jueves, 4 de diciembre de 2014

COLONIA. LA EMPOTRACIÓN HECHA ARTE.


Que tal amigazas!

Iba a haber actualizado ayer pero llegué muy muy cansado de Londres y lo que he hecho basicamente es dormir y dormir.
Sigamos pues, con los relatos de estas pasadas vacaciones.

Tras La Demence en Bruselas, mi hermana Jesús y yo cogimos un Thalys (viva el transporte internacional por alta velocidad en Europa) y nos plantamos en Colonia. Queriamos pasar una semanita en una de las ciudades con mas tradicion marica europeas, ver la Catedral (que desde aquí os digo, es IMPRESIONANTE, y vivir el rollo de la ciudad, que está fenomenal. Tiene para ir de compras a lo grande. De preciosidad, no es que sea la panacea, porque a la pobrecita se la cargaron en la II GM, pero es muy muy dinámica y muy practica y cómoda a lo alemán. Y además...

… mira, todos estos detalles me los ahorro porque como digo siempre, para eso están las guías. Yo os la recomiendo. No es un Berlín pero tiene lo suyo, y en cuanto a como te empotran, es el paraiso.

Voy a ser vulgar: y es que en Colonia me han puesto el culo como la bandera de Japón. Me han puesto como una veleta hijos. Mirando a la Meca, a Cuenca, a Roma, a Lisboa, Beirut, Helsinki... vamos, que de tanto y de como ha sido la cosa, la ultima remesa de salida, no pude yo hacer ya nada y he tenido que dejar el culo en barbecho como un mes porque de verdad, iba por las calles tan estupendas colonitas, que me tiraba un aire y todo eran pedos pintores. Cagando por cada esquina que íbamos mi hermana Jesús y yo de como nos pusieron aquello. Yo nunca habia notado eso de que “te han roto el culo” mas cierto que ahora. Era una cosa como de sentarse en un sofá y notar que se te iba a meter pa dentro y tu caerte al suelo de culo. Tremendo.




Hay aparentemente en Colonia, dos barrios mariquitas. El de al lado del río y el que está como más al oeste del centro. Yo os recomiendo el que mejor conocimos porque es que sin saberlo, nuestro apartamento estaba en el mismo meollo del barrio. El de al lado del río. Al otro fuimos, pero nos dio un rollo mas de cafés, tiendas mariquitas, y como mas parisien. El de nuestro apartamento se veía como mas destroyer. Mas a lo hecho pecho. Mas práctico. Y lo era, realmente lo era.

La primera incursión la hice solo. Jesús estaba con el culo muy malito que en la Sauna Macho de la Demence un italiano lo violó como viola un Antonio Anglés a tres niñas perdidas, y entonces decidió quedarse en el apartamento. Yo, tras consultarme todo por san google, ponia nombre al primero de mis destuinos. El Station2b.




Este amigable y muy recomendable lugar se encuentra en una de las calles principales del barrio. Y hacen unas fiestas muy estupendas. De hecho, de repente vimos que hacían el Mercado de Yeguas, al que por supuestos, tan modernos como nos sentíamos tras La Demence, queríamos ir, pero fuimos tan violados los días de antes como os cuento, que nuestro culo dijo ya basta. El mio tenía que parecer ya un polvorón vomitado.

Mi primera fiesta en el Station2b fue una naked party, lo que todos conocemos como una fiesta de bar de desnudarse. Alli me desnudé y allí que me puse a beber y beber cervezas baratisimas en la barra. El lugar tiene como dos etapas. La etapa de arriba que es como saloncito de bienvenidas AR, donde uno se bebe lo primero o bien todo lo que puede. La zona de abajo es el folladero judio, como yo le llamé. Y que cumplia perfectamente con lo que una señora zona de cruising de bar marica tiene que ser. Pasillos y recovecos que nunca acababan con luz roja o sin luz y mucho hombre desnudo. Yo como veía de La Demence inmaculado, porque me lo tome lo de Bruselas mas a fiesta que a sexo, pues aquí venía yo que parecía un tren Talgo con preferencia de paso y sin parar claro. Pero me costó. Una vez cocido de alcohol, que yo ya vi que iba lo necesariamente bebido como para que me violara lo que fuera y encima me gustase, me bajé a la planta de abajo. Habia mucho trasiego y tres hombres de muy muy buen ver que me echaban el ojo. Claro, yo ya iba mas fácil que el tres en rayas así que con el primero de los tres que quiso, allí se acercó a mi. Yo estaba sentado en un pollo de estos corridos de obra. Igual también estaba corrido de semen. Bueno el caso es que yo estaba sentado allí y el señor se acercó. Un jamelgo muy bien parecido y muy estupendo. Como era bar de desnudarse y estábamos desnudos y yo estaba sentado, podéis imaginar que su pito se quedaba a la altura de mi boca por lo tanto, antes de presentarme, se la chupé muchísimo como bien corresponde. Yo me puse muy muy como pito que chupas tras muchos días sin haber chupado nada, es decir, de arcada y lagrimó para adelante. Y a mi me cogió la cabeza con las dos manos y me violó la cabeza. Es decir, me convertí en ser cognitivo que no tiene mas variante que dejarse pendular la cabeza pa lante y pa tras según el señor quiera, o viceversa, la cabeza fija a modo de chocho artificial y es el maromo el que se mueve palante y pa tras, eso si, con la premisa siempre de tener la cabeza agarrada por sus dos manos. Un placer de sensación precioso.

Y allí mismo, como el muchacho no hablaba mucho pero violaba bien, cogió me levantó y me sentó en un señor sling. A mi en los slings no me gusta mucho hacerlo porque me veo muy moderno, me da por pensar que soy diseñador de moda en un programa de Nosolomúsica, y no me excito de ninguna manera, pero esta vez lo conseguí porque me escupió el el culo tres gargajazos que casi me noto las instalaciones de tiro con arco de Barcelona´92. He de decir que una violació en un sling es luego muy cómoda. Es más la parafernalia, lo que me tira para atrás, pero lego oye, el pito entra solo (aunque eso ya no era mérito ninguno) y los va y venes son hermosisimos. Además el muchacho tenia un pito muy muy decente, que mezclado con los gargajazos que me echó en el culo, y mi culo ya de por si que estaba muy autopista sin peaje, aquello fue una maravilla hijos. Un polvo de esos que uno se deja llevar y cierra los ojos y es todo muy de que sabes que te estan mirando 27 alrededor, sabes que la imagen esta siendo entre hortera y dantesca para el que no esté o drogado o bebido, pero sabes que están poniendo el culo como la bandera de japón, al principio te ha dolido, pero ya estás en la fase de que te está encantando, y ambas fases te encantan y la segunda no quieres que acabe nunca. Yo notaba el pito muy dentro, muy pegando en el portón. Los huevios me daban en el paredón, o zona del perineo, unos bofetones preciosísimos, y yo con las patas como de araña allí atadas al sling, y mis brazos muy a lo Jane en una liana, agarrando aquellas cadenas, abandonado a los va y venes del pito del colonisoletano..yo aquello lo viví mucho hijos. Ay que me gustó.

De repente yo noté como que el muchacho iba a terminar. Llevaba su condón el, pero el se quiso correr fuera y mira, me sacó el pito con una vehemencia que ni lo noté, porque el culo ya estaba rollo vagón de metro con sus cuatro puertas automáticas, que podría haberla sacado lentamente o bien me la podían haber metido 4 muchachos mas a la vez todos y también meterme ahí las bolsas que te dan para meter la ropa. Y si alguno tenía la maleta en consigna, pues la maleta también. El caso es que la sacó y se corrió estupendamente poniendo caras de cuando te escaldas la mano con agua caliente. Pero bien que le gustó y bien que los de alrededor aceleraron sus pajas. Que aquello parecía un mercadillo y las marujas alrededor removiendo bragas. Recuerdo que en uno de los momentos del va y ven fuerte, yo estaba agarrado a dos pitos uno a cada lado, como si fueran agarraderas del ayuntamiento para una ciudad sin barreras, si es que eso existe.

Tras correrse, el muchacho me pasó un papel por el culo aun yo allí colgado, para quitarme todo el lubricante, y supongo que me quitaría el babero también. Y ya, junto a otro señor, me bajaron del sling como si yo fuera una Norma Duval que se ha subido en sus bailarines nada más bajar las escalerazas. Y me fui yo al baño a recomponerme. Pues ni eso pude. Me siguieron tres, y en el baño estaba yo lavándome las manos cuando uno de esos se agachó a chuparme el pito. Y en esas, yo me corrí sin ningún miramiento ni sin ninguna posibilidad de vuelta atrás. Yo le dije que me corría ya y el se apartó y la estampa era: yo corriéndome MUCHÍSIMO, y el señor de rodillas desnudo, delante mía, con las manos puestas así como si fuera un mártir cristiano o una virgen de Murillo ascendiendo a los cielos, y todo mi semen dándole en la cara que el la tenía así ladeada, con la boca abierta y los ojos cerrados, así como en penitencia o como con paguita del estado. Yo el se puso así de repente y yo ni me plantee nada de todo esto ni nada al correrme. Me corrí como mejor pude y ya el se quitó de esa postura, me dio las gracias que le goteaba el semen así muy lento por la nariz, y se fue por los pasillos y yo ya me encerré un momento en cuanto los otros dos que habían venido con el desaceleraron sus pajas correspondientes y se fueron. Allí en el váter encerrado me peiné y es cuando me fasciné muchísimo de todos estos hechos.

Y seguimos visitando la ciudad tras esto, y saliendo, por supuesto. Nuestro barrio marica tenía también su bar de osos. El Cox. No es gran cosa, eso os lo digo ya, pero el staff es amabilísimo,.. y majísimo...y bien merece tomarse unas copitas con ellos. Fuimos varios días, y el sábado estaba muy lleno y estaban proyectando un video como de la comunidad osuna colonita allí, que nosotros no entendíamos nada, claro, pero nos parecía muy curioso como todos estaban de atentos.





Quizás el mejor sitio de Colonia, el lugar que más se acerca a lo que a mi me encanta... vamos, que más se acerca no, que lo es, es el Deck 5. Y lo teníamos doblando la esquina. Un local muy pequeño, muy de cerrar a las 10 de la mañana, pero con todo lo necesario parta convertirse en un referente. El pequeño BULL lo llamaba yo. Va de bar fetish marica pero vamos, lo que va es de que todo el que no quiere acabar aun, acaba allí, y claro, se cumple la ley del gazpacho frito. Una mezcla maravillosa de elementos que no deja pie con bolo. Yo fui creo que casi todos los días. Unos pedos que se pillan en esa barra que se caían y se desmoronaban y seguían bebiendo chupitos, todos de cuero, muchos desnudos, otros a mitad, otros de chandal...es todo como que han ido a sus fiestas y eso es lo que ha quedado de ellos. Yo estuve encantado a cada momento que viví allí. Hay que saber que si vas tarde puedes correr el riesgo de que no te dejen pasar. Una vez te conocen si, pero el primer día es mejor no ir tarde porque allí tarde la gente está en unos estados que el de la puerta si abre y ve que no te conoce, no te deja pasar por miedo a que te asustes o no sea tu rollo. Pero si ya te conoce pasas.

Y bueno la barra es bien hermosa, y detrás de la barra hay una sala de espera al mini cuarto oscuro y unos vateres FANTASTICOS. Muy acertado todo vamos. Allí recuerdo la primera noche, que andaba yo bebiendo y hablando muchísimo con el camarero. Me invitó a muchas copas porque clari yo no hacía mas que pedir y le caería en gracia. Y entre copa y copa de repente, me di cuenta que el de mi lado me miraba. El de mi lado era como un dios. Enorme, pero no cachas, sino bruto. Como un árbol hijos. Como un bisonte. Pero no de estos ridículos. Estaba muy en su punto. Como un camionero duro. Como un Cañizares embrutecido. Pero no es que solo me mirase. Es que, me sonaba su cara. Y si, de repente caí que era el muchacho con el que había estado hablando por el Scruff la tarde de antes y habíamos dicho de decirnos algo por la noche pero a mi con el beber y con la fuerza perdida por el culo, se me había pasado totalmente.

De repente, se acercó. Me miró y me dijo: Yo a ti te conozco. Y yo... ¿si?... y ya dije: -Ah claro que si, yo hablé hoy contigo por scruff. Y de repente, ya no éramos desconocidos. Ya me puso la mano en la pierna, me sentí con la pubertad totalmente y me cagué del gusto de pensar lo que me iba a gustar, me hiciera lo que me hiciera. Porque al muchacho bien merecía hacerle la ola. Tenia unas piernas...de estas que el vaquero le queda que no sabes ya bien como parar de que te gotee el pito...un cuello de ñú de estos que hacen arruguitas pero no enormes sino lo justo...y ancho, y no cachas como dije, pero grande...estupendo...de casarse vamos.

Y llegaron los besos. Me cogió la cabeza con una mano por detrás y me dio un beso de tornillo que yo no daba crédito. Además era como con complejo de ratón de esos de bola de los 90... porque el manejaba mi cabeza con su mano cogida por detrás y la movía muchísimo según su necesidad. Lo de que te dirijan la cabeza sea en un beso o un chupar el pito, es maravilloso. Yo creo que lo que me gusta, habla más del pasivo que hay en mi que lo que el pasivo mismo pudiera decir, porque además tendría la boca ocupada. Y nada, ya cogió el muchacho, y me llevó atrás. Y mira, yo atrás había mucha gente, pero el me metió en un rincón. Y allí no dejó que se acercase nadie. Se puso un condón, me escupió en el culo y me la metió. Yo, de verdad, no sé que habré hecho tan bueno a nadie en otra vida, para merecerme que me traten tan bien y se porten así conmigo. Además que me la metió fuerte y de una vez así como despacito pero sin parar. Yo le decía que despacito, y despacito fue pero sin parar, que eso me gusta. Un hombre que se precie cuando te la tiene que meter mas fuerte, es cuando le digas que te está doliendo. Entonces te destroza vivo. Pero luego te encanta. Bueno, la cerveza que se bebía allí era esta...que para el que sepa alemán, pues ya sabe...




Mi situación era apoyado en la pared y sacando el culo como podía para que el pudiera empotrarme. Y mira, fue muy incomodo pero el pito era un pito gooooooooordo gordo como la Torre Agbar, fuerte y largo y perfecto, sin cargar para ningún lado, que yo es que aunque incomodo, lo estaba disfrutando muchísimo. Tantísimo, que yo empecé a moverme también erizando el culo como si fuera una gata y se lo ponía en pompa todo lo que podía como si le ofreciera lo mejor que tengo. Al correrse, que fue muy rápido, me cogió con una mano el pescuezo por la nuca y me apretó hacia abajo, momento en el que solo pasaban por mi cabeza cosas preciosas y de otro mundo. Mayra Gómez Kemp bajando las escaleras, El inicio del Hombre y la Tierra, el encendido del pebetero de Barcelona´92...en fin, lo tipico que ves cuando entras en el pre-orgasmo mental propio que te debe dar cuando se te están corriendo por detrás y encima es contra una pared, y encima es en un bar y encima te están agarrando de la nuca así y empujando para abajo.

A mi este hombre me dejó muy señalado mentalmente. Mi culo, aun latía.

Bueno, en Alemania se suelen ver cosas por las calles que también te dejan muy señalado...




Y al día siguiente, como traca final, tras venir al Deck5 y liarme con dos en la barra (pero esto fue solo de besos, pero a la vez...muy poliamor europeo), nos fuimos a la que considero, la mejor sauna marica que he pisado nunca. La Sauna Phoneix.




La Sauna Phoneix se mantiene abierta todo el finde. 24h. Y las instalaciones son que no se pueden creer. Duras y rotundas como son ellos. Prácticas y sin concesiones. Dignas y sin pretensiones. Aquello debe ser tremendo a hora punta, que no sabemos ni cuando era ni nada,. Sólo sabemos cuando no era, que es cuando fuimos. Igual empezaba a ser hora punta cuando nos íbamos, que fue cuando declaré roto mi culo, pero no lo sabremos eso nunca hasta que no volvamos. Desde luego lo que entraba por esa puerta era de quitarse el sombrero. Unos mastodontes con los que yo recordaba lo que decían los nazis de que los alemanes eran una raza superior, y yo pensaba que igual era verdad, pero no solo ellos, sino los libaneses también, y los griegos...etc etc. Vamos, lo quentraban eran todos así:




Pero no me quejo hijo. Yo lo que viví no se me olvidará ya nunca. Me violaron en toda regla. Lo que quedaba de mi culo quedaba ya para un buen tiempo en barbecho tras la experiencia Phoneix. Una de las violaciones mas directas e intensas que recuerdo. Impactante.

Estuvimos intentando hacernos con las instalaciones pero aquello era bastante lioso. Y el pedo no ayudaba. Y entraríamos en horas bajas porque de repente solo había chinos haciéndose fotos en una cabina. De repente hablando con un señor, le dije (esto no se lo contéis a nadie), que me estaba dando un poco de sueño. Y este señor, estupendo que era desde luego a la vista, me llevo al dormidero. El dormidero era como una sala todas acolchonetada, junto a los depositos de gas de la piscina, donde había alguno que otro dormido. Parecía ser aquella la zona de descanso. Era complicado dormir, con esos SHHHHHHHHHH! Que sonaban de vez en cuando, el suelo de colchoneta tan duro, sin almohada, allí medio desnudo con tu toalla, con esa luz entre rojo y azul... creo que eché una cabezada pero sería corta desde luego. Fue al despertar cuando me encontré con el merengue.

Al abrir los ojos, un mar como de seis toros seis, tremendos todos como si fueran los ingenieros de Alien Prometheus. Estaban todos echados a mi alrededor en aquel dormidero. Todos con sus cuerpos que no se podían creer y todos con los pitos muy duros y todos mirándose muchísimo pero sin hacer nadie nada. Yo estaba allí en medio, en aquella dureza de lugar, tan rotundo y tan practico, con esos shhhhhhhhhh que hacían los gases de la piscina, sin almohada... me sentía tan alemaneado. tan judiqueado...entendía tan tan bien como debía de ser un auswitchesteamiento... el lugar se establecía e imponía sobre ti. La sala y su imponencia. Su dureza y frialdad, creaban un momento de unión con el cuerpo humano y el sexo. Era el hombre y la dureza de la maquina. La perfección alemana y su practicidad.



De repente, yo que me veía allí muy fuera de lugar, uno de los ingenieros de Prometheus cogió y se giró tumbado hacia mi. Me cogió la cabeza fuerte con una mano, que su palma era como si fuera un gorro de ducha para la esferidad de mi cabeza, y me encajó el pito enorme en toda la boca así de un empujón. Mi homosexualidad y lo guarro y entregaito que me pongo otra vez estaban tocando a boda. Se la chupé “a lo parisino”, es decir, como se lo hice a aquel señor de París hace poco, y mira, yo creo que al muchacho le gustó porque yo cuando paraba para respirar, me cogía fuerte y ora vez me ponía a chuparle el pito muchísimo. A mi alrededor no sé lo que pasaba porque yo estaba muy entregado al ingeniero, pero supongo que pasaría de todo.



En cierto momento, el ingeniero se levantó y me tiró del brazo. Me llevó por unos pasillos que aquello parecía andar por los de la Nostromo en Alien 1. Con tanta reja y tanta luz azul, roja y sirenas y shhhhhhhhh de los gases esos. Todo era muy el hombre y la maquina. Yo me presenté por el camino y le dije como me llamaba pero a eso que casi llegamos a lo que llamé, El Nido.7




Si el dormidero era para lo que era aunque luego no lo era porque mira como acabé, el nido era como una especie de sala grande, con gradas de 3 bancos acolchonetados a modo de plaza de toros rodeando el stage, todas las paredes con plasmas enormes con pornos tremendas, y unas dimensiones como de saloncito. Supe que iba a ser violado.

Y lo fui. No sé como no tenía ya el culo muerto pero para esta vez también tuve energías. El me sentó allí en la grada primera, se quitó la toalla y me tuve que meter el pito en la boca sin decir ni un “pues mira el sitio es mono”, “me siento aquí?” o “oye pues aun esta esto tranquilo no?”. Allí le hice el parisino todo lo que pude y todo lo bien que pude. Yo miraba de vez en cuando para arriba porque claro, el espectáculo de hombre era de traca hijos. Otra vez me dio por pensar lo de que en otra vida yo tuve que ser un Ghandi o algo pa merecerme lo que me estaban dando en esta.

Y cuando él decidió que era suficiente, me dio la vuelta en esa primera grada, me puso el culo de lubricante que parecía un tocinillo de cielo, y me empotró de una forma que yo me ericé y todo como dándole a entender que por favor, que me iba a formar ahí un vaginismo que me iba a desbaratar la vida entera.... pero mira me lo callé, porque la empotración era con tal rotundidad y mecánica...era como si te estuvieran metiendo hasta el fondo una grúa de esas americanas saca petroleo que suben y bajan en mitad de Texas. Me sentía completamente relleno. Era un pito todo tan grande, el era tan grande, me cogía de las caderas con unas fuerzas y un acierto, cambiaba de marcha, me ponía la siete del volumen cinco, me hacía un poquito el helicoptero y daba así redondeos...mira, yo era todo como en un éxtasis que ya no tenía ni culo ni nada. Me había convertido en un merengue o en una masa de hojaldre antes de meterla en el horno. No pensé ni en Mayra bajando las escaleras. Que rotundidad de empotración hijos míos.

Y cuando el decidió, la sacó y se fue dándome una palmadita en el culo. Yo me quedé en esa posición de a cuatro patas un poquito porque estaba como entre reventado del todo por dentro y por fuera, y entre que no sabía si me iba a salir de repente un cabritillo, todo lo que habia comido en Colonia esos días, o Mayra bajando las desechas escaleras de mi culo saludando a los moratones. Tras esta vez si, dejé mi culo en barbecho.

Hasta hoy, que vuelvo a estar dispuesto y ya vuelvo a sentir la llamada de la naturaleza.

En marzo iremos a explorar Hamburgo. Las espectativas son altísimas por supuesto. Ya Alemania se ha convertido para mi en un destino de turismo sexual completo. La empotración hecha arte.



jueves, 13 de noviembre de 2014

LA DEMENCE - BRUSELAS

Han sido estas, unas vacaciones inolvidables. Una semanita en Marrakech, que me ha parecido de lo más exótico y distinto. Me imaginaba una Melilla o algo así, y para nada. Aquello es bien distinto, y a unos precios que no se pueden creer. Otra semanita en Colonia, de donde tengo que decir que he salido enamoradito de la ciudad, de sus bares, y de sus HOMBRES. De ello hablaremos en la entrada siguiente a esta. Y cuatro días en Bruselas, exclusivamente dedicados al 25 ANIVERSARIO DE LA DEMENCE. Y de eso hablaremos en esta entrada. Bruselas, si os digo la verdad, tiene su Grande Place, que es maravillosa desde luego en una absoluta filigrana de piedra que no se puede creer, y su Atomium, que es como una lámpara de los 70 satelitosa tremenda que se te viene encima. Y ya no tiene mucho más. Ni es una ciudad preciosa, ni es una ciudad que invite mucho a volver. Supongo que para los eurodiputados estará muy bien porque está llena de clubs de prostitutas de lujo, pero pare vd de contar.

Eso si, cuando es LADEMENCE, la ciudad estalla. Y aquello se convierte en la mayor concentración de mariquitas en plan liberado y cerdo-simpático que he visto nunca. He visto concentraciones grandes de maricas, como en el Circuit de Barcelona, del que nunca dedicaré ni un minuto en este blog por sentirme ante-aquello totalmente. Que se vayan con sus viseras, cadenitas de oro y bañadores Matinee con la música a otra parte. no saben hablar o tocarse, sólo se miran entre ellos y a ellos mismos a ver como están quedando.

La Demence es todo lo contrario. Eso si, de las tres fiestas que hubo en este 25 Aniversario, la que más valió la pena fue la del domingo noche con su día maravilloso en la Sauna Macho. Dos MUST que no se deben dejar pasar si a ellos se puede atender. Normalmente La Demence organiza una fiesta al mes con su posterior mañana-tarde/noche de Sauna Macho. Como digo, el Aniversario costó de tres tandas de esto, de las que asistimos a dos. Viernes, que fue muy toma de contacto y mucho más flojita, y domingo, que fue el acabose.

No tomé casi fotos, porque prefiero seguir los mandamientos de La Demence, aunque alguna que otra en cierta sala en las plantas de arriba de la enorme discoteca que es Fuse, si que os pondré. Y no puedo comentaros en orden de días nada porque tengo mucho gazpacho de todo y no sé cuando iba pasando ahora, si viernes o domingo. Así que simplemente contaré puntos a destacar de los dos mayores eventos. La Demence en Fuse Megaclub y After Sauna Macho.


LA DEMENCE en FUSE MEGACLUB




Mas de tres plantas de super club, como tres pistas de baile totalmente distintas y unas escaleras estrechas y muy dramáticas, que subían y subían al infinito, hacia los cuartos oscuros. Y el calor. Un calor que desde luego no estaba dedicado para aquellos que se agobien con el calor. Mucho.
Pero un ambiente maravilloso. Nada de reinoneos. Público de todos los tipos, muy con el respeto y el pásatelo pipa y haz lo que quieras. No hay reglas, mientras no molestes. Y el que te mira, luego no mira para otro lado, como te hacen en un Circuit. El que te mira va a por ti. Esto es La Demence.




-Maravillosa la smoking area, donde todo el mundo te habla muchísimo y se intima con muchos. Tantísimo, que yo fui semiempotrado por un portugués estupendo del que poco puedo contar solo que era una masa de bolas de carne duras con pelos que me puso en unos peldañitos, la gente se levantó para hacernos sitio y allí se la chupé muchísimo y ya mas tarde hizo el empeño de empotrarme pero el pedo se lo llevó por delante. Lástima que a mi él no.




-Maravillosa la pistaza central con un musicón que me recordó mucho a cuando Madrid estaba maravilloso, con sus hombres que te entran y a los que saludas y ellos te saludan. Y luego se fuma y se hace de todo delante de todo el mundo porque total, no le estás haciendo daño a nadie. A mi me sorprendió muchísimo que ni en la entrada hay un registro de nada ni nada por el estilo. No te preconsideran criminal hasta que no se demuestre lo contrario. Luego veías dentro penetraciones propias de criminales, pero claro ya estabas metido en plena zona de guerra y lo mejor era unirse al grupo. Entre baile y baile, el respiro del sexo acude a ti sin saberse bien a que atender. Mientras yo hablaba con mi amigo Alejandro un señor se me presentó y allí mismo me violó un poquito.

-Maravillosa la segunda planta donde existe una parte pista y una parte gradas, desde la que se disfruta de una vista estupenda de todo el potaje y en la que pasa de todo. Gentes sentadas chupándose los pitos en cueros, gentes sentadas chupándose los pitos con cueros, gentes sentadas chupándose los pitos en gomas, gentes sentadas metiéndose los pitos sin goma, gentes bailando chupándose los pitos sin caerse, gentes caídas chupándose los pitos bailando. Gentes descansando de meterse los pitos mientras hacen un trío de chupársela, gentes descansando de chuparse los pitos metiéndosela. Gentes que simplemente se tocan mientras se meten algo. Gentes que no se meten nada porque solo se están tocando. Y unos modelos y unos tiarrones que no se pueden creer, en una atmósfera única del fin de los tiempos.




-Super mega Maravillosa la sala tercera, la que uno se encuentra tras subir el primer tramo de escaleras hacia los cuartos oscuros. Quizás esta fue mi preferida ambos días. La música, más comercial, pero lo que en esta se daba y el ambiente que la caracterizaba era de otro mundo. Una especie de orgía colectiva de bailes y sexos que no se cree a los ritmos de depeche mode. Difícil desplazarse por ella debido a la cantidad de gentes pero el sudor ayudaba a escurrirse entre los cuerpos maravillosos mariquitas que allí se daban. Y allí cada uno tenía su momento de gloria. Estas fotos, las únicas así más “propias” que colgaré, pertenecen a un muchacho estupendo que el se dijo desnudo: aquí estoy yo! Y allí que se subió con todas sus curvazas y sus carnes morenas y allí que estuvo sudadito perdido como estábamos todos, haciéndose el solito de todo y haciéndonos de todo. Porque hijos, yo fui a pedir una copa entre sus piernas con mi amigo Jesús, y el muchacho, mientras yo intentaba pagar entre una pierna y otra, se bajó, me metió el pito en la boca, me lo sacó, me dio un morreo, se lo metió tb a Jesús, le dio otro morreo y se tumbó en toda la barra todo lo vehemente que era mientras otro le echaba toda una señora cervecita por encima del pito para luego entre tres, chupárselo muchísimo y relamerle bien relamida la cerveza. Que aquello no se desaproveche de ninguna de las maneras, que pedirla costaba un siglo.






Pero no sólo allí en esa planta de gloria, se estaba dando aquello. Al fondo, había un primer cuarto oscuro, enorme una vez se accedía a él, pero con un hall de entrada a modo de saloncito de luz roja con pollos corridos en la pared que era maravilloso. Aquel lugar lo disfruté yo mucho. La gente se sentaba en los pollos y se sucedían unas verdaderas orgías de toma pan y moja entre gente desnuda, gente con su modelo de fútbol o gente con su modelo de “vete tu a saber de que vas pero vas estupendo hijo”. Y claro, Jesús y yo nos sentamos allí a dicharachear. Y ocurrió que una pareja de tres se nos puso enfrente. Uno estaba sentado en la mesita que teníamos delante, intentándose poner un condón. Otro ya estaba abierto de piernas con todas sus magnificas posibilidades, frente a él, en forma de V estupenda. Y otro estaba de pie enfrentado sobre este, mientras el de la V se la chupaba. Jesús me preguntaba sobre como estaba mi tía Mima, si ya estaba muy mayor, y de como mi madre estaba dedicada en cuerpo y alma a su cuidado, y yo le contestaba que si, que mi madre estaba muy superada por el tema pero que mi tía había ya pegado el bajón y que aquella era la única opción para mi madre en estos momentos. Y mientras, el señor que se las veía y deseaba para abrir condones, me los iba pasando porque la criatura no podía con las manos como las tenía llenas de lubricante y el pulso que tenía que era como para robar panderetas, así que yo le comentaba a Jesús lo de mi tía mima allí cruzados de piernas mientras le abría condones como si estuviera comiendo pipas, uno detrás de otro, porque aquello el señor no podía manejarlo bien y el no estaba en condiciones de meterle nada al otro por más que quería. Uno de los momentos que recordaré para siempre. De estos privados, íntimos, dramáticos y únicos.

-Maravillosa era también la subida, desde esta última sala, a los grandes cuartos oscuros del nivel superior. Unas escaleras estilo pasarela anclada a la pared en un vacío sin fin, serpenteaban con solo una luz roja entre tramo y tramo, que se iba y venía. Los pasamanos eran cadenas imposibles de agarrar por la cantidad de lubricante en ellas condensado y esparramado. Y un viento caliente y fuerte soplaba desde la parte de arriba hacía abajo mientras las ordas de maricas de todas las apariencias y estilos iban subiendo paso a paso, como si fueran almonteños tratando de llegar a la Virgen del Rocío, en una especie de jinkana maravillosa y única como parida por H R Giger.

Una vez llegabas al nivel superior, un enorme cuarto oscuro sin fin se desparramaba sin orden ni concierto. Difícil de orientarse y con un gentío tal que yo no quise entrar porque me iba a perder de Jesús y cierto es lo que nos dijeron nuestros anfitriones bruselitas. El que se pierde en el Fuse ya no se encuentra así que no os despistéis unos de otros.

Quizás, de las fiestas con más nivelón si no la que más, que he vivido nunca. Diferente a la magia que tuvo aquella mítica White Party del Crucero de La Demence del año pasado, porque aquello era estar en otra dimensión, pero es que esta dimensión también era desconocida por mi. Hay grandes sitios en este mundo que deben ser conocidos. Berghain, KitKat Club, Bull, y La Demence.


AFTER SAUNA MACHO

Y como plato estelar, en Bruselas, cuando acaba La Demence en Fuse, prosigue La Demence en Sauna Macho, situada junto a La Grande Place. Como sauna diré, que las hay mil veces mejores, mil veces más limpias y mil veces más cómodas. Esta tiene también sus buenos cuatro o cinco pisos, con su terraza para fumadores arriba del todo donde está la gente como lagartos, esté lloviendo o haciendo un solo horrible, descansando de lo que se da abajo. No debe ser gran cosa cualquier día del mes que no sea post Demence. Pero cuando es Demence, lo que es la planta de abajo de la sauna, con su señora piscina enorme y su pista de baile, se convierte en el más original de los afters. Un señor dj haciendo las delicias de todos con esa música bruselita que es sublime de bailar y todo el mundo loco de remate en toalla, sin toalla, en cueros o sin cueros, gomas o sin gomas, calzoncillos o como se llame lo otro.




El sábado por la mañana, tras la primera fiesta del viernes noche, me decepcionó un poco. Ni se puede allí buscar empotrador, ni hay cabinas para empotrar porque hay pocas y están todas cogidas, ni se liga. Yo pensaba que iba a ser muy rollo sauna vauxhalliana, de estar en las cabinas las gentes y los grupos haciendo sus fiestas, pero no. La Macho se divide en dos tipos de personas. Los que van a follar, que son los menos y además no follan porque están con un pedo horrible y solo pasean, y los que la toman de after. Hay que ir a ella en el segundo modo. Y entonces no te sientes decepcionado para nada. Es como yo la tomé el lunes por la mañana tras disfrutar de la fiesta del domingo noche. Atentos a las colas de la mañana -uno entra uno sale- porque cuando cierra La Demence, a eso de las 12 de la mañana, es mejor no intentar la entrada. O lo haces a las 6 y sales de la fiesta un poquito antes, o intentalo sobre las 15/16h, que ya se haya disipado mucho la cosa en la puerta.

Y la pista es maravillosa. Me recordó el lunes tanto al crucero... porque la música es indescriptible de buena, porque la gente es que le da igual ocho que ochenta, porque el staff no puede ser mas amable y tratarte mejor, y porque allí pasa de todo. Aquí ya había, he de decir, un nivel de tíos que si que eran más cachas con pelos, que otra cosa, pero eran maravillosos todos. Las cervezas baratísimas...yo bebí lo que no se sabe y al salir pagué como 21€... las toallas son marrones y si se te sale la caca no se nota. La piscina es estupenda porque lo mismo tienes a tres locas desnudas haciendo unos coros y bailes vehementes de gritos marroquíes y como muy exótico, como que te ves a uno tumbado en el borde y tres chupándole el pito mientras dos travestidas bailan con las pelucas mojadas con esos dos entras las piernas. Y luego la piscina, que llega a parecer como un cazuelo con los garbanzos en remojo en un estupendo marinado de clamidias, gonorreas, sífilis y un poquito de perejil. Y la pista estupenda con la gente poniéndose las toallas de modelo de ducha, o toreándose, o en el sofá bajo el dj los chulos puestos y el que pasa se la chupa o se sienta encima...yo lo vi todo tan apropiado y tan tan tan precioso de ver... como sauna como os digo valía poco pero como desquicie final no tenía limite.

Sólo intimé con un yugoslavo, que me la metió en una cabina sin puerta y por allí pasó hasta la infanta elena a firmar el libro de visitas. Mi amigo Jesús en cambio, mas atento al ligoteo aquel lunes de gloria, ligó con el que quiso, como con tres creo recordar...o cuatro, y yo aunque me daban arrebatos al ver los señores que veía, prefería disfrutar de esa piscina y pista, que recordaré para siempre. Ah, la zona de fumadores junto al bar, habitación a modo de relax o desconexión pero en la que pasaba también de todo (yo bailé unas sevillanas), y las taquillas donde se lían unos pitotes del demonio, también son muy de tener en cuenta.



Y claro, cuenta tu como tras este finde, no voy yo a caer en reservar el crucero del año que viene. Pues ya está reservadito hijos. Las plazas se van y si te lo puedes permitir, hazlo. Te acordarás toda tu vida. Eso si, si te va el rollo Circuit, pasa de esto. No te va a gustar. Porque aquí, si no eres como tienes que ser, no pegas ni con cola. Y mira que colas, hay varias.




Ah, que se me olvidaba, gracias por esa respuesta, en la entrada del Crucero de La Demence, a la pregunta de "alguien", sobre si "tengo sida". Me quedé con la boca abierta de leer algo taaaaan patético como esto a estas alturas de la vida. Pero cuando leí lo que le contestan debajo, ya si que me levanté y aplaudí.  Pincha AQUÍ y disfrútalo.



//// por cierto, me encantaría saber como poder quitar estos links de aquí abajo que se han estropeado. sé que se hace en la plantilla html del blog pero soy nulo tecnológico. alguno con blog sabe qué línea he de borrar para que desaparezcan? muy muy agradecido ////


sábado, 4 de octubre de 2014

PARÍS BIEN VALE UNAS RISAS (1)

Bueno, pues por aquí ando de nuevo un poco descompasado como siempre con tanto vuelo y tanto lío. Ahora ando pintando mi casa y la verdad, he salido poco, pero me hice un viajito a París de cuatro días muy estupendo para visitar amigos y claro, París yo ya me lo conozco... pero lo que no conocía era su noche. Tengo que decir que a lo de “París, la ciudad que si duerme”, hay que decir si totalmente, porque allí, lio lo que se dice lio, no hay. Vamos, que uno puede salir pero hay que aprovechar porque desde luego no da la noche con sus horas para mucho.

Por otro lado, tengo que decir que tuve grandes guías de la noche y grandes sorpresas acontecieron. Y sin yo esperarme nada de eso, porque la verdad, salir en París es como muy Barcelona, que te puedes volver al hotel y nadie te ha hablado en toda la noche... eso si, si sabes donde ir, igual corres “otra” suerte.

Todo guiri que se precie, entre los que me incluyo, debe visitar el Raidd Bar. La música, pues bueno, no está mal. El público, pues bueno, ahí va como puede, entre mucho turista, mucha niña que grita y los camareros que son de tirarles el coño a la cara... pero tiene la salvedad de que tiene una hornacina preciosa en una pared, que hace de ducha, y allí se mete un empotrador, casi siempre morito, a ducharse y a sacarse el pito allí delante de todo el mundo, cosa que me pareció como muy Soho en los 90 o muy amsterdaniense...o sobre todo, muy Sitges. Porque el Raidd es muy muy Sitges.





Allí que fuimos la primera noche nada mas aterrizar y allí que ya se dislocó un poco todo porque tras el Raidd, mi amigo Alejandro, gran anfitrión del viaje, me llevó al Depot. El Depot es como si fuera una discoteca mariquita estupenda de olores a orines y clamidias con unos tonos muy muy rojizos y mucho cubículo, mucho vericueto y muchísima barra a lo largo y ancho, cosa que es muy muy de agradecer. Además la entrada del Depot es ideal, tan glamourosa, con esas palmeras y el cuartel de la policía delante.





También tiene su pista de baile que promete seguro que en los findes, pero que al ser entre semana no estaba muy animada. Vamos, que había un señor al que me acerqué a hablar y se asustó y pegó un salto atrás. Ya os digo que en estas ciudades tan escaparate lo mejor es dedicarse a lo que hay que dedicarse y hablar lo menos posible aunque claro, donde voy a ir yo sin hablar?. El caso es que bebimos y bebimos muchísimo en el Depot. Fumé muchísimo en el fumadero tan amsterdaniano que tienen, y no hice nada con nadie porque estaba yo como muy por la labor de bailar y de disfrutar de la noche sin tener que esposarme con gonorrea alguna. 




Cuando vimos que era una hora decente para irse, es decir, cuando ya cerraba, nos fuimos, claro, y Alejandro me dejó en la puerta de una sauna que le quedaba como dos horas para cerrar, creo. Creo que se llamaba Tilt, o algo por el estilo, pero nunca estaré seguro, pero por la foto de la puerta y tal yo diría que es esta. Si vais, no vayáis. Ya os lo digo que es un sitio que deja bastante que desear. También era una madrugada de un día entre semana pero no es ya por el día, es porque esta sucísima, no hay bar, es minúscula y no se que cuesta porque yo iba a lo loco con la tarjeta. Pero vamos. Por lo que vi, no. Tiene muchísima pinta de que entras y sales con una sifilis debajo del brazo y aun no te la ha metido nadie porque estabas solo.




Pero la suerte se puso de mi lado. Y no porque entrase de lleno en la sauna. Bueno, a ver. Entré, pero cuando vi como era el espectáculo de dos señores dormidos en un banco y nadie mas y una suciedad horrible, lo que cogí es que me fui de vuelta a las taquillas para irme. Tal como entraba, me iba. Sin bar, que esperanza habría en un sitio así de encontrarme con vida? Pero estando en las taquillas, de repente, apareció el Dr House en empotrador cachas monísimo con la cara entre ir menos de caballo y mas Harrison Ford en Indiana Jones, y mira, yo me entregué. Porque yo si tienen buen fondo y buen rabo, me entrego. El muchacho fue verme y me dijo que si me iba a su apartamento, y mira, yo dije que si, sin saber si estaba en Montparnasse, en Lyon o en el coño de su madre. Yo ante tal señor, dije si a todo. Él era todo lo que un empotrador debía ser. No tengo foto pero os digo que a primera vista era muy de encomendarse a la Clínica Mayo para que te arreglen luego la fístula... si saben como.

Nos vestimos y nos fuimos en taxi a su casa que el muchacho, vivía cerquita. Justo frente a La Bolsa de París, edificio neoclásico precioso e imponente donde los haya. Como él. El apartamento-estudio, precioso. Y el pito, como la Torre Agbar de Barcelona. Mirad, yo lo de los tamaños parisinos es una cosa que desde luego, París bien vale una arcada porque son tremendos. Todos. Yo con los que di, este el primero, eran todos de aplauso y medio. Una cosa que se te desculebraba en plena boca y ya ocupaba desde el cielo de la boca a los Cerros de Úbeda, sin espacio ni para el aire comprimido. Tremendo. Este era de no poder ni respirar. Además el tenia una actitud maravillosa. Se sentó en su sofá y con gestos me invitó a chuparle el pito. Todo era por gestos, que conste, porque yo el francés, el de hablar, lo tengo muy olvidado, y el que no hablaba ni una gota de inglés, pues la comunicación se hacía difícil no, innecesaria. Así que yo, entregado a la arcada y el lagrimón, me arrodillé en su alfombra de fibra de coco, y allí con mis rodillas desnudas frente a un balcón que daba a La Bolsa, chupé y chupé hasta que no pude más. Tanto era la cosa, que estuve a punto de vomitarle en el pito como unas cuatro veces. El me agarraba la cabeza con las dos manos en un gesto de violencia de genero maravillosa y me apretaba contra su pito, que entraba hasta mi traquea y provocaba en mi unos aspavientos de arcadas dignos de tormento en la silla eléctrica. Pero yo seguía y seguía y el seguía y seguía...con una vehemencia que aquello era como chupársela a los huracanes Wilma y Katrina drogadas. Era de un impulso y una fuerza todo que las arcadas y los lagrimones se derramaban por sus huevos y yo los recogía como podía con mis lenguas que parecía que tenía siete, y volvía al ataque sin respiro ni tiempo preciso. Fue, la mamada mas violenta de la historia. Tanto, que se me inflamó para todo lo que quedaba de viaje, el labio superior (de la boca).

No hubo empotramiento porque a el lo que le gustaba era eso. Que se la chupasen de rodillas. De hecho tuvimos una conversación mínima al respecto.

-Él:- Avec Toi? A moi? Chup chup!
-Yo: -Moi? Oui, Chup chup!

Y claro, así estuvimos hasta que hubo que bajar las persianas porque ya entraba muchísima luz y se veía la Bolsa preciosa y neoclasiquisima desde el balcón y nos fueran a ver los del edificio de enfrente.




Pudimos estar así...pues mira, serían las 7 o así cuando lo de la sauna, pues hasta las 10 seguro que sin parar. Yo ya no podía más, pero seguía y seguía sin quejarme y yo creo que el estaba encantado porque yo lo pensé: esto a otra persona le aburre porque tanto chupar y tan violento, aburre/cansa un poco al rato... pero como yo seguía porque el tamaño y el eran estupendos, pues el a mi el sopor me venía muy bien. Vamos, que seguro que otro se habría cansado y habría dicho aquello de “me he dejado algo en la taquilla de la sauna y tengo que volver” , y te vas a otra sauna, claro... pero yo no. Yo me mantuve fiel.

De repente sucedió lo insucedible. Ya teníamos abierta la cama, que era sofá cama estupendo, y de repente, se dio la vuelta, y se puso a chuparme el pito mientras yo se lo chupaba! Vamos, un 69 de toda la vida. Yo de los 69 siempre estoy muy a favor, porque al menos, de lo que era una empotrador 100%, queda un 50%, porque aun se la estas chupando, y tampoco puedes ver muy bien que te la está chupando el por la postura porque te duele el cuello, pero te están chupando el pito cosa que gusta, pero a él no lo ves, cosa que si es como era esto, es lo mejor para que no se te caiga el mito. Yo me entiendo. El caso es que este empezó a hacerme esto y mira, yo no pude de tantas horas, tanta ansiedad, tanta crisis y tanta arcada, que me corrí pero yo creo que en el primer intento. Yo creo que esto a él no le debió gustar mucho...o igual si...no sé...mira yo lo agradecí porque yo ya no podía más con el estrés...y necesitaba descansar...fue correrme y el me echó una sábana por encima y se acostó a mi lado. No creo que le pareciera tan mal lo que hice porque cogió, y sin avisarme ni nada me cogió la cabeza y me la puso encima de su pecho. Yo esto, porque ya estaba rendido vivo, sino le pongo un piso en los Campos Elíseos y llamo a Jean-Jacques Annaud para que nos dedique una película. Dormí... como os podéis imaginar. En la gloria.

Por la tarde yo ya me despertaba y me hacía muchísimo pipí. Lo de hacerte pipí en casa de un extraño es fatal porque te da cosa molestar, despertarlo, no te acuerdas por el pedo donde está el baño, en realidad lo que te quieres es ir ya...en fin. Pero yo fui valiente, más que nada porque no me quedaba batería en el móvil y mi amigo Alejandro iba a estar ya seguro preocupado y yo no sabía ni que hora era, así que me desperté, lo desperté, nos dimos los teléfonos, hice pipí y caca, y me dijo que le mandara un mensaje para tener yo el suyo cuando llegara a casa y recargara. Cosa que hice y al momento el muchacho respondió invitándome a irme a su casa a las 22:30. El a mi me había impresionado, pero yo sabía que yo a él, más. Porque a ver tu que criatura aguanta y aguanta tras poder haberle casi vomitado cuatro veces en el pito con las dos manos puestas en la cabeza sin quejarse mas de tres horas... eso él no lo debe haber visto...y con esas ansias... Yo educadamente, decliné la invitación porque había más cosas que hacer, más copas que tomar y más sitios que visitar. En definitiva, había más que massielear.


CONTINUARÁ...



Por cierto... no digo nada pero...




lunes, 11 de agosto de 2014

¿HAY VIDA TRAS" LA DEMENCE CRUISE"?




Ha pasado quizás mas de un año desde la ultima vez que actualizė. Ha sido un año de cambios muy profundos y grandes novedades. Y por ello, me he mantenido un poco alejado del blog, que no olvidado en absoluto. Laboralmente sigo muy contento pero ya empiezo a moverme para cambiarme de compañía seriamente. Ya he tenido mis acercamientos a "las grandes" y creo que voy x el buen camino pero hay que tener constancia y no dejar de intentarlo. Llegará. El que la sigue, la consigue. Y mientras esto pasaba, me he comprado un pisito en londres. Ahora me falta pagarlo pero estoy encantado con el cambio y con la sensación. Se siente presión por parte de la hipoteca. Hay que pagarla. Pero se siente una responsabilidad nueva que recomiendo muchísimo. Y ya lo de ir amueblándolo a tu gusto es un gustazo que ni te cuento. Me esta quedando monísimo, monísimo.









Pero ahora, centrémonos de nuevo en lo insólito, lo prohibido y lo exquisito de la vida. Sobre todo he vuelto para pediros perdón por este largo break a todos vosotros, y ahora es cuando me veo capacitado para pedíroslo. Ahora que ha pasado. Ahora que os lo puedo contar con mas pelos que señales. Ahora que tengo la experiencia. Ahora que he ido. 

Si queridos míos. Os hablo de una de las experiencias mas escandalosas, nuevas, sorprendentes, recomendables y vehementes que he vivido en toda mi vida. Si pensaba que ya lo había visto todo o casi todo, estaba muy muy confundido. Nada es lo mismo, nada te parece igual ni nada vuelve a brillar tanto en tu vida en cuanto a frenesí y ponérsete los pelos de gallina, tras haber sido pasajero tan solo hace unos 14 días, en el crucero mas loco, desfasado, libre, desmadrado y fuera de toda norma y ley que existe en el mundo hoy día.  

Bienvenid@s al Crucero de La Demence.





La Demence es, para los que no sepan, la mayor fiesta gay mensual que se hace en Europa. Borremos radicalmente Circuits klembuterados y de mirames y no me toques. Aquello del Circuit no es una fiesta gay. Es estar dentro de una portada de un cd de la Matineé, con las miles de reglas sobre comportamientos no escritos, y ridiculeces heredadas del "soy lo mas", aquella corriente marica que se cargó Barcelona hace mucho y por desgracia se ha empezado a cargar ya Madrid (Kluster, su "mejor" ejemplo). 

Te lo dicen muy claro. En La Demence no hay reglas. Solo el respeto. Sus fiestas son legendarias en Bruselas hace mas de veinte años, y yo estaba deseando ir desde que me vine a. Londres estando a una patada con el Eurostar.  Pero nunca pudo ser. Mi amigo Rafa, que ya ha asistido a tres ediciones, me lo comentó el verano pasado. Y sus palabras eran muy ciertas. " No es algo que vayas a ver en otros sitios... Tampoco es algo que mucha gente entienda dado el nivel de "todo" que hay en el barco... Es una experiencia muy exquisita, donde vas a experimentar nuevos feelings y donde vas a comprender un siguiente grado al de "estar de fiesta" Y no se equivocaba en absoluto.

La Demence Cruise se celebra una vez al año durante una semana. Sus plazas son muy limitadas. El lleno completo se produce nada mas que unos meses tras la puesta a la venta de los tickets, mas de un año antes del crucero en si. Y a bordo, van todas las "personalidades" del mundo gay mundial, sin mas. Directores de Gaydar, Grindr, Scruff, Manhunt, Berghain, Shangay, Matineé, RoB, Eagle London / NY y todas las marcas gays mundiales Etc etc etc. Por supuesto por allí estaba Conchita Wurst, este año. 

Su hermano "decente" es el Atlantis, al modo americano, en los barcos de la Royal Caribbean, a lo grande grandísimo pero también, a lo aburrido aburridísimo. Hazte un Atlantis, si quieres ir en un crucero mariquita a visitar bonitos destinos como Bali, Caribe o la Ribera Maya. Eso si, a las 3 de la mañana ya esta todo cerrado, sexo en publico completamente prohibido (te bajan en el siguiente puerto y te detienen según leyes de ese país...) y por supuesto, nada de drogas. Por lo tanto mejor hacerte un crucero hetero normal, que meterte en un centro comercialortopedico americano marica con restricciones. 

Los americanos que estaban en La Demence este año lo decían tan claro como todos los que  han probado Los Atlantis otros años. "En el mundo, nada como esto".





Y es que dentro del barco, de repente, desaparecen las reglas. Tan solo esta prohibido colapsar o camellear. Lo segundo es muy "amplio". Colapsar, si colapsas, te bajan en el siguiente puerto. Así que de ti depende conocerte en cuanto a aguante. Por lo demás, prepárate a ver lo que nunca has visto y sentir lo que nunca has sentido. No se trata solo de un crucero. Yo diría que lo de que sea un crucero es casi lo de menos. Es apagar el movil por  una semana y estar junto con 1600 maricas sin ningún tipo de reglas de comportamiento, tan solo todos movidos con el fin de disfrutar. No existe el divinismo, la actitud o el terrible "soy lo mas". Hay publico para todo el mundo, de todas las edades y de todos los tamaños. Todo el mundo es accesible a todo el mundo, en todos los sitios y a todos los horarios. El sexo se da tan libremente y tan fuera de ataduras morales, que uno puede estar a las 15h en los jacuzzis de la ultima cubierta tomando champagne y fruta, mientras hay una orgía en el jacuzzi de enfrente y una camarera les sirve a sus componentes bandejas y bandejas de frutas. Y de fondo, el mar infinito.





Uno puede estar esperando el ascensor como hacia yo cierta mañana, con un camarero cargado de bebidas en su bandeja, cuando de repente se abren las puertas del ascensor... "Ding!" y delante nuestra aparece un muchacho desnudo total con pinta de él saberse en Urano, metiéndose un pollón de goma de estos de ventosa por el culo. Yo mire al camarero, el muy discreto no dijo nada, el ascensor se volvió a cerrar sin ya nunca saber si el muchacho se había dado cuenta de que había parado en una planta intermedia, y esperamos al siguiente como si nada hubiera pasado.

Lo que pasa en La Demence, se queda en La Demence. Existe una muy respetada ley no escrita de no subir a fb fotos comprometedoras. Dentro del barco todo esta permitido y no te van a llamar la atención por nada. Pero guarda el secreto. Es por esto, que no voy a ser muy detallista por supuesto en cuanto a fotos, en esta entrada, ni en cuanto a detalles de lo que vi. Solo diré lo que me dijo mi amigo Rafa antes de reservarlo: Todo lo que cuente no llega a nada de lo que aquello en realidad es.




El plan del día comienza con eso, el plan del día. Un briefing de lo que ese día hay en el barco, las fiestas y sus temáticas, y tres condones y tres lubs para cada pasajero.
Las actividades son muchísimas pero para ser fiel a la realidad, la mañana es piscina en la cubierta ( los espectáculos, escenitas y desfases que se ven allí no tienen parangón ), y tras si te apetece comer algo, a las 18h comienza un Tea Dance hasta las 22h en esa misma cubierta. Y a las 23h comienza la fiesta gorda de noche hasta las 6, en esa misma cubierta... La de la piscina. Y a las 5 comienza un after en el club de la cubierta 7 con su cuarto oscuro, instalado en el salón de piano... Hasta las 11 de la mañana. Y los chillouts en las camarotes que ya se unen con la siguiente tea dance de la siguiente tarde... O la gente desfasada total que se encuentra uno en la piscina que esta de fiesta sin parar desde hace dos dias... Aquello, todo aderezado por bellas y bellos camareros de países muy estilo pakistan, sudaméricas, filipinas, Mauricio... Que no hacen mas que servirte y servirte sin parar y por supuesto sin llamarte la atención POR NADA. (si todo se hace con respeto al staff y a los propios pasajeros.)





Yo vi escenas tan surrealistas, de por ejemplo un fist fucking en pleno gimnasio del barco a media tarde, y la camarera paraguaya cambiando toallas al lado sin decir ni mu, que claro... Uno se plantea si quiere volver a salir de allí o no en toda su vida. Porque el feeling es maravilloso. Como explicarlo? En un Kit Kat de Berlin, maravilloso sin duda, estas en realidad en una discoteca y lo que ocurre, sea lo sublime que sea, lo ves asociado al sitio y a sus reglas permisivas. Esto es muy distinto, porque estas desayunando, cenando a la carta o en el gimnasio.., o esperando al ascensor... Y todo lo que ocurre ocurre en un crucero con su staff delante de todo aquello, sin nadie decir nada y sin que pase nada de nada. Las "bandejas" vuelan por las cubiertas. El que sepa entender, que entienda. Y de repente te notas en una especie de micromundo en el que todo esta permitido, aislado del mundo real físicamente, con 1600 personas que están en un continuo state of mind de "vamos a hacer lo que en la calle o hasta en una disco, estaría mal visto por pudor o ridícula ética." Muy de dejar atrás tabues, reglas y dejar libre el instinto del disfrute salvaje. El feeling es muy nuevo. Nada que ver con una Ibiza ni muchísimo menos, vamos, si lo que se quiere es experimentar una sensación de libertad única por una semana. Y de fondo, los amaneceres en alta mar con esa musica que no se puede creer (Ben Manson queda consagrado como mi nuevo ídolo de clubs) y esa facilidad de hablar, "interactuar" , bailar y no sentir vergüenza de nada, con gente que ha perdido igual que tu, sus ataduras morales. Lo que alli he visto no lo he visto jamas. Las escenitas en la zona de bebidas de la cubierta, de sadomasoquismos reales de pedo entre cachas con travelos y los camareros sirviendo el eterno champagne, o las escenas crudas en la piscina... En los pasillos de los camarotes... bueno, es que bajar al camarote en mitad de una de las fiestas de cubierta es toda una experiencia recomendabilísima. Lo que se ve entre sex parties de 30 metidos en una habitación con la puerta abierta y una camarera filipina del room service sirviendo lubricantes en bandeja... O bajar las escaleras porque los ascensores tardan, y verte comidas de culo en los descansillos, eso, como poco. Y hasta aquí puedo leer...





La liberación es tal, que yo ya llegué a tener sexo en el camarote de mi amigo Rafa, allí mismo delante de él, vamos, empotradito con las piernas pal techo hijos míos. Y unos chulos... Pero claro, si ya en la cubierta 9 existe un cuarto oscuro al aire libre donde se ve de todo y donde también allí se vierte champagne sin cuidado ninguno... Yo es que ademas he conocido el poliamor. El meterte ya con parejas de casados. Una cosa, que desde luego me sorprendió mucho. Allí el 70% de los pasajeros van con sus maridos, casados todos. Es el reino de la pareja abierta. Los solteros somos los menos. Y eso si, el abanico es enorme y no por estar casados son mayores o muy jóvenes. Hay, para todos los públicos.





Yo estuve con:

Una pareja de Zurich, los dos monísimos, un día con uno, otro día con los dos a la vez
Una pareja de italianos. Con uno una noche un tonteo y luego la ultima noche, la traca final en su camarote con los dos a la vez. Les cagué la cama.
Un chico monísimo que fue el que me empotró delante de mis amigos en su camarote, en la  white party. Tambien cagado, por cierto. Una pena porque era monísimo.
Dos actores porno que me guardare de decir quienes eran, uno de ellos, de casarse de verdad y simpatiquísimo. Enamoradito me dejó.
Y un día un muchacho tras desayunar, me invitó a su camarote y allí había cinco mas. Toqué la armónica. Precioso.
Y en los chillouts, uno me metió los dedos por el culo en mitad de todo el mundo con los djs estrella allí a mi lado sin yo tener reparo... Luego a un americano residente en Amsterdam se la chupé muchisimo y estamos en contacto para irme a verlo a Amsterdam cuando sea... A un mexicano también recuerdo chuparle lo que fuera y a un dj estrella de La Demence, de cuyo nombre no puedo acordarme... Pues ese me la metió. Pero hijos, por eso os digo que aquello es una maravilla. Ni zona vips ni mírame como soy lo mas ni madrileñismos del kluster de pueblo. Aquello es Ven y verás.  

Desde bien antes que comience el crucero, meses, se te va informando que lo mejor es no llevar ropa normal. Y es la verdad. Yo no me la puse. Y también se te advierte que este es un crucero donde los destinos importan poco, porque si os digo la verdad, nadie o casi nadie baja a ellos. Era de risa ver la lancha que te lleva desde el barco al puerto (cuando no atracábamos directamente en el puerto), dar vueltas y vueltas al crucero y la gente con unas castañas en los balcones tremendas, unas músicas que no se cree uno y unas formadas por los pasillos entre sexo, trash y váyase vd a saber, que desde luego allí a la mayoría nos importaba mas bien poco si estábamos en Córcega, Mostoles o Villanueva de la Serena ( Badajoz ). Aun así, baje a Ajaccio y Portovenere. Que por cierto, fue preciosa mi llegada a Portovenere, quede dicho.





Se corrió la voz por el barco, que a mi me encantaba que me escupieran en el culo, y claro, yo era salir a las cubiertas o a los pasillos, y la gente me escupía muchísimo. Sin pedirme permiso, chulazos de todas las nacionalidades me bajaban el bañador o lo que llevase de modelo en ese momento, y me plantaban, bien carraspeado, un señor gargajo-prelubricante en todo el culo. Incluso una camarera como hindú, se unió a tal ceremonia de mi culo y ella, ni corta ni perezosa, tras explicárselo todo claro, me soltó un señor escupitajo. Mi disfrute era máximo, máxime cuando en pompa en una cubierta, con un señor de unos cuarenta bien parecido, me escupía en el culo en punta mañana, y arribábamos al precioso puerto de Portovenere así, con ese estilazo sublime saludando a Italia desde abordo. Precioso.





Como decía, cada fiesta es una tematica... Where are you from, Uniform, Fetish, Ladies Tea Dance.... Y los elementos y la falta de pudor y vergüenza y ridículo corrían por las cubiertas como aguas de mayo. Pasaba y se veía absolutamente de todo, siempre con la sempiterna complicidad del staff del barco. Sin duda el gran pistoletazo de salida del crucero es la White Party. Creo recordar que fue la tercera noche. Hasta entonces, el desmelene no es el que es tras esta fiesta, puesto que la gente aun no se conoce mucho ni ha habido tiempo para todo lo que hay que ir haciendo a cada momento... Pero es la White Party, la que marca un antes y un después en el crucero. Para mi, y lo digo sin temor a equivocarme, LA MEJOR FIESTA QUE HE VIVIDO NUNCA EN TODA MI VIDA.






Y no solo, porque en la cubierta pasa de todo y la gente esta entregadísima a disfrutar sin taparse de nada, o porque la música es la mejor que he escuchado nunca, o porque la parte noche es mágica pero mas mágico es el amanecer y la parte día hasta las 12 de la mañana con ya hasta el staff uniéndose al mogollón... O lo total del agua de las piscinas, que esa noche había mar revuelta y se creaban unas olas que nos salpicaban a todos en la pista y la gente se liberaba aun muchísimo mas... O lo sublime de que llueva a mitad de la noche y suban los focos unidos al infinito del cielo y se cree un momento entre mítico, místico y muy intimo de ti y el espíritu del crucero, la libertad del sexo sin tapujos a la luz del dia o de la luna y el consentimiento de todos con todos porque estas en alta mar con un musicón maravilloso aislado del mundo y rodeado de 1600 personas que han ido a lo que tu. A tener la experiencia de su vida en cuanto a relax, olvidar, reír y disfrutar. Nunca, jamas, se me olvidará esa White Party.  

Y como mi amigo Rafa me dijo, por mucho que te quiera contar, no es NADA si no lo vives en directo. De aquellas palabras me acordé y se lo dije allí mismo. SUBLIME.




Como sera la cosa en general, que al preguntarle a una chica del staff sobre qué le parecía aquello, me comentó que los preparan especialmente para este crucero ( la misma tripu opera diferentes cruceros "normales" durante la temporada,) y que siempre tenían problemas porque desertaban muchos al comenzar el crucero y empezar aquello a "funcionar" . Si para mi es glorioso e impactante, que pensaran estas gentes de estos países al ver lo que ven... Eso si, los que "sobrevivian" parecían estar encantados con el ambientazo. 

Tras la White Party parece como que el barco se ha quedado pequeño. Ya todo el mundo te sonríe porque conoces a mil y pico casi, y porque estas a mitad de crucero y quedan aun días de disfrutar. Lo mejor empieza ahí.  Por cierto, a propósito de las mares revueltas... Había noches que un poquito si que se movía el barco... Poco, pero lo suficiente como para presenciar un espectáculo sublime en el cuarto oscuro del club de la cubierta 7. La gente, con el va y ven, corrían todos dentro desnudos empujados hacia un lado o hacia otro en una mezcla de a ver quien agarra una polla hacia la derecha.... Y de repente todos en pompa apuntando con el culo hacia la izquierda... Y vuelta a empezar. Yo aquello me tuve que sentar para verlo porque de verdad, no daba crédito. Maravilloso. De todas formas el cuarto oscuro era lo que era pero mas fuerte era salir a la terraza de fumadores del after-club, donde un espíritu de orgía, frenesí, desate y escandalazos de todo tipo maravillosos se hacían y deshacian mientras de fondo, el mar infinito del despunte de la mañana te invitaba a respirar hondo y gritar alto hacia popa y proa: VIVA EL COÑO MI MADRE!





Me quedo muchos recuerdos, escenas muy nítidas y maravillosas situaciones que no voy a especificar aquí ya mucho mas. Bastante he contado. El Crucero de La Demence es para exquisitos y para aquellos que de verdad quieran saber que es el súper-otro nivel de clubbing y el leisure en el mundo hoy día. En octubre-noviembre saldrá a la venta el del año que viene. Allí estaré sin duda. Un evento que para mi ha roto todo lo que conocía antes.


Y mientras llega, disfrutemos este noviembre del 25 Aniversario de La Demence en Bruselas. Allí estaremos por supuesto. Pero recordad, lo que pasa en La Demence, se queda en La Demence. Si quieres descubrirlo, hazte el regalo sensorial de venir. La experiencia fiestera gay mas fuerte del mundo.





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