viernes, 15 de julio de 2011

ORGULLO GAY LONDRES 2011

Por fin. Han sido unos días de no parar. Lo siento mucho pero pensé: si actualizo, que sea cuando tenga tiempo para que no quede algo mediocre, y así, he tenido que esperar hasta hoy. Espero que la espera haya merecido la pena. Aquí va, con mucho retraso y excitación, todo lo que aconteció en el Orgullo de Londres.



Llegamos al Soho a eso de las 14h. Había quedado con mi amiga Sara y con mi amigo David para tomar muchas copas y bailar muchísimo en el Soho Square, que hacen como una fiesta al aire libre con djs del Fire y demás parafernalia. He de decir, que aquí la gente está muy loca. No es un Orgullo tan masivo como el de Madrid, ni se ven esas locuras de masas de gentes en las calles, pero como es todo tan pronto y la gente es toda tan tan variopinta, casi que me gustó más. El desfile ni lo vi, porque el desfile es como muy de drags y cosas de estas andando por la calle, sin mucha música y como muy de desfile de modelos y adefesios modernos, con muchísima gente detrás de las vallas esperando desde tempranísimo, pero sin ese desmadre de los camiones de Madrid. Por este lado, si que prefiero el de Madrid, que es como mucho más Orgullo total de Sao Paulo, pero luego lo que es la gente... aquí hay un color y unas cosas que desde luego son únicas.




Lo del Soho fue llegar a las 14h y ya había gente liada en el parque con las llaves, las drogas y los mocos como castillos. Yo de verdad...tan temprano... y ya tan así. Estaba deseoso de que llegara la noche y sobre todo la mañana, para ver como iban todos evolucionando... o mejor, involucionando. Me hice muchas fotos con los hombres de mi vida. Había cada cual que era marido no, lo siguiente, y a todos me declaré muchísimo. Las guardo como oro en paño en mi móvil. Esos ingleses de campo tan brutos, tan anchos y tan rubios...oooogh...unas cosas hijos... El problema fue la bebida, que era carísima y pequeñísima. En vasos de esos pequeños de plástico con un dedo de vodka (sólo había o eso o cerveza en latas, grandes, eso si) así que me di a la cerveza y claro, eran unas continuas visitas a los baños portátiles. Al principio lo hacía de forma educada pero luego ya vi que la gente meaba en los árboles y mira, o eso o me lo hacía encima así que terminé por los árboles.



Allí estuvimos como hasta que cerró lo que es el Soho Square, y nos fuimos a Old Compton Street a beber más. Esta calle, corazón del Soho marica, si que se pone muy imposible de gente y además, es como andar entre un metro de profundidad de latas y vasos... pero a mi me encantó...casi más que el Soho Square. Había un ambiente muy de gente ya pedísimo y todo el mundo te hablaba y tu le hablabas a todo el mundo. A mi me dio por preguntarle a la gente que si era gay, y claro, algunos como que me miraban raro. Yo les decía que lo que no me podía creer, es que todo el mundo que había allí lo fuera, y que eso era una falta total de todo, una enfermadad y una falta de decoro también. No hice ningún amigo. Me encontré además con un conocido de valencia, muy gracioso, que ha dejado España para probar en el mundo de las saunas londinenses. Un muchacho con su carrera y todo, que se ha venido aquí a echar curriculums en saunas. Aun está esperando a que lo llamen de alguna. Yo soy muy fan de todo él, lo consiga o no. Me parece un revolucionario.



En esta etapa del Soho no pasó gran cosa porque además, estuve muy atento a mi amiga Sara, que era la primera vez que venía a un Orgullo, y no quería que la mujer se llevara una mala impresión de su anfitrión...vamos, que no se pensara que soy un fresco. Pero a partir de que la mujer se tuvo que ir tras lo de Old Compton, la cosa como que cambió sin yo proponérmelo. Debe ser que me vi como suelto y me desaté.



Mirad que buenos maridos, el de la esquina inferior derecha y el que bebe de blanco detrás.

Fuimos a la WE. Aborrezco este tipo de fiestas. We, Supermartxé... me parece una tontada llena de maricas todos iguales, con unas canciones súper absurdas y unos gogos que salen a la pista a que todo el mundo los alabe, amen de que te cortan el pedo haciendo unos shows que ellos se piensan que son como muy de Oscar y lo que queda es de mamarrachada absoluta. Pero bueno, mis amigos iban allí y allí que me tuve que ir. Luego al final gracias a dios que yo me lo paso bien en todos lados.



Tras llegar a la We, ya me di cuenta que era lo que preveía así que me fui directamente a la barra. Desde luego el sitio donde la hacen el Coronet Theater, es muy tremendo. Unos techos altísimos y como muy increíble e impresionante, pero ya no tiene más. Era un mar de tetas y de cachas sin camiseta, todos iguales, en una oscuridad fatalmente entendida (en la pista era como estar en un cuarto oscuro...a veces daba un flash y poco más) y un calor que de verdad, entiendo que se queden desnudos, aunque yo resistí estoico. Otra era lo de bajar a la pista, que sólo se podía por una escalera que se quedó pequeña enseguida y aquello lo que parecía era la escapada del Guetto de Varsovia en plan marica. Imposible. Yo me quedé en la barra que era donde mejor se estaba, y de vez en cuando me salía a la zona de fumadores a fumar muchísimo y ya está.

Y claro, en la barra empezaron a pasarme cosas.

Andaba yo hablando con mis amigos de una cosa y otra, cuando de repente, apareció como un cachas tremendo así como de fondo, que me miraba muchísimo y como que no se movía del sitio y de vez en cuando volvía a mirar. Claro, yo ya me quedé prendadísimo y me dije “de aquí no me muevo” y me puse a mirarlo así de poco en poco, como muy de fresca y como muy con ojos de deseo. No sé si me salían ojos de deseo, u ojos de Massiel cuando se cayó borracha por una ventana, de morado que llevaba.



El caso es que yo lo miraba muchísimo. Y ya que me fui a pedir a la barra y de repente, me lo encontré a mi lado. Una cosa monísima de muchacho, así como muy étnico, rapado y con un cuerpo de estos que dices “virgendelverboglorioso” todo de seguido. El era como muy típico de masa gay de la We, pero luego así a parte de todos, era monísimo. Total, que ya le sonreí un poco, así como quien no quiere la cosa y así como diciéndole “que quieres que te haga” y ya se me acercó. La verdad que con su acento rarísimo, como brasileño, y con el ruído de la música, no podía entenderlo mucho pero mira, yo hacía como que si. Y allí se puso como a cogerme de las caderas, cosa que es muy de respetar porque te queda claro que te va a perder todo el respeto y además incluso que te va a empotrar. Porque los empotradores, cogen de las caderas. Es como cogerte de las asas.

Y no sé como derivó la cosa, que de repente me vi con él como en la entrada de los baños, hablando de vete tu a saber. No sé que tipo de conversación llevaríamos porque yo enterarme, me enteraba de poco, pero mira, de repente me cogió la mano y me la puso en el paquete y me di cuenta que si que me iba a terminar enterando. Tanto, que nos metimos en un cubículo de váter. Un salón de bodas, como yo lo llamo, vamos. Y allí, sin más, sin liarnos ni nada y como por arte de magia, se bajó el pantalón y de repente salió como un pito enrollado larguísimo y enorme, que se desenrollaba para abajo como si fuera una persiana verde andaluza de estas:



Y mira, yo sin pedirle perdón ni permiso ni preguntarle que donde se lo había comprado o de si lo sacaba de paseo al parque, me agaché muy mariquitamente y se lo chupé muchísimo allí dentro. Era una cosa tremenda de verdad de grande. Vamos, yo no sé como se puede estar a gusto con eso. Entiendo perfectamente que se lo tuviera que enrollar como una persiana porque eso con un calzoncillo mono no hace paquete, hace tumor. Vamos una cosa. Estupendo. Estuve muchísimo tiempo, que lo sepáis. Total, la música era horrorosa de esta plana y anti-subidón y en el baño se estaba más fresquito. Yo creo que pude estar como media hora. No media hora chupándosela, que creo que en un baño, el tiempo adecuado son 5 minutos-morreo-5 minutos-morreo-5minutos... así sucesivamente hasta que llegas al 5minutos-morreo-condón-empotración. Pues llegamos. Además me vi como muy faltado al honor y todo porque de repente coge, me levanta de la cabeza así como tirando de mi y como dejándome a la altura de nada, me da la vuelta, se saca un condón del bolsillo, me echa tres gargajos en el culo y me empotra. Claro, yo le dije que por favor tuviera cuidado, que yo no tenía problema de que me empotrara del todo, pero que el intestino tiene sus curvas y vericuetos y yo no quería que me dejara como una nancy tiesa. Que respetara mis formas y me la fuera metiendo poco a poco, que con eso, de una vez, me iba a desviar todo por dentro y a ver si ahora sólo iba a poder cagar barritas de twix en vez de esas cacas tan hermosas que hago siempre, con sus formas y sus volúmenes. Todo esto se lo expliqué de alguna forma, porque a el le dio la risa mientras yo bebía, y me tuve que agachar otra vez a chupársela muchísimo para que me pudiera empotrar.

Y me empotró. Así muy contra la pared. Que muchacho tan salao por dios. Además me abrazaba muchísimo y yo me veía como muy predestinado a eso y como muy ya abandonado y mandando a tomar por culo a la We, al Orgullo y a la madre que lo trajo a todo porque si es mono como este, ya la cosa es perfecta, pero si no lo es, que gran verdad es aquello que digo siempre de que “Cuando te la están metiendo, todos son monos”. A mi este me enamoró. Yo me agarraba a todo lo agarrable que había y ya llegó un momento que me dijo: -creo que te ha entrado entera. Y yo le respondí: -tu espérate, que si quieres te puedes meter tu con la ropa y todo pero ponte la camiseta o ponle un número, que sino la pierdo dentro y me cuesta mucho sacarla. En que momento le diría semejante barbaridad, que ya se murió otra vez de la risa y ya hubo que dejar la empotración, sin caca en el pito de por medio, todo hay que decirlo. De todas formas, si le hubiera cagado el pito, casi que no se hubiera visto porque con esos tonos tostados del muchacho... que suerte tienen ellos...no estos pitos blancos de piel tono Juncal Rivero, que es cagarle lo más mínimo y parece aquello el fin del mundo y el final de la relación.



Y salimos al ratazo ya del baño, que por cierto estaba aquello fatal de gente, unos con los pantalones bajados del pedo enseñando el culo, otros camelleando de todo, otros liándose en la pared como si fuera el fin de mundo... en fin, estupendo. ¡Viva un baño! Yo es que quitaría las pistas de las discotecas y dejaría unas buenas barras, unos buenos sofás con sus mesas para hablar bien pedo y lo demás, baños. Tanta tontería de tanto bailar...si las canciones las tienes todas en la Fnac...

Mi brasileño se quedó conmigo como un rato pero luego se tuvo que ir a buscar a sus amigos. Yo me pedí una copaza enorme de estas ya no sé si triple o cuádruple y creo que hasta un chupito para enjuagarme bien. Y allí que me reencontré al rato con mis amigos, en la terraza de fumadores, que era larguísima pero no tenía desde luego el rollo divertido de las de Vauxhall... aquello era como más de un sitio para la gente reencontrarse y respirar de ese calor horroroso que hacía dentro y de descansar de esa petardez de ¿música?.

Recuerdo que además de la sala grande, había como dos salas arriba más recogidas y pequeñas, con una música mucho mejor. Allí también estuvimos mucho rato, bailando, y vimos a un muchacho que estaba como quedándose agarrotado en la pista pero de una forma muy vehemente. Era como que se estaba transformando en calamidad. Pero así como muy con la cara por segundos más y más desencajada, cada vez dando unos pasos más cortos y peores hasta que ya casi no andaba y se arqueaba enterito. Daba miedo. A mi ya me dio cosa porque te daba la impresión de que se iba a convertir en estatua y de repente pasaron dos seguratas enormes, le pegaron un bofetón en la cara horroroso, el muchacho como que pegó tres calambres y como que reaccionó, les sonrió mucho y les fue a dar dos besos, los de seguridad se apartaron y él se quedó por allí. Al rato lo vimos otra vez volver a las mismas. De verdad que la gente estaba fatal.

Nos fuimos al Beyond. Ya era hora. Cogimos un bus que iba repleto de gente fatal que iban al Beyond también y desde luego, la planta de arriba era como si de verdad, fuera el bus ese que te lleva desde Embajadores a La Cañada Real para que te compres los picos o pases allí la tarde con tu chándal de táctel debajo de tu tienda de campaña vieja. Una cosa... bueno, la gente metiéndose rayas y puntas en los asientos, otros camelleando... yo lo vi todo muy acertado. Es de eso que digo que en Madrid es como muy masivo pero la gente no es tan exagerada como es aquí.

La cola del Beyond era como nunca lo ha sido. Pero mira, iba rápido. Y además apareció una especie de travesti colocadísima por la calle, de morado, que decía que era cabin crew y llevaba las medias por las rodillas con unos tomates tremendos y como heridas en la misma rodilla de la que me hice tremendamente fan. Una mamarracha de esas que te caen estupendamente y de la que querrías ser íntimo. Del Beyond, si tengo que decir la verdad, me acuerdo de poco. Había muchísima gente y además a mi ya me pilló un poco que lo que quería era terraza. Y allí estuve fuera, bebiendo y fumando muchísimo. Yo lo que me di cuenta es de que la gente colapsaba más que otro día corriente. Por ejemplo había como dos cachas tremendos monísimos abrazados, y de repente me di cuenta que uno lo que estaba era desmayado allí a pleno sol, agarrado al otro, que claro, con el colapso dejaba de agarrarse y el otro le daba como muchos achuchones y besos y te planteabas que porqué si lo quería tanto, no llamaba a la ambulancia. En fin unas cosas... encima habían juntado el Barcode con el Beyond, y habían hecho una terraza enorme. La parte de la terraza del Barcode parecía más un puesto de caracoles, con la gente sentada por los suelos con unos mocos tremendos. La parte del Beyond era más la elegancia de siempre, con sus camellos en sus mesas, la gente consumiendo de todo con unas pintas imposibles... en fin... es submundo tan ideal. Lo que si que me di cuenta es que había UNOS HOMBRES... que esos chulos no los he visto nunca por aquí. Pero unas cosas que no os podéis hacer una idea eh?. Vamos, de este calibre eh?




Y encima venían en manadas de amigos todos iguales... una cosa tremenda. Daba gusto estar allí al sol rodeada de esa vehemencia de tíos, de pedos, de travestis y de pintas. Yo me declaré a muchos...es que no lo puedo evitar. Yo creo que les gusta que te declares a ellos.. Una vez lo haces, sabes que ya lo tienes todo perdido, porque ellos son más de una cosa más complicada y más típica marica de aquí te pillo aquí te mato...y claro, esas cursiladas que yo les digo de que si les voy a hacer una foto, la voy a imprimir y la voy a llevar en mi cartera para el resto de mi vida, no lo entienden.

Hubo un ratito que decidí entrar a la pista a ver como andaba la cosa por dentro. Me quedé en la primera, en la que da a la terraza, porque ya con esa creo que había suficiente. En el sofá que hay junto a la pared de pie, había una travesti, transexual o termomix, con el pito fuera enorme y larguísimo, y otra con los labios muy pintados, sentada, se lo chupaba metiéndose popper mientras se abanicaba con un flyer y le pasaba el popper a la otra. Eso era junto a la entrada, dándole todo el sol y con todo el mundo por allí sin hacer mucho caso menos dos tíos, que para mi que eran heteros, que se tocaban así ellos solos los paquetes y como que miraban muy perplejos a la vez que con mirada sucia de camionero de área de servicio. Yo desde luego me pedí la copa y me quedé allí un rato a ver como acababa la escenita. Y acabó de forma imprevista porque en una de estas que se pasaban el popper, se les resbaló de las manos, se pegaron unos gritos supongo que del disgusto, se metieron con una llave algo y se liaron a bailar como si no hubiera pasado nada. A mi me encantó todo. Que cosas no estarían pasando dentro, en las salas profundas...

Cuando fui al baño por ejemplo, vi a la negra que vigila que sólo entre uno por cubículo y que vende chupa-chups y perfumes, como muy bailonga en el baño, así como animadísima. Cuando salí de orinar, la sacaban los de seguridad así como con la cabeza totalmente desmayada para un lado y la gente asaltaba los chupa-chups y los perfúmenes muchísimo. Yo me robé un roll-on,. Que ya olía yo fatal y veía necesario acicalarse un poco.

Del Beyond, poco más puedo contar. Y mira que me pasé horas...recuerdo que me presentaron a mucha gente muy particular, me reí mucho y si bailé, lo hice en el Barcode, que estaba semi-vacío y hasta la música estaba mejor. Además ya me pilló cansado. Yo aguanto 24h bien. Más es estar por estar. Y desde las 14h del sábado, yo sabía que cuando cerrase Beyond, estaría ya para irme.

Pues no me fui.

Reventado, eso si, me fui al parque que hay junto a los St George Wharf, allí al lado, a sentarnos en el césped a beber cervezas que compramos en el Tesco y hacer un poco de descanso antes de meternos en el Later. Fue muy calamitoso todo porque de repente me dieron unas ganas enormes de mear y claro, allí sólo había arbustos para hacerlo. Me fui a un arbusto así como recoleto y allí que me bajé los pantalones y me mee. La cosa es que como era una meada de estas larguísimas, me puso a enredarme en la nariz y a sacarme unos mocos horrorosos de estos como de espátula que tenía dentro, con tan mala suerte, que de repente estaba haciendo pipí y me vi gotas de sangre caer en el pito. Lo vi una cosa totalmente como de hacer el chiste de ¿cual es el colmo de un yonki? -que le sangre la nariz mientras mea en un arbusto y le caiga la sangre en el pito. No me digais que no. Mira, me abominé de mi mismo y me dio miedo que vinieran los de asuntos sociales a detenerme y me fui corriendo a mis amigos, que me vieron llegar con medio pantalón meado y con la nariz sangrando. Había gente nueva en el grupo a la que creo que no le debía caer bien.


Lo del Later era como me lo esperaba. En vez de un after, aquello me dio la impresión de que era El Rocío. Los pedos de la gente no los puedo definir porque de verdad, para ver cosas de otro mundo, lo mejor es la terraza de este sitio.



En esta foto no se ve realmente lo que es aquello. Una pena. Hay que ir. Además habían puesto un cacharro de feria en plena terraza, que de verdad, lo veo como muy de súper producción para un after, no me digáis que no. Aquí es todo a lo grande. La gente se montaba pedísimo y medio colapsando y antes de que empezara a funcionar, ya subidos, se les veía meterse cosas con las llaves para que les pegase el petardazo.



Creo que debe funcionar. Pinchad AQUÍ AQUÍ  y AQUÍ para ver tres vídeos de la atracción instalada. Yo lo vi súper original.

En el Later había hasta su piscina, donde los mariquitas colocados que les da por ponerse cachondos cuando se toman cosas, se metían a refrescarse y lavarse el pelo. Ya os digo que es todo muy de producción con posibles.



La gente salía como entre que o muy animada o a punto del coma. Yo menos mal que tuve cabeza y no me subí, que estaba ya reventado y me daba miedo que me diera un jamacuco en las alturas con tanto tirón que pegaba el cacharrito. Me senté en mis cenadores de madera con mis amigos, y allí hablamos muchísimo de no se qué. También de repente vi a Tyron, aquel que me quiere asfixiar en una sesión de wrestling desnudos. Estaba yo sentado y de repente lo vi pasar camino de la puerta, que llevaba entre dos amigos a uno que se había desmayado. Al momentito se me acercó y me dijo que yo estaba muy guapo y que tenía ganas de ahogarme. Y me cogió mucho así pasándome los brazos por el cuello como muy de maltrato, cosa que me gustó y cosa que supongo que quedó muy creíble porque yo debía tener ya una cara de Muerta del Castillo que pa que.

Del Later me iría pronto... a eso de las 17h. Ya no podía más. Además llegué a ese punto de que miras a donde miras, ves a gente con unas caras ya imposibles, haciendo unas rarezas que no tienen nombre estilo querer subir dos peldaños, pelearse con ellos y consigo mismo y finalmente no subirlos y quedarse parado pensando que iba a hacer...y claro, yo ya me vi que era el mejor momento para retirarme. Amen de que fui al baño a mear y allí con los focos y las oscuridades, me dieron como unos mareos de embarazada que me cogí el whisky, le pegué un trago enormísimo y me volví a casa sin saber muy bien, otra vez, a qué había salido.


Por cierto, que me he borrado todos mis perfiles maricas. Ha sido como muy liberador. Ya me harté. Tras 15 años de estar publicado hasta en los tetrabricks, me he dado cuenta que sólo sirve para mandarle mensajes a hombres cuando llegas pedo y luego no quedar jamás con nadie, como me ha pasado. Vamos, el otro día es que me escribió encima esto:




Yo le escribí a esto, claro:





Y por supuesto, no he recibido respuesta, así que ya me he hartado y lo recomiendo muchísimo. No sabéis que desestresante es y lo tranquilo que me noto ahora en el ordenador, sin esa ansia viva y sin esa cosa de como de obsesión por el teleempotre. Ahora es como vivir en un continuo domingo. Recomendadísimo.


1 Comment:

Roberto dijo...

Yo me quedo con la perfecta definicion de empotracion en el bano...con sorbo de copa incluida entre menesteres...

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