sábado, 23 de abril de 2011

HARDON - LONDON

Perdonad el retraso pero he tenido un final de semana en el que no he parado. Me han quitado todas las guardias y no he hecho más que volar. Hoy me voy a Malta a las 7 de la tarde así que nada, aprovecho este ratito que tengo antes de ir al gimnasio, para contaros lo que dio de sí el sábado pasado, que asistí al evento cerdo mensual londinense por excelencia. El Hardon.


Fue mi segundo Hardon y la verdad, todo hay que decirlo, me quedo con el primero. Han cambiado la localización del evento, y ahora ya no se hace en el Hidden, sino en el Factory. La sala es bastante más pequeña y da menos posibilidades para todo, pero aun así, lo que vi no tiene nombre y salí muy amedrentado de a lo que el hombre como marica pedo, puede llegar. Aquí va.

Llegué a eso de las 23:30 a la puerta, y había una minicola de gentes con sus mochilas. Yo como no llevaba mochila porque llevaba mi modelo puesto justo debajo del pantalón, al llegar, me preguntó el de la puerta (por cierto, el más mono de la noche), que con qué modelo iba a estar en la fiesta. Claro, como aquello es tan profesional y tan estrictísimo y me vieron con vaqueros y botas sólo, dirían. “ a ver este si se ha equivocado de sitio...” pero no, yo con mucho pudor, en mitad de la calle, me bajé un poco el pantalón y le dejé ver mi calzoncillo de goma azul con rayas adidas precioso que llevaba, por cierto con una piscina de sudor en el culo horrorosa, que venirse desde mi barrio al centro con eso puesto, es de tener un valor enorme, pero lo decidió así para no tener que estar cambiándome dentro. El se rió y ya me dejó pasar.

Dentro pasaba lo de siempre. Una cola enorme de gente ataviada con modelos de cuero imposible, otros medios desnudos, otros de goma hasta arriba pero con el pito fuera (unos pitos que vi esta vez larguísimos y como contra natura) para dejar sus mochilas de ropas normales en el ropero. Yo me metí en un rincón en una silla, y allí me lo quité todo y me quedé con lo mío. El olor era también el de siempre. A pito con culo mezclado con goma y sudor. La sala del ropero, además de una barra, disponía de su tienda, como no, con miles de cosas que no sé para que servían... unos tubos rarísimos, unos cockrings ya como muy avanzados, en fin... y por supuesto un surtido de poppers que aquello era como el stand de Margaret Astor, y de viagras de todos los tipos, colores y sabores, como si fuera la feria de Deliplus de Londres. Me parece tan profesional y tan como internacional y total, que tengan estas tiendas en los eventos importantes... es una cosa super europeísima. Había hasta comederos de perro preciosos (supongo que para los amos y los esclavos), correas y vi hasta bolsos, carísimos por cierto. “Prefiero ahorrar para un Loewe que para esto”, me dije.



La sala la conozco pero la tenían toda cambiada y no sabía por donde se entraba, así que le pregunté a un muchacho totalmente desnudo con el pito enorme y muy duro con cockring que hacía como de dar la bienvenida a todo el mundo en el pasillo, que me dijera por donde se entraba. Y ya el muy salao y muy simpático, me enseñó por donde era. En la sala pincipal había, como siempre pasa en estos eventos, un musicón del 15 que de verdad, deberían ponerlo en todos los sitios. Tan berlinés, tan tremendo, tan fuerte... estos sitios tienen mi música preferida. La gente era variopinta pero todavía no se veía nada especialmente fuerte. Bueno, si. Había un señor desnudo como de 70 años, en una hornacina que hacía la pared, de rodillas frente a un sillón de cuero, sacándole brillo a las botas de otro que estaba allí sentado pajeándose. Yo pensé que esto era un servicio que daba el local, porque además tenía un señor foco rojo, apuntando a ese rincón, sólo para él, pero luego me empezó a parecer que no podía ser porque el señor que sacaba brillo a las botas de las gentes, solía terminar chupándole los pitos a todo el mundo que pasaba por allí. Y luego también me di cuenta que incluso mientras le sacaba brillo a las botas de uno, otro se ponía de pié a su lado y le chupaba el pito a este mientras intentaba acertar con el trapo del brillo en las botas del otro, malamente, porque ya se tomaban el popper y se ponían como cabras, tirando los botes de betún por el suelo, pegándose guantazos y hasta metiéndole al saca brillos dos pitos por la boca... así que pregunté en la barra si eso era un servicio que daba la fiesta o era un espontaneo, y me dijeron que era un espontaneo clásico de allí y que ya le preparaban siempre su set en su rincón, porque daba mucho juego.

Estuve bebiendo cervezas hasta que me harté de ellas porque eran carísimas y me empapuchaban muchísimo. Así que pregunté lo que costaba un whisky doble y era casi como una stella, por lo tanto empecé con los whiskys y me fui a la terraza a fumar. Lo de la terraza de fumadores en los Hardon lo voy ya a considerar como mítico. Se lían unas que no son normales, allí, con la gente fumando sin hacer mucho caso. Vamos, yo cuando fui la primera vez había un negro con unas crestas rojas, metiéndosela a uno de pié que casi lo tira al suelo, mientras una chica polisexual rapada estilo Ripley le chupaba el pito al empotrado, sentada en un banco de madera con un puro encendido en la mano. De repente perdieron el equilibrio, el empotrado se cayó encima de la polisexual rapada y esta le pegó un bofetón en el culo enorme así como de morbo spank y esas cosas, le gritó nosequé y luego le escupió en el culo muchísimo y le metió dos dedos. Todo esto era a dos metros o menos de mi, mientras yo hacía que me fumaba el cigarro pero lo que tenía era la colilla consumida como cuando mi tía se pone a fumar y se le olvida el cigarro en el cenicero porque está haciendo crucigramas.

Cuando entré de nuevo ya estaba todo como más animado. El saca brillos seguía allí sacándole brillo a dos a la vez pero claro, uno se la estaba metiendo a otro. Hay que imaginarse la escena de uno en pompa apoyado en el sofá de un cuero buenísimo. Otro metiéndosela. Y el sacabrillos de 70 años de rodillas en el suelo, sin saber a que bota atender, porque ya se ponía como muy negro y las chupaba y todo con el betún recién echado.



Ligué con un muchacho tremendo. Todo hay que decirlo. Pero de estos cachas, altos, como muy alemán...un cuerpazo...vamos, yo me veía super ridículo con él. Me hablaba y tal pero yo no sé que intenciones tenía. Desde luego liarme con él allí en medio ni hablar, que luego me empuja la cabeza pa´bajo y se la tengo que chupar allí en medio, que total, nadie iba a decir nada porque la gente iba buena, pero no es mi estilo... así que yo le bailaba alrededor. Llevábamos además los mismos calzoncillos de plástico. Era muy salado la verdad. Me invitó a una copa y yo le quise dar pero no quiso beber alcohol, ya supuse yo que estaba tomando ghb porque lo de la botellita de agua en la mano es muy delatador. Él de vez en cuando me tocaba así un poco y tal pero yo es que con estos tan tremendos, como que me anulo! No sé, me da como nosequé hacer algo. Además que es que en estos sitios sabes que si te lías con alguien, ese alguien ha podido chupársela a 89 y luego van a venir otros 89 a chuparle tus babas, con que no sé, no me veo. Y la música es tan tremenda...



Fui un momento al baño a orinar, que de tanto beber ya tenía ganas. Y los baños la verdad, para un sitio como este, con todas esas posibilidades, eran pequeños. Pero si hijos si, estaba el que me esperaba. El bebe meados del Hardon pasado al que fui, estaba allí. Esta vez no estaba tumbado todo lo largo que era debajo de los urinarios de pared. Estaba vez estaba vestido igual, de goma entero pero de cuclillas junto a un urinario, y con un embudo de cocina negro curiosísimo que encajaba en la taza del urinario y que él tenía que sujetar con la mano, así como si fuera una Estatua de la Libertad, llevándose a la boca el tubito que hacía así una curva para un lado. Era como fumarse los meados, para que os hagáis una idea. Pero claro, el se los bebía todos. Allí tan callado, tan serio...con esa tara. La gente desde luego, le meaba muchísimo. Yo tuve que mear al lado y de repente alargó como la otra mano para que le salpicara mis pipises. Yo estaba horrorizado pero le dije que se estuviera quieto, que me cortaba el pipí. El no hacía mucho caso, supongo por la infección que tendría ya, y le dije que por favor, que si me quería hacer algo, que me silbara así como me hacía mi madre de pequeño para que hiciera pipí cuando me costaba, estilo “bbbsssssss bssbsbsbsbsbsbsbsssss bssssssss bsbsbsbsbsbsbsbssssss...” Pero la criatura no hacía caso desde luego. Y ya me cogió el pito sin preguntarme ni nada, como muy desesperado, y se me puso de rodillas delante sin embudo ni nada, como para que le meara encima. A mi me cortó el pipí claro, y mira, me dije a mi mismo: Sé moderno y meale. Y le dije: -Si quieres te meo, pero a ver si te vas a emborrachar, que he bebido muchísimo. Y le me dijo que le daba igual así con gestos y yo ya apreté con los ojos muy cerrados para concentrarme, y le meé muchísimo. El hacía movimientos por la cara para que le llenara todo así que yo me dije. Pues mira, ya que estamos... y me puse a mearle la coronilla... luego le meaba por las orejas, luego la cara, luego le daba así en los labios como imaginando que estaba deshaciendo las zurraspas de caca de un baño público con el chorro de pipí...en fin, lo típico.

Salí del baño como pude, porque allí lo que estaba era todo el mundo haciendo cosas que no tienen nombre y me fui a la pista a bailar. Sé de buena tinta que el balcón que daba a la pista central, era parte del cuarto oscuro. Así que quise subir a explorar. Pero mira, ya nada más las escaleras, era imposible andar. Pisabas a uno, te pisaban a ti. A lo mejor dabas dos pasos y le estabas pisando la espalda a otro...en fin, una cosa fatal. Así que como casi me llegué a caer tres veces, decidí seguir en la pista, que es lo mio. Allí conocí a un muchacho monísimo. Pero mono. Era como si fuera un Marco Da Silva pero hasta más cachas. De cara era tremendo. Hablamos mucho no me acuerdo ya de qué y de repente me vi liándome con él. Tenía una espalda que no os podéis hacer una idea. Además no era de estos cachas que solo se les ve músculo así muy marica y muy de gym. No no, este era cachas pero grande así como rollo colchoneta. A mi me encantaba. Un rollo así, sin exagerar.


Lo que pasa que daba unos besos muy raros así como de embestidas y como de cabezazos. Vamos, en una de esas me pegó un porrazo que casi me tira la copa... total, que lo vi que estaba muy pasado porque además luego, mientras se liaba conmigo, le tocaba el pito a tres en mitad de la pista, así que decidí que no era decente para mi y me fui a otro rincón.

En la pista ya se veía de todo a las horas que eran... lo más representativo que vi fue un cachas subido en un banco corrido de pared, siendo felado como por...4? Igual eran 5, no sé, y ya el muchacho se puso a hacerse unas pajas terribles con unas caras de parturienta que pa qué, así rollo como Rocío Jurado cantando “Como una ola” mientras los otros se peleaban por chuparle los huevos y ya él se corría en la cara de dos pero con mucha fuerza y como con mucho ímpetu. Luego estos dos seguían bailando y se deshacía el grupo de gente y yo ya me tuve que acercar porque me parecía sublime que siguieran bailando con la cara como la tenían... y les dije, así como haciendo una broma, que porqué no se iban a limpiar al baño. Su contestación fue que se pusieron a liarse entre ellos delante de mi, con todas las corridas tremendas en las caras y en las bocas, rechupeteándoselo todo. Yo me aparté ruborizado y escandalizado y todo lo que acaba por -ado y me fui a la barra a beber más.

Hubo un show, pero no pude acercarme a verlo bien porque había mucho tumulto, pero vamos, desde donde yo estaba lo que se veía eran tres muchachos en el escenario, cachísimas, liándose y chupándose los pitos muchísimo, y la gente en la pista, de puntillas, chupándole los pitos muchísimo y dándose besos entre ellos para pasarse los sabores de pito mientras el fotógrafo oficial hacía las fotos rollo tillate para colgarlas no se sabe donde, porque el la web aun no están. Fue un show corto comparado con el del Hardon pasado, que me pareció mucho más vehemente y fuera de lugar.

Luego de repente, ya muy tarde, apareció una negra muy como newyorkina y monísima, sentada en un podium bailando con los brazos muchísimo y pegando unos gritos tremendos. A mi me encantaba porque era la alegría de la fiesta, después de estar ya tan empachado de tanta cosa. Era como un viento fresco. Eso si, ella llevaba un bote de popper abierto, sin tapón, en la mano, y de vez en cuando le daba así como muy a lo bestía, sin miramientos, y otra vez se ponía a gritar y a enloquecerse muchísimo. A mi me encantaba. De hecho al salir, en la cola del ropero, la saludé y le dije que me había parecido lo mejor de la fiesta. Ella era majísima.

Lo de la cola del ropero fue un rollo enorme fatal organizado. Estuve como1h de reloj y cuando llegué, di mi numero y allí nadie sabía qué era de quién y lo que hacían era abrir bolsas a lo loco y preguntarme si esa era la mía. Menos mal que di con la mía pronto, pero vamos, allí el que hubiera querido se hubiera llevado lo que fuera. A la salida me quejé y les eché una mentira enorme diciéndoles que ya no volvía más.

Luego me fui al Beyond, el after estupendo por autonomasia, y me encontré a muchos conocidos con los que bailé y troté muchísimo, aunque la mayor parte del tiempo me la pasé en la terraza que es ideal y está todo el mundo con unos cuelgues horrorosos y unos mocos que no se ven creo, en otro sitio. No os puedo relatar mucho de esta parte porque la verdad, fue todo de reirnos y decir tonterías y poco más. Tuve incluso el valor de ir al Later, que lo recomiendo si queréis ver a los hombres más tremendos de la tierra. Su terraza es para mi ya mítica y allí, ya muy cansado, pude ser testigo de esto:





Le hice muchas más y me hice su amigo íntimo, aunque el tenía novia, por cierto muy fulanera y muy fresca. Le dije que no me gustaba nada para él pero no creo que me hiciera mucho caso. El muchacho era saladísimo. Me estuvo explicando como hay que tomarse los batidos de proteínas y todo... pero claro, no creo yo que ni aunque me tome 4 al día y me enchufe un infla ruedas de bici por el culo me ponga así.

Y ya como a las 3 de la tarde, muy harto de todo, con el culo sudadísimo de mi calzoncillo de plástico rollo faja vulkan, cogí y me vine a casa con una cadera que muchos quisieran y con un olor a todo, que había cambiado las sábanas el día de antes, y por la mañana las tuve que cambiar otra vez. Un beso.

4 comentarios:

Robin Shilvadin dijo...

Y lo que te damos las gracias las pobres mariquitas de pueblo por abrirnos los ojos a un mundo que desconocemos... Sobre todo como el del maromo de última hora!! MY GOD!

Roberto dijo...

Como siempre, sabe usted estar a la altura de las circusntancias ;-)

Anónimo dijo...

grande... como la jurado...

Roberto dijo...

Por cierto...se me olvidaba....yo me pasaría toda la noche perrísima con esos calzoncillos de goma y sudado....sentirme húmedo por todas esas partes...lubricado de forma natural...con sólo que me tocasen...sería todo un peligro ;-)

Template Designed by Douglas Bowman - Updated to Beta by: Blogger Team
Modified for 3-Column Layout by Hoctro