domingo, 27 de marzo de 2011

BERGHAIN PANORAMA BAR - BERLÍN








Berghain/Panorama Bar viene a ser la evolución lógica berlinesa de lo que habría podido llegar a ser el Moulin Rouge, si éste hubiera respetado fielmente su impetuosa esencia y no se hubiera desvirtuado de aquella manera. ‘El Moulin Rouge. Un club nocturno, un salón de baile y un burdel. Un reino de placeres nocturnos en el que los poderosos jugueteaban con las jóvenes y bellas criaturas de los bajos fondos’. ¿No os parece una definición genial? Era lo que decía Christian-Ewan McGregor en la película homónima. Y si evitamos metáforas trasnochadas cuando uno no es hábil para leer entre líneas: el mejor garito del mundo. Un reducto particular donde dar rienda suelta, tanto a nuevos y arriesgados pasos de baile, como a fantasías sexuales realizables



Un interiorismo -apoyado y cimentado en su pasado de central eléctrica soviética- evocador de Metropolis, la película del célebre alemán Fritz Lang, muy apropiado para el desbarre, nos da cada fin de semana la bienvenida. Berghain/Panorama Bar como Metropolis, se constituye como una pequeña ciudad-estado con sus propias reglas y estamentos, donde dicho sea de paso, los españoles no son bien recibidos, por dejarlo en términos suaves, recalcando que yo nunca tuve problema en la puerta. Aunque allí, como en cualquier parte, las drogas están prohibidas, todos apelan a ellas como meras transacciones anímicas. Gente consciente de que más que infringir leyes, están pagando por la adquisición de un sensiblemente alterable estado de ánimo.











¿Nos someten a examen cada vez que nos drogamos? Es lo que llevo preguntándome desde que abandoné Madrid. ¿Para qué nos drogamos, en realidad? ¿Para comprobar cuán capaces somos de mantener la compostura? ¿Para no perder los papeles y así sentirnos justificados a la hora de criticar a aquel que sí lo ha hecho? ¿No es precisamente perder el control, alejarnos de la versión que normalmente somos, lo que perseguimos cuando recurrimos a las drogas? ¿Acaso no buscamos sacar al exterior ese ser grotesco que habita en nuestras profundidades para airearlo de vez en cuando antes de que termine devorándonos por dentro? ¿Quién determina y por qué cuándo se le ha ido a una persona el pedo de las manos? ¿Con qué legitimidad y criterio? ¿Es eso lo que persigue la gente cuando sale por la noche? ¿En eso consiste la diversión ahora? ¿En mofarnos del que está plenamente feliz e integrado en su fabuloso globo (casi) sin incordiar a nadie? ¿De cuántas más estupideces estamos compuestos? Piensa en ello.





Se pensaba antes que Berlín sólo podría ofrecernos sexo y cerveza, pero una vez conocí Berghain-Panorama Bar, ya puedo decir que esta ciudad se ha derramado con toda su potencia. Aunque cuenta con dos cuartos oscuros (uno gay y otro mixto), no es necesario serpentear por instalaciones sombrías tales para poder echar un buen polvo, chupar una polla, realizar -o recibir- un fist fucking en cualquier sofá, desnudarse en cualquier rincón sin inhibiciones propias ni ajenas, siempre -eso sí- tras la mirada atenta -a la par que estupefacta-, generalmente de turistas con la retina poco acostumbrada a semejante libertinaje tan impropio e impúdico de cualquier otro santuario. La libertad que se respira, que se vive en Berlín -ya lo has leído antes-, es extensible al interior de esta peculiar parroquia de placeres sórdidos, si el lector considerara que el calificativo es oportuno. Yo no. Lo que parecen haber sido unos enormes contadores de luz son hoy nichos en las paredes en los que se pueden ver las más diversas estampas que el genero humano desfasado nos puede ofrecer. Tres tíos haciendo el trenecito, una chica chupándosela a dos mientras estos dos se lían. Una mujer entrada en sus 50 recibiendo un fist fucking por parte de un cachas. Y en los baños unisex, como en todo el club, no hay cabida para esconderse. Ver a un chico tumbado en el suelo mientras otro le mea encima no fue producto de mi imaginación. Simplemente esa es la genialidad de esta mole de cemento. No es sólo una discoteca. Tampoco es sólo un club de sexo. Tampoco es una narco sala. Digamos que es el escenario perfecto para hacer y ver lo que uno quiera, sin casi límites de tiempo y oportunidades.






1955


¿Por qué dos nombres? A veces, incluso cuatro (Laboratory es el club de sexo gay más grande de Europa, ubicado detrás del Berghain y Smegma, otro que tal baila). Cultura de club, ya deberías saberlo. La sala central corresponde a Berghain y aglutina a gran parte del público-en su mayoría gay- y a la importancia en la cabina de artistas internacionales. Enormes salas de hormigón gris, paredes desnudas que retumban con el sonido más alucinante. Pasillos de varios pisos de altura, escaleras que llevan a nuevas salas y una diversidad de gentes, ritmos y escenas que hacen de este club, un mito aun en vida del que pocos salen sin no querer volver. Abierto sólo los sábados noche, Berghain es el corazón de este edifico y sus colas son épicas. Si vais a querer entrar al Berghain, lo mejor es venir sobre la 1 de la mañana, no más tarde. Panorama Bar -de talante ambiguamente mixto- se encuentra en la parte superior del recinto. Abre sus puertas los sábados y los domingos por la mañana, aunque el domingo allí se prolonga hasta el lunes... con el privilegio de que cuando Berghain chapa sus instalaciones, Panorama Bar revive hasta el final de sus consecuencias gracias a una nueva inyección (sobredosis alicaída entonces) de público procedente de la planta inferior, avivado por el abrir y cerrar frenético de sus inolvidables persianas. La luz inunda el local y los ritmos se hacen menos excesivos que los de su hermano mayor Berghain. Aun así, aquí la juerga adquiere quizás ese color casi ibizenco cuando en la isla se respiraban fiestas interminables.





Berghain-Panorama Bar impresiona. Sobre todo desde fuera. Su pasado soviético, duro y estricto. Su fama de impenetrable. Lo que se escucha que pasa en su interior. Y ese camino sin asfaltar en la noche, entre descampados, con el retumbar de sus graves como único sonido de fondo, es algo que no se olvida facilmente. Digamos que Berghain se entroniza el solito como el ejemplo vivo de lo que un megaclub de hoy en día debería ser. Ejemplo luego que por mucho que se intente copiar, nunca saldrá tan perfecto como él mismo. Seguramente porque el Berghain-Panorama Bar sólo podría y podrá existir en Berlín: "la puta madre de todas las ciudades"





Digamos que hay físicamente allí, un fuerte contraste. De actitudes, de luces, de estilos, de cortes de pelo, de música, de tribus urbanas, de cometidos, de colores, de intenciones, de sexualidades, de pretensiones, de curiosidades colectivas, de necesidades afectivas, de colocones, de interacciones, de deseos correspondidos y no. Si hay algo que me engancha de Berlín es la capacidad de que cada fin de semana pueda entrar a un club cuando es de noche y abandonarlo cuando el sol ya hace mucho que ha caído. El ciclo vital de los clubs de Berlín no atiende a interrupciones burocráticoas fastidiosas, sino a requerimientos mercantiles: cuando el público deja de ser el suficiente, se cierra. Como debería ser. No existen horarios predeterminados. Sólo una oferta convulsiva y perpetuamente prolongable. Puede que sí un comienzo tácito, preestablecido. Pero el final es siempre sorpresivo. Como la vida.





6 comentarios:

Yóbor dijo...

En febrero, cola interminable. Cuando llegamos al puerta (un tío grotesco, enorme, vestido de negro tétrico, lleno de piercing, barba larga y un largo etc) nos dice: "nein"... "Warum?"... "Nein!!"
Qé coño hicimos mal?¿?

Anónimo dijo...

Este verano entre a mis 18 años en berghain... y siendo marica y adicto a la musica electronica puedo decir que es el mejor club en el que he estado en la vida! Para entrar te tienes que mezclar con gente alemana (yo me mezclé con un grupo de berlineses...) Y una vez dentro es un desfase. Tios cachas a mogollon, gays por todas partes tirados en sofas. Yo sali mas que contentisimo jajaj Una experiencia memorable en todos los sentidos

Anónimo dijo...

Estube este fin de semana...por decirlo todo el fin de semana desde el sabado hasta el lunes.. es un local inclreible... impresiona mucho la entrada.. ya que es un edificio viejo antiguamente creo que una fabrica de electricidad, en la entrada es verdad que tienes porteros inmensos, y que es muy dificil entrar, no se conque normas o leyes se rigen, pero ellos deciden quien entra y quien no! en mi caso fue muy facil entrar ya que fui con amigos que conocen a los porteros, pero no te extrañe que estes en la cola 1 hora o mas y luego te digan que no entras...

la formas mas facil de entrar es con codigos, osea rubber ropa leather, royo zapas, si vas a laboratory antes de berghain pues entras seguro, o tambien que te veas gay, no puedes entrar con risas ni con burlas ni con mucha peña porque no entras..

ya despues que entras en lo mejor..unos de los mejores locales que he ido, muchas personas wapisimas, un musicon que flipas,, la gente super enrollada osea que si teneis la oportunidad de entrar.. disfrutad que es lo mejor...

Anónimo dijo...

Fuí el septiembre pasado, al hacer buen tiempo era un no parar, Berghain, Panorama, Berghain, hay otra sala en el exterior genial echa de containers de barco! Genial!!! el finde próximo repetimos!! I come back to Berlín!! :)

Anónimo dijo...

This kind of tendency features gotten to another stage as a result of associated with on-line
blog-post solutions that you could accept the street.
Will certainly people spend more time on the web, sites similar to
help them conquer their analysis in overdrive
Look at my web-site ; Home Remedies For Genital Warts

David dijo...

Como iba a estar recorriendo varios países de Europa, me interesa encontrar informacion y recomendaciones para asistir a distintos lugares y tiendas. Este verano he estado en un alquiler de casas en Montevideo que la pase muy bien, aunque no veo la hora de ir hacia Europa

Template Designed by Douglas Bowman - Updated to Beta by: Blogger Team
Modified for 3-Column Layout by Hoctro