jueves, 9 de junio de 2011

¡INDIGNADÍSIMO!

El jueves pasado salí. No lo tenía pronosticado pero al final me dio el apretón, como novedad, y salí. Y claro, lo primero que hice fue irme al Soho a tomarme algunas pintas, massielear y hacer lo que suelo hacer siempre. A donde el pedo me lleve. Quedé con un amigo y estuvimos en el CXR, en el Rupert St y en el Old Compton. Una ruta muy habitual. Nada especial que contar salvo que estaba Londres imposible de gente con el buen tiempo y el ambientazo a partir de las 18h por el centro es inigualable. Mi amigo se tuvo que ir, contra todo pronóstico, a eso de las 21h. Y claro, me vi solo. ¿Y que hacer solo ya con el pedo cogido? Pues me fui a un bar de desnudarse, que total, abría hasta la 1 y daba tiempo de tomarse algo y massielear aun más.

Al Vault que me fui y llenísimo que estaba con este buen tiempo. En el Vault, los jueves son el día grande y hacen su famosísima fiesta de desnudarse. Estaba imposible de gente. Vamos, que tuve que esperar en la calle porque la cola llegaba cuatro portales más allá. Yo no sé lo que la gente de la pizzería de al lado y del pub normal de al lado, pensará que ahí en esa puerta tan disimulada como para que haya esa cola tan enorme... y esa cola tan llena de hombres además. Igual se piensan que es una especie de INEM o algo por el estilo... El caso es que allí me metí.

Lo primero que recuerdo es ese olor a pito, culo, sudor y un poco de caca tan intenso y profundo que reina en el lugar. Menos mal que una vez te habitúas, ya se pasa el mal trago y ya sólo huele a bar de desnudarse, que es un olor como muy típico y que supongo, se debe parecer mucho a como huele Fukushima por dentro. Me senté en la barra y hablé mucho con el camarero, sudamericano y medio sordo que está, pero bien simpático que es. Vamos, me invitó a casi todo lo que bebí. Así me puse... me saludó un señor muy mayor y me dijo que si no me acordaba de él. Claro, yo me cagué de miedo porque me sonó a que me lo habría hecho con él y no me acordaría, pero menos mal que no, que lo que me comentó es que un día estuvimos hablamos muchísimo en la barra, cosa que es completamente probable, y que le parecí muy simpático, y que hablaba muy bien inglés comparado con otros españoles, cosa que me gustó muchísimo. No es que lo hable perfecto por supuesto, pero cuando me bebo, me sale un inglés de Barbra Streisand estupendo.

Había dos muchachos muy monos. Uno tenía un pecho que era una cosa mala. Se puso a mi lado a pedir una cerveza y era de esto que lo tienes de perfil pero el pecho con pelos le sale por detrás de los brazos y hombros como si fuera una cosa inflada...bueno, era ideal...y una cara...una arruga en la nuca...unas patillas, un cuello. Yo me sentía como si fuera Chus Lampreave y él fuera mi nieto y estuviera muy orgullosa de lo bien criado que lo tenía. No pudo pasar nada porque él estaba todo el rato dándose unos paseos muy absurdos y yo lo de pasear por los bares de desnudarse, aunque es lo común, no me va nada. Yo soy de barra, y él que me quiera, que me quiera con mis pedos. Luego había otro que no era tan tan vehemente, pero vamos, estaba el muchacho muy bien... hasta que de repente desapareció y de repente al rato apareció pidiendo papel higiénico en la barra, le dieron un rollo y ni corto ni perezoso, allí en mitad de todo el bar, desenrolló un poco, se lo pasó por el culo, salió muy lleno de caca con unos pegotes bien hermosos, lo miró y se fue al baño como muy normal y como desfilando con todos sus músculos y su culo cagado. Yo estaba bebiéndome un whisky y casi me da por acampar en la puerta del Vault desnudo, un mes y medio, pidiendo menos libertades en Europa, porque esto ya está sobrepasando lo decente.

Tengo que decir que di una vuelta para ver como estaba el percal y como eran las escenas, pero sólo pude llegar al primer zaguán de los dos que hay que pasar para entrar a la zona penumbrosa. Ya la multitud era tal y la gente estaba en unos equilibrios de Nadias Comanecis metiéndose pitos por los culos y chupándose los pitos con las piernas en volandas sin saberse como se sujetaban, que me dio miedo pasar vaya que provocase un derrumbe y se cagaran tres encima. Y en ese paseo de vuelta al bar, conocí a un hombre. El me hizo así como un gesto con la cara y yo le quise guiñar un ojo, pero como no sé, seguro que quedó como si eres una puta y Jaime de Marichalar te guiña un ojo momentos después de darle el ictus. No sé como le pude gustar, el caso es que me cogió de la mano y me metió por unos pasillos muy estrechos así rollo caverna de los Goonies, y sin preguntarme más, me metió en una cabina de intimar y allí que nos encerramos. Él era mono eh? Todo hay que decirlo. No era como el de las tetas con volumen o como el que se limpió el culo delante de todos, pero era mono...con su cuerpo muy mono y con la cara muy mona. Nos dimos muchísimos besos aunque yo lo que quería es hablar un poco, pero no me dejaba hijos... era como muy apasionado todo y como con muchos apretones de pitos duros y como con muchos resbalones.

Y de repente se agachó y me chupó muchísimo el pito. Claro, yo no le iba a decir que no, pero tengo que decir que cuando hacen esto los hombres, lo siguiente que va a pasar es que se la tienes que meter. Yo me aterré de la idea pero claro, que iba a hacer, si el muchacho era muy salao... así que me dejé hasta que ya me harté de tanta niñería y lo levanté, que un hombre así no está bien que se te agache tanto tiempo. Y me agaché yo, claro. Mucho tiempo. A mi es que agachado se me van las horas... Y de repente me levantó él, sacó un condón, me lo puso, se echó un lubricante así como muy Nivea Visage por el culo y se me puso en pompa delante. Yo me aberré, porque además en esos momentos, lo que no puedes poner a maldecir tu vida y la de todos los hombres ni te puedes poner a cagarte en lo que te gustan los empotradores y en que al final tienes que terminar empotrando a alguno. Me indigné muchísimo. Me puse muy perroflauta y me dije: mira, sin mirar mucho, se la meto en un momento y que sea lo que dios quiera. Y se la metí. Yo le dije que iba a acabar enseguida, porque de verdad, es que no hay derecho a que pase esto. Y allí que me puse bim bam bim bam hasta que me puse muy exagerado a fingir un orgasmo que el muchacho se creyó a pies juntillas porque el también se puso muy exagerado a correrse por las paredes muchísimo. Claro, yo era fingiendo, con un disgusto enorme encima porque no sé yo que mal he hecho a alguien en esta vida, como para merecerme una cosa así. Además es que ni me ponía a pensar como pensaría un activo estilo “toma toma toma perra que te voy a romper el culo”. Para nada! En lo que estaba pensando era en la maravillosa actuación de Barbra Streisand en el MGM Grand de Las Vegas.


Por favor, si hasta me pongo mi pulsera de cuero con cremallera dentro para llevar los dineros en la mano derecha, que me han dicho que significa ser pasivo! Pues nada, que no se enteran.

Y nada, el muchacho se quedó muy tranquilo y muy relajado y claro, ya salimos de allí y yo me fui a la barra despidiéndonos con un besito. Que cosa tan triste de verdad. Me bebí dos whiskys triples a ver si se me pasaba el mal cuerpo pero ni con esas...menos mal que estaban poniendo un musicón tremendo, y con los temazos, los malos tragos pasan antes.

Total, que yo ya con el musicón, lo que me dieron es ganas de vestirme e irme a bailar a un sitio, así que me fui al Gravity, en Vauxhall, que siempre es la mejor opción para un jueves por la noche. Y allí que me fui. Llegué como a la 1 y me encontré en la terraza como con una especie de reunión de niñas inglesas sentadas en el suelo, fumando mucho, con su amigo gay poca cosa al lado, muy mariquita por cierto, gritando muchísimo. Se puso a hablarme y allí que me puse de conversación con ellos. Eran simpáticas, pero la verdad, un poco tontas. Las típicas inglesas que se parecen todas y se ponen una flor en la cabeza. Además decían que ellas sólo bebían pero todas tenían la mandíbula por Sierra Morena. Yo me metí dentro con el musicón al rato y allí conocí a Kevin.

Kevin era un muchacho muy mono. Monísimo. Vamos, lo conocí porque nada más verlo, le dije que era el hombre de mi vida. Es que no os podéis imaginar lo mono que era. Australiano, de estos como surferos, con un cuerpazo...vamos, una cosa...además con una cara de estas masculinas...como de modelo...bueno, a mi me tenía enamorado. No era el típico con cara de cerdo. Él era como muy así:



Sin ser exactamente así, claro, pero vamos, este rollo de hombre. Y además era simpático y todo. Vamos, un sol. Yo le invité a copas y todo. Se le veía un poco pasado, pero daba igual porque era tan mono que era como ser amante del flamenco-rock y estar con Antonio Flores y tener que pasar por alto la heroína. Yo estaba encantado. Estuvimos hablando un poco y de repente me dijo que si nos íbamos a la pista a bailar más. Ya veis, que yo lo de bailar no es que me encante con alguien desconocido, porque lo veo una situación súper ridícula, pero bueno, como era tan mono, allí que me fui. Y de repente, en un baile de estos, cogió y se sentó en el escenario en una esquina y me dijo que me sentara con él. Claro, yo me senté muchísimo porque ya veía claro lo que iba a pasar. Y pasó. Nos dimos unos besos enormes...así como muy de tornillo de película de mi madre. Fueron preciosos. Yo estaba completamente enamoradísimo de él y era el hombre de mi vida... bueno, de la noche. Además olía tan bien como a jabón de baño... yo le daba besos por todos los cuellos, porque parecía que tenía cuarenta y siete, de la de músculos y cosas que le salían... y el me cogía así muchísimo de los brazos y me pasaba las manos por la espalda y yo me sentía muy mujer con escotazo y con la cabeza volcada hacía atrás así con el pelo muy suelto y un blusón muy al aire en una ventana abierta de un rascacielos, con Nueva York encendida de fondo.

Y de repente me dijo que si me iba a su casa con él. Por supuesto, dije que si. No era en realidad su casa. Era la casa de un amigo. Y el en realidad, estaba en Londres porque había venido a la boda de su padre, que se casaba el sábado. A mi me dio cosa irme a la casa de un amigo pero me dijo que su amigo no estaba así que me pareció una idea muy bonita y allí que me fui. Era por Poland St, otra vez cerquita del Vault...

La casa del amigo era ideal. Tan bonita...tan de buen gusto. Una de las casas de desconocidos más bonitas en las que he estado. Y allí que nos fuimos a un dormitorio enorme y precioso con un edredón que me tengo que enterar donde se compra porque yo quiero uno igual. Pero fue llegar a esa habitación, meternos en la cama y como que la cosa no se sabe porqué, se estropeó. Mira que yo ni me cagué, ni me tiré pedos ninguno debajo del edredón...ni nada por el estilo. Nos pusimos a hablar, me contó que su padre era (atención) telepredicador en Texas y lo de que se casaba el sábado, y ya como que se echó para un lado, se dio media vuelta y se durmió!. Otra vez me indigné muchísimo. Estuve a punto de levantarme y ponerme a hacer pancartas por toda la casa preciosa, con muchos cartones sucios, en las que pusiera “¡EMPOTRACIÓN REAL YA!”

Pero que mala suerte! De verdad que en ese momento, lo último que se me ocurría era pasarle un brazo por encima, porque total, si se había dado la vuelta era para que nos durmiéramos y punto. Y mira que la espalda era... bueno...yo me puse mirando para él, así con una mano en mi cara y la otra en el pito, dándole gracias a quien sea por al menos, tener unas vistas preciosas... Suspiré muchísimo. 



Es que no hay derecho. ¿Para que me invita!? Pues me vengué. Yo estaba en tal estado de indignación y en tal estado de semi-apertura, que decidí que lo mismo que Cuba se tiene que abrir al mundo con todas sus magníficas posibilidades, como dijo Juan Pablo II, yo también me tenía que abrir. De repente hice así unos movimientos un poco como para que se despertara, y le dije que tenía que ir al baño un momento.

Y veréis lo que hice.

Me fui al baño, que menos mal estaba en la planta de arriba. Me encerré. Busqué por las estanterías hasta que encontré un desodorante de roll-on de nivea muy estupendo, lo llené de jabón, me enjaboné el culo, Y ME LO METÍ. Y me hice así, así, así con él por detrás mientras me tocaba, me corrí muy bien corrido y con mucha venganza por lo mal que había salido la salida en general, le dejé el desodorante sin lavar ni nada en el lavabo, me vestí que menos mal que tenía la ropa en el salón, arriba también, y me fui pegando un portazo.



QUE LES DEN A TODOS.

Y A MI TAMBIÉN, POR FAVOR YA!.



Y estoy de vacaciones hasta el viernes que viene. El lunes vuelo a España pero este finde lo pasaré aquí. Vienen amigos de España a los que hay que hacerles una visita guiada a todos los mayores eventos, que este finde son muchos. Este sábado es la Hustlaball. Un macrofieston vehemente de estrellas porno entre las que se encuentran mi amado Samuel Colt. Con mucho pesar, no asistiré porque uno de los amigos es hetero y ya iba a ser mucho, pero iremos al Beyond por supuesto, y por supuesto, todas las celebrities y todo el Hustlaball, irán al Beyond ... con que va a ser lo mismo, pero con la gente más castaña. Se avecina una buena, os aviso...


5 comentarios:

Alison McClaclan dijo...

Calle usted que me come la envidia! Los llevo yo al aeropuerto el sábado y no sé si meterme dentro de la maleta a ver si cuela y me dejan ir!!!
Pasénselo muy bien y estaremos en contacto
Besos Amiga

Roberto dijo...

Pues yo hubiera aprovechado las relaciones de tira y afloja entre UK y Australia para enviar al consulado británico el roll-on empaquetado y con el remitente del australiano...mejor recuerdo que ese, no lo iban a tener....ya se lo decía la Cantudo a Mariñas: ¡mala, mala persona, ojalá ardas en los infiernos!!

P. S. a modo de curiosidad, el Hustlaball es una fiesta en la que se pretende / pretendía visibilizar y desestigmatizar a los trabajadores sexuales masculinos....ha quedado algo light comparado con lo que fue...

Eric dijo...

No hay derecho, desde luego!!Hacerle ESO..a Usted..que poca vergüenza...lo que llegue a reirme por cierto, ( y sentirme tan identificado, a veces..) con aquel panorama idoneo con New York de fondo, jajjaj!!!
En fin, espero que no le vuelva a pasar semejante disgustos..;-))

Robin Shilvadin dijo...

Pues nada, este fin de semana que estamos por Londres, habrá que asomar el morro a ver qué estrellas porno se dejan caer por allí... ;)

DiegoC dijo...

Nando,de lo de la muñequera en la mano derecha,olvídate: nadie le hace ni puto caso.Yo la llevo desde hace milenios y las más de las veces,los tíos se me bajan al pilón o se me ponen con el culo en pompa.Y sí,da una rabia tremenda.

Template Designed by Douglas Bowman - Updated to Beta by: Blogger Team
Modified for 3-Column Layout by Hoctro