de mi lado me miraba. El de mi lado era como un dios. Enorme, pero no cachas, sino bruto. Como un árbol hijos. Como un bisonte. Pero no de estos ridículos. Estaba muy en su punto. Como un camionero duro. Como un Cañizares embrutecido. Pero no es que solo me mirase. Es que, me sonaba su cara. Y si, de repente caí que era el muchacho con el que había estado hablando por el Scruff la tarde de antes y habíamos dicho de decirnos algo por la noche pero a mi con el beber y con la fuerza perdida por el culo, se me había pasado totalmente.

De repente, se acercó. Me miró y me dijo: Yo a ti te conozco. Y yo... ¿si?... y ya dije: -Ah claro que si, yo hablé hoy contigo por scruff. Y de repente, ya no éramos desconocidos. Ya me puso la mano en la pierna, me sentí con la pubertad totalmente y me cagué del gusto de pensar lo que me iba a gustar, me hiciera lo que me hiciera. Porque al muchacho bien merecía hacerle la ola. Tenia unas piernas...de estas que el vaquero le queda que no sabes ya bien como parar de que te gotee el pito...un cuello de ñú de estos que hacen arruguitas pero no enormes sino lo justo...y ancho, y no cachas como dije, pero grande...estupendo...de casarse vamos.

Y llegaron los besos. Me cogió la cabeza con una mano por detrás y me dio un beso de tornillo que yo no daba crédito. Además era como con complejo de ratón de esos de bola de los 90... porque el manejaba mi cabeza con su mano cogida por detrás y la movía muchísimo según su necesidad. Lo de que te dirijan la cabeza sea en un beso o un chupar el pito, es maravilloso. Yo creo que lo que me gusta, habla más del pasivo que hay en mi que lo que el pasivo mismo pudiera decir, porque además tendría la boca ocupada. Y nada, ya cogió el muchacho, y me llevó atrás. Y mira, yo atrás había mucha gente, pero el me metió en un rincón. Y allí no dejó que se acercase nadie. Se puso un condón, me escupió en el culo y me la metió. Yo, de verdad, no sé que habré hecho tan bueno a nadie en otra vida, para merecerme que me traten tan bien y se porten así conmigo. Además que me la metió fuerte y de una vez así como despacito pero sin parar. Yo le decía que despacito, y despacito fue pero sin parar, que eso me gusta. Un hombre que se precie cuando te la tiene que meter mas fuerte, es cuando le digas que te está doliendo. Entonces te destroza vivo. Pero luego te encanta. Bueno, la cerveza que se bebía allí era esta...que para el que sepa alemán, pues ya sabe...




Mi situación era apoyado en la pared y sacando el culo como podía para que el pudiera empotrarme. Y mira, fue muy incomodo pero el pito era un pito gooooooooordo gordo como la Torre Agbar, fuerte y largo y perfecto, sin cargar para ningún lado, que yo es que aunque incomodo, lo estaba disfrutando muchísimo. Tantísimo, que yo empecé a moverme también erizando el culo como si fuera una gata y se lo ponía en pompa todo lo que podía como si le ofreciera lo mejor que tengo. Al correrse, que fue muy rápido, me cogió con una mano el pescuezo por la nuca y me apretó hacia abajo, momento en el que solo pasaban por mi cabeza cosas preciosas y de otro mundo. Mayra Gómez Kemp bajando las escaleras, El inicio del Hombre y la Tierra, el encendido del pebetero de Barcelona´92...en fin, lo tipico que ves cuando entras en el pre-orgasmo mental propio que te debe dar cuando se te están corriendo por detrás y encima es contra una pared, y encima es en un bar y encima te están agarrando de la nuca así y empujando para abajo.

A mi este hombre me dejó muy señalado mentalmente. Mi culo, aun latía.

Bueno, en Alemania se suelen ver cosas por las calles que también te dejan muy señalado...




Y al día siguiente, como traca final, tras venir al Deck5 y liarme con dos en la barra (pero esto fue solo de besos, pero a la vez...muy poliamor europeo), nos fuimos a la que considero, la mejor sauna marica que he pisado nunca. La Sauna Phoneix.




La Sauna Phoneix se mantiene abierta todo el finde. 24h. Y las instalaciones son que no se pueden creer. Duras y rotundas como son ellos. Prácticas y sin concesiones. Dignas y sin pretensiones. Aquello debe ser tremendo a hora punta, que no sabemos ni cuando era ni nada,. Sólo sabemos cuando no era, que es cuando fuimos. Igual empezaba a ser hora punta cuando nos íbamos, que fue cuando declaré roto mi culo, pero no lo sabremos eso nunca hasta que no volvamos. Desde luego lo que entraba por esa puerta era de quitarse el sombrero. Unos mastodontes con los que yo recordaba lo que decían los nazis de que los alemanes eran una raza superior, y yo pensaba que igual era verdad, pero no solo ellos, sino los libaneses también, y los griegos...etc etc. Vamos, lo quentraban eran todos así:




Pero no me quejo hijo. Yo lo que viví no se me olvidará ya nunca. Me violaron en toda regla. Lo que quedaba de mi culo quedaba ya para un buen tiempo en barbecho tras la experiencia Phoneix. Una de las violaciones mas directas e intensas que recuerdo. Impactante.

Estuvimos intentando hacernos con las instalaciones pero aquello era bastante lioso. Y el pedo no ayudaba. Y entraríamos en horas bajas porque de repente solo había chinos haciéndose fotos en una cabina. De repente hablando con un señor, le dije (esto no se lo contéis a nadie), que me estaba dando un poco de sueño. Y este señor, estupendo que era desde luego a la vista, me llevo al dormidero. El dormidero era como una sala todas acolchonetada, junto a los depositos de gas de la piscina, donde había alguno que otro dormido. Parecía ser aquella la zona de descanso. Era complicado dormir, con esos SHHHHHHHHHH! Que sonaban de vez en cuando, el suelo de colchoneta tan duro, sin almohada, allí medio desnudo con tu toalla, con esa luz entre rojo y azul... creo que eché una cabezada pero sería corta desde luego. Fue al despertar cuando me encontré con el merengue.

Al abrir los ojos, un mar como de seis toros seis, tremendos todos como si fueran los ingenieros de Alien Prometheus. Estaban todos echados a mi alrededor en aquel dormidero. Todos con sus cuerpos que no se podían creer y todos con los pitos muy duros y todos mirándose muchísimo pero sin hacer nadie nada. Yo estaba allí en medio, en aquella dureza de lugar, tan rotundo y tan practico, con esos shhhhhhhhhh que hacían los gases de la piscina, sin almohada... me sentía tan alemaneado. tan judiqueado...entendía tan tan bien como debía de ser un auswitchesteamiento... el lugar se establecía e imponía sobre ti. La sala y su imponencia. Su dureza y frialdad, creaban un momento de unión con el cuerpo humano y el sexo. Era el hombre y la dureza de la maquina. La perfección alemana y su practicidad.



De repente, yo que me veía allí muy fuera de lugar, uno de los ingenieros de Prometheus cogió y se giró tumbado hacia mi. Me cogió la cabeza fuerte con una mano, que su palma era como si fuera un gorro de ducha para la esferidad de mi cabeza, y me encajó el pito enorme en toda la boca así de un empujón. Mi homosexualidad y lo guarro y entregaito que me pongo otra vez estaban tocando a boda. Se la chupé “a lo parisino”, es decir, como se lo hice a aquel señor de París hace poco, y mira, yo creo que al muchacho le gustó porque yo cuando paraba para respirar, me cogía fuerte y ora vez me ponía a chuparle el pito muchísimo. A mi alrededor no sé lo que pasaba porque yo estaba muy entregado al ingeniero, pero supongo que pasaría de todo.



En cierto momento, el ingeniero se levantó y me tiró del brazo. Me llevó por unos pasillos que aquello parecía andar por los de la Nostromo en Alien 1. Con tanta reja y tanta luz azul, roja y sirenas y shhhhhhhhh de los gases esos. Todo era muy el hombre y la maquina. Yo me presenté por el camino y le dije como me llamaba pero a eso que casi llegamos a lo que llamé, El Nido.7




Si el dormidero era para lo que era aunque luego no lo era porque mira como acabé, el nido era como una especie de sala grande, con gradas de 3 bancos acolchonetados a modo de plaza de toros rodeando el stage, todas las paredes con plasmas enormes con pornos tremendas, y unas dimensiones como de saloncito. Supe que iba a ser violado.

Y lo fui. No sé como no tenía ya el culo muerto pero para esta vez también tuve energías. El me sentó allí en la grada primera, se quitó la toalla y me tuve que meter el pito en la boca sin decir ni un “pues mira el sitio es mono”, “me siento aquí?” o “oye pues aun esta esto tranquilo no?”. Allí le hice el parisino todo lo que pude y todo lo bien que pude. Yo miraba de vez en cuando para arriba porque claro, el espectáculo de hombre era de traca hijos. Otra vez me dio por pensar lo de que en otra vida yo tuve que ser un Ghandi o algo pa merecerme lo que me estaban dando en esta.

Y cuando él decidió que era suficiente, me dio la vuelta en esa primera grada, me puso el culo de lubricante que parecía un tocinillo de cielo, y me empotró de una forma que yo me ericé y todo como dándole a entender que por favor, que me iba a formar ahí un vaginismo que me iba a desbaratar la vida entera.... pero mira me lo callé, porque la empotración era con tal rotundidad y mecánica...era como si te estuvieran metiendo hasta el fondo una grúa de esas americanas saca petroleo que suben y bajan en mitad de Texas. Me sentía completamente relleno. Era un pito todo tan grande, el era tan grande, me cogía de las caderas con unas fuerzas y un acierto, cambiaba de marcha, me ponía la siete del volumen cinco, me hacía un poquito el helicoptero y daba así redondeos...mira, yo era todo como en un éxtasis que ya no tenía ni culo ni nada. Me había convertido en un merengue o en una masa de hojaldre antes de meterla en el horno. No pensé ni en Mayra bajando las escaleras. Que rotundidad de empotración hijos míos.

Y cuando el decidió, la sacó y se fue dándome una palmadita en el culo. Yo me quedé en esa posición de a cuatro patas un poquito porque estaba como entre reventado del todo por dentro y por fuera, y entre que no sabía si me iba a salir de repente un cabritillo, todo lo que habia comido en Colonia esos días, o Mayra bajando las desechas escaleras de mi culo saludando a los moratones. Tras esta vez si, dejé mi culo en barbecho.

Hasta hoy, que vuelvo a estar dispuesto y ya vuelvo a sentir la llamada de la naturaleza.

En marzo iremos a explorar Hamburgo. Las espectativas son altísimas por supuesto. Ya Alemania se ha convertido para mi en un destino de turismo sexual completo. La empotración hecha arte.



jueves, 13 de noviembre de 2014

LA DEMENCE - BRUSELAS

Han sido estas, unas vacaciones inolvidables. Una semanita en Marrakech, que me ha parecido de lo más exótico y distinto. Me imaginaba una Melilla o algo así, y para nada. Aquello es bien distinto, y a unos precios que no se pueden creer. Otra semanita en Colonia, de donde tengo que decir que he salido enamoradito de la ciudad, de sus bares, y de sus HOMBRES. De ello hablaremos en la entrada siguiente a esta. Y cuatro días en Bruselas, exclusivamente dedicados al 25 ANIVERSARIO DE LA DEMENCE. Y de eso hablaremos en esta entrada. Bruselas, si os digo la verdad, tiene su Grande Place, que es maravillosa desde luego en una absoluta filigrana de piedra que no se puede creer, y su Atomium, que es como una lámpara de los 70 satelitosa tremenda que se te viene encima. Y ya no tiene mucho más. Ni es una ciudad preciosa, ni es una ciudad que invite mucho a volver. Supongo que para los eurodiputados estará muy bien porque está llena de clubs de prostitutas de lujo, pero pare vd de contar.

Eso si, cuando es LADEMENCE, la ciudad estalla. Y aquello se convierte en la mayor concentración de mariquitas en plan liberado y cerdo-simpático que he visto nunca. He visto concentraciones grandes de maricas, como en el Circuit de Barcelona, del que nunca dedicaré ni un minuto en este blog por sentirme ante-aquello totalmente. Que se vayan con sus viseras, cadenitas de oro y bañadores Matinee con la música a otra parte. no saben hablar o tocarse, sólo se miran entre ellos y a ellos mismos a ver como están quedando.

La Demence es todo lo contrario. Eso si, de las tres fiestas que hubo en este 25 Aniversario, la que más valió la pena fue la del domingo noche con su día maravilloso en la Sauna Macho. Dos MUST que no se deben dejar pasar si a ellos se puede atender. Normalmente La Demence organiza una fiesta al mes con su posterior mañana-tarde/noche de Sauna Macho. Como digo, el Aniversario costó de tres tandas de esto, de las que asistimos a dos. Viernes, que fue muy toma de contacto y mucho más flojita, y domingo, que fue el acabose.

No tomé casi fotos, porque prefiero seguir los mandamientos de La Demence, aunque alguna que otra en cierta sala en las plantas de arriba de la enorme discoteca que es Fuse, si que os pondré. Y no puedo comentaros en orden de días nada porque tengo mucho gazpacho de todo y no sé cuando iba pasando ahora, si viernes o domingo. Así que simplemente contaré puntos a destacar de los dos mayores eventos. La Demence en Fuse Megaclub y After Sauna Macho.


LA DEMENCE en FUSE MEGACLUB




Mas de tres plantas de super club, como tres pistas de baile totalmente distintas y unas escaleras estrechas y muy dramáticas, que subían y subían al infinito, hacia los cuartos oscuros. Y el calor. Un calor que desde luego no estaba dedicado para aquellos que se agobien con el calor. Mucho.
Pero un ambiente maravilloso. Nada de reinoneos. Público de todos los tipos, muy con el respeto y el pásatelo pipa y haz lo que quieras. No hay reglas, mientras no molestes. Y el que te mira, luego no mira para otro lado, como te hacen en un Circuit. El que te mira va a por ti. Esto es La Demence.




-Maravillosa la smoking area, donde todo el mundo te habla muchísimo y se intima con muchos. Tantísimo, que yo fui semiempotrado por un portugués estupendo del que poco puedo contar solo que era una masa de bolas de carne duras con pelos que me puso en unos peldañitos, la gente se levantó para hacernos sitio y allí se la chupé muchísimo y ya mas tarde hizo el empeño de empotrarme pero el pedo se lo llevó por delante. Lástima que a mi él no.




-Maravillosa la pistaza central con un musicón que me recordó mucho a cuando Madrid estaba maravilloso, con sus hombres que te entran y a los que saludas y ellos te saludan. Y luego se fuma y se hace de todo delante de todo el mundo porque total, no le estás haciendo daño a nadie. A mi me sorprendió muchísimo que ni en la entrada hay un registro de nada ni nada por el estilo. No te preconsideran criminal hasta que no se demuestre lo contrario. Luego veías dentro penetraciones propias de criminales, pero claro ya estabas metido en plena zona de guerra y lo mejor era unirse al grupo. Entre baile y baile, el respiro del sexo acude a ti sin saberse bien a que atender. Mientras yo hablaba con mi amigo Alejandro un señor se me presentó y allí mismo me violó un poquito.

-Maravillosa la segunda planta donde existe una parte pista y una parte gradas, desde la que se disfruta de una vista estupenda de todo el potaje y en la que pasa de todo. Gentes sentadas chupándose los pitos en cueros, gentes sentadas chupándose los pitos con cueros, gentes sentadas chupándose los pitos en gomas, gentes sentadas metiéndose los pitos sin goma, gentes bailando chupándose los pitos sin caerse, gentes caídas chupándose los pitos bailando. Gentes descansando de meterse los pitos mientras hacen un trío de chupársela, gentes descansando de chuparse los pitos metiéndosela. Gentes que simplemente se tocan mientras se meten algo. Gentes que no se meten nada porque solo se están tocando. Y unos modelos y unos tiarrones que no se pueden creer, en una atmósfera única del fin de los tiempos.




-Super mega Maravillosa la sala tercera, la que uno se encuentra tras subir el primer tramo de escaleras hacia los cuartos oscuros. Quizás esta fue mi preferida ambos días. La música, más comercial, pero lo que en esta se daba y el ambiente que la caracterizaba era de otro mundo. Una especie de orgía colectiva de bailes y sexos que no se cree a los ritmos de depeche mode. Difícil desplazarse por ella debido a la cantidad de gentes pero el sudor ayudaba a escurrirse entre los cuerpos maravillosos mariquitas que allí se daban. Y allí cada uno tenía su momento de gloria. Estas fotos, las únicas así más “propias” que colgaré, pertenecen a un muchacho estupendo que el se dijo desnudo: aquí estoy yo! Y allí que se subió con todas sus curvazas y sus carnes morenas y allí que estuvo sudadito perdido como estábamos todos, haciéndose el solito de todo y haciéndonos de todo. Porque hijos, yo fui a pedir una copa entre sus piernas con mi amigo Jesús, y el muchacho, mientras yo intentaba pagar entre una pierna y otra, se bajó, me metió el pito en la boca, me lo sacó, me dio un morreo, se lo metió tb a Jesús, le dio otro morreo y se tumbó en toda la barra todo lo vehemente que era mientras otro le echaba toda una señora cervecita por encima del pito para luego entre tres, chupárselo muchísimo y relamerle bien relamida la cerveza. Que aquello no se desaproveche de ninguna de las maneras, que pedirla costaba un siglo.






Pero no sólo allí en esa planta de gloria, se estaba dando aquello. Al fondo, había un primer cuarto oscuro, enorme una vez se accedía a él, pero con un hall de entrada a modo de saloncito de luz roja con pollos corridos en la pared que era maravilloso. Aquel lugar lo disfruté yo mucho. La gente se sentaba en los pollos y se sucedían unas verdaderas orgías de toma pan y moja entre gente desnuda, gente con su modelo de fútbol o gente con su modelo de “vete tu a saber de que vas pero vas estupendo hijo”. Y claro, Jesús y yo nos sentamos allí a dicharachear. Y ocurrió que una pareja de tres se nos puso enfrente. Uno estaba sentado en la mesita que teníamos delante, intentándose poner un condón. Otro ya estaba abierto de piernas con todas sus magnificas posibilidades, frente a él, en forma de V estupenda. Y otro estaba de pie enfrentado sobre este, mientras el de la V se la chupaba. Jesús me preguntaba sobre como estaba mi tía Mima, si ya estaba muy mayor, y de como mi madre estaba dedicada en cuerpo y alma a su cuidado, y yo le contestaba que si, que mi madre estaba muy superada por el tema pero que mi tía había ya pegado el bajón y que aquella era la única opción para mi madre en estos momentos. Y mientras, el señor que se las veía y deseaba para abrir condones, me los iba pasando porque la criatura no podía con las manos como las tenía llenas de lubricante y el pulso que tenía que era como para robar panderetas, así que yo le comentaba a Jesús lo de mi tía mima allí cruzados de piernas mientras le abría condones como si estuviera comiendo pipas, uno detrás de otro, porque aquello el señor no podía manejarlo bien y el no estaba en condiciones de meterle nada al otro por más que quería. Uno de los momentos que recordaré para siempre. De estos privados, íntimos, dramáticos y únicos.

-Maravillosa era también la subida, desde esta última sala, a los grandes cuartos oscuros del nivel superior. Unas escaleras estilo pasarela anclada a la pared en un vacío sin fin, serpenteaban con solo una luz roja entre tramo y tramo, que se iba y venía. Los pasamanos eran cadenas imposibles de agarrar por la cantidad de lubricante en ellas condensado y esparramado. Y un viento caliente y fuerte soplaba desde la parte de arriba hacía abajo mientras las ordas de maricas de todas las apariencias y estilos iban subiendo paso a paso, como si fueran almonteños tratando de llegar a la Virgen del Rocío, en una especie de jinkana maravillosa y única como parida por H R Giger.

Una vez llegabas al nivel superior, un enorme cuarto oscuro sin fin se desparramaba sin orden ni concierto. Difícil de orientarse y con un gentío tal que yo no quise entrar porque me iba a perder de Jesús y cierto es lo que nos dijeron nuestros anfitriones bruselitas. El que se pierde en el Fuse ya no se encuentra así que no os despistéis unos de otros.

Quizás, de las fiestas con más nivelón si no la que más, que he vivido nunca. Diferente a la magia que tuvo aquella mítica White Party del Crucero de La Demence del año pasado, porque aquello era estar en otra dimensión, pero es que esta dimensión también era desconocida por mi. Hay grandes sitios en este mundo que deben ser conocidos. Berghain, KitKat Club, Bull, y La Demence.


AFTER SAUNA MACHO

Y como plato estelar, en Bruselas, cuando acaba La Demence en Fuse, prosigue La Demence en Sauna Macho, situada junto a La Grande Place. Como sauna diré, que las hay mil veces mejores, mil veces más limpias y mil veces más cómodas. Esta tiene también sus buenos cuatro o cinco pisos, con su terraza para fumadores arriba del todo donde está la gente como lagartos, esté lloviendo o haciendo un solo horrible, descansando de lo que se da abajo. No debe ser gran cosa cualquier día del mes que no sea post Demence. Pero cuando es Demence, lo que es la planta de abajo de la sauna, con su señora piscina enorme y su pista de baile, se convierte en el más original de los afters. Un señor dj haciendo las delicias de todos con esa música bruselita que es sublime de bailar y todo el mundo loco de remate en toalla, sin toalla, en cueros o sin cueros, gomas o sin gomas, calzoncillos o como se llame lo otro.




El sábado por la mañana, tras la primera fiesta del viernes noche, me decepcionó un poco. Ni se puede allí buscar empotrador, ni hay cabinas para empotrar porque hay pocas y están todas cogidas, ni se liga. Yo pensaba que iba a ser muy rollo sauna vauxhalliana, de estar en las cabinas las gentes y los grupos haciendo sus fiestas, pero no. La Macho se divide en dos tipos de personas. Los que van a follar, que son los menos y además no follan porque están con un pedo horrible y solo pasean, y los que la toman de after. Hay que ir a ella en el segundo modo. Y entonces no te sientes decepcionado para nada. Es como yo la tomé el lunes por la mañana tras disfrutar de la fiesta del domingo noche. Atentos a las colas de la mañana -uno entra uno sale- porque cuando cierra La Demence, a eso de las 12 de la mañana, es mejor no intentar la entrada. O lo haces a las 6 y sales de la fiesta un poquito antes, o intentalo sobre las 15/16h, que ya se haya disipado mucho la cosa en la puerta.

Y la pista es maravillosa. Me recordó el lunes tanto al crucero... porque la música es indescriptible de buena, porque la gente es que le da igual ocho que ochenta, porque el staff no puede ser mas amable y tratarte mejor, y porque allí pasa de todo. Aquí ya había, he de decir, un nivel de tíos que si que eran más cachas con pelos, que otra cosa, pero eran maravillosos todos. Las cervezas baratísimas...yo bebí lo que no se sabe y al salir pagué como 21€... las toallas son marrones y si se te sale la caca no se nota. La piscina es estupenda porque lo mismo tienes a tres locas desnudas haciendo unos coros y bailes vehementes de gritos marroquíes y como muy exótico, como que te ves a uno tumbado en el borde y tres chupándole el pito mientras dos travestidas bailan con las pelucas mojadas con esos dos entras las piernas. Y luego la piscina, que llega a parecer como un cazuelo con los garbanzos en remojo en un estupendo marinado de clamidias, gonorreas, sífilis y un poquito de perejil. Y la pista estupenda con la gente poniéndose las toallas de modelo de ducha, o toreándose, o en el sofá bajo el dj los chulos puestos y el que pasa se la chupa o se sienta encima...yo lo vi todo tan apropiado y tan tan tan precioso de ver... como sauna como os digo valía poco pero como desquicie final no tenía limite.

Sólo intimé con un yugoslavo, que me la metió en una cabina sin puerta y por allí pasó hasta la infanta elena a firmar el libro de visitas. Mi amigo Jesús en cambio, mas atento al ligoteo aquel lunes de gloria, ligó con el que quiso, como con tres creo recordar...o cuatro, y yo aunque me daban arrebatos al ver los señores que veía, prefería disfrutar de esa piscina y pista, que recordaré para siempre. Ah, la zona de fumadores junto al bar, habitación a modo de relax o desconexión pero en la que pasaba también de todo (yo bailé unas sevillanas), y las taquillas donde se lían unos pitotes del demonio, también son muy de tener en cuenta.



Y claro, cuenta tu como tras este finde, no voy yo a caer en reservar el crucero del año que viene. Pues ya está reservadito hijos. Las plazas se van y si te lo puedes permitir, hazlo. Te acordarás toda tu vida. Eso si, si te va el rollo Circuit, pasa de esto. No te va a gustar. Porque aquí, si no eres como tienes que ser, no pegas ni con cola. Y mira que colas, hay varias.




Ah, que se me olvidaba, gracias por esa respuesta, en la entrada del Crucero de La Demence, a la pregunta de "alguien", sobre si "tengo sida". Me quedé con la boca abierta de leer algo taaaaan patético como esto a estas alturas de la vida. Pero cuando leí lo que le contestan debajo, ya si que me levanté y aplaudí.  Pincha AQUÍ y disfrútalo.



//// por cierto, me encantaría saber como poder quitar estos links de aquí abajo que se han estropeado. sé que se hace en la plantilla html del blog pero soy nulo tecnológico. alguno con blog sabe qué línea he de borrar para que desaparezcan? muy muy agradecido ////


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