domingo, 28 de agosto de 2011

BERLIN 2011. PRIMERA SALIDA. EL BULL.

Vuelvo de Berlín como siempre, encantado. Ha sido un viaje cortito, sin mucho tiempo de ver la ciudad aunque bueno, ya la tengo vista, pero Berlín es de esos sitios que siempre querrás volver porque siempre está cambiando. Siempre se siente esa efervescencia de que algo nuevo se está gestando y de que la próxima vez, habrá de todo y distinto. A Berlín hay que volver siempre, dos veces al año es lo ideal. Para mi, la ciudad más moderna del mundo que dicta su propia modernidad. Donde todo cabe y donde casi todo lo que cabe, sólo cabe aquí. La puta madre de todas las ciudades.



BERLIN 2011 - PRIMERA SALIDA


Y fue llegar a la 1 de la mañana y ya comenzó el mismo jueves el lío. Me tomé, con la maleta allí mismo, ya unas cervezas en el jardín de un pub junto al Sage Club, donde se hace el Kit Kat. Ahí aun no tenía claro que iba a salir, pero mis amigos me esperaban allí y allí que empezamos. Y claro, ya subimos al apartamento (tremendo por cierto), ubicado en la Kopenickerstrasse, calle recomendadísima para todo aquel que vaya a reventar Berlín, ya que está cerca de TODO, y ya un poco pedo, cogí y me fui solo a la calle. Así como muy desesperado. A lo loco!. La cosa es que Maika y Antonio se quedaron a dormir para ver algo por la mañana, pero P. y dos amigos más, ya estaban de juerga por Schöneberg, un barrio muy marica de Berlín que ya conozco bastante, y allí que me fui. El metro (U-Bhan) es Nollendorfplatz, y allí se hace el Folsom y todos los demás festivales maricas duros de la capital. Un barrio muy recomendable.

El Taxi me dejó en la puerta del Toms a eso de las 3. Un lugar al que hay que ir sin duda, la primera vez que vas a Berlin. Toms no es nada del otro mundo. Un pub normal, grande, muy friendly y con un cuarto oscuro enorme abajo. De todas formas, no hace falta bajar al oscuro porque mismamente cuando entré, había uno metiéndosela a otro en un sofá. Claro, es como si entraras al Ricks en Madrid, y te ves eso. Un Ricks más serio, pero vamos, ese tipo de pub... Bueno, tampoco tiene mucho que ver con el Ricks, para que mentir. Y es que no voy a comparar ningún local de Berlín con ninguno de otro sitio, simplemente, porque no hay comparación posible.

Allí me tomé unas cervezas baratísimas y enormes, como todo en Berlín, y el camarero mono y delgado me habló mucho. Yo pensé que le gusté y todo pero a saber. Había algún que otro empotrador pero no quise bajar abajo porque estaba muy fresquito, no soy de cuartos oscuros la verdad, y mi último recuerdo del Toms del viaje pasado es estar en el cuarto oscuro con los pantalones bajados, sin camiseta pero con la cazadora puesta, sin móvil ni cartera y con la tarjeta sanitaria europea en la mano, apoyado en la pared. Ni sé que fue de mi previamente ni sé que hacía allí. Tras 24h saliendo y una laguna de 4 o 5 horas, volví en mi así.... igual si que soy algo de cuartos oscuros, pero cuando me vuelvo Marichalar.... el caso es que no bajé.

Y de repente, aparecieron P. y los otros dos amigos por allí. Con un pedo horroroso, por cierto. Yo estaba aun como muy tranquilo pero claro, ya me ataqué y me puse a beber todavía más rápido. Es que además es todo tan barato... total, que decidimos que nos íbamos al Bull.


¿Como definir el Bull?

Pues no lo sé. Lo primero y más importantísimo es que no cierra nunca. Abierto 24h, 7 días a la semana. Lo segundo es que es un sitio cutre, sucio, no enorme y bastante típico. Marica del todo, sin dejar entrar a mujeres, se define como el único bar fetichista marica abierto 24h en el mundo. Es gratis la entrada, está en un piso bajo y a primeras, parece normal y no fuerte... pero lo es. Y desde luego único también. El Bull da de si muchísimo, sobre todo la barra, enorme y muy bien atendida. Luego tiene al fondo una puerta que da al cuarto oscuro, que tiene su luz gracias a dios con sus colchonetas y sus slings y sus potros y sus todos, y luego tiene sus baños con sus cubículos. Y luego, yo desde luego los días que lo he visitado, tiene su musicón berlinés como debe de ser, pero a veces mezclado con el Pray de Tina Cousins que te vuelve loca.

La noche fue “tranquila”. Yo hablé mucho con el de la barra y ligué con un muchacho americano muy mono. Yo creo, la verdad, que era chapero, pero vete tu a saber. Él era así muy mono como digo, y muy propio. A mi me gustaba. Enseguida vinieron los liamientos, claro, y yo lo besaba con pasión. De repente, me di cuenta que en los sofás que hay frente a la barra, había un chico que se la estaba metiendo a otro que estaba dormido. Se la metía de lado, porque el muchacho dormido estaba tumbado de lado, pero como que no se daba cuenta. Era muy curioso de ver desde luego. Luego de repente llegó como un señor con cazadora alpha de estas muy profesionales y le echó la cazadora por la cabeza al muchacho dormido, se bajó los pantalones, se puso con el culo en pompa dando a la parte de la chaqueta que daba a la cara y le vi hacer unos gestos muy tremendos con la cara como de apretar. Y de repente, se escuchó como un pedo explosivo de estos tremendos y si queridos míos, le cagó. Aunque le cagó en su propia cazadora eh?...pero le cagó. El muchacho seguía dormido siendo empotrado por el otro, que cuando vio que el señor le cagaba, se metió de momento muchísimo popper, no sé si para disfrutar más de la caca, no tener que olerla o simplemente imaginarse que estaba en la eliminatoria del Un,Dos,Tres.

Yo me quedé muy sorprendido de la escena mientras me abrazaba en la barra muchísimo a mi hombre. Tampoco dije nada, ni que me gustaba ni que no, porque no quería parecer de pueblo. Yo solo tenía ganas de levantarme y aplaudir pero mira, me contuve.

Hicimos un receso en el liamiento para disfrutar un poco del ambiente tan distendido del sitio. El muchacho que lo empotraron y cagaron dormido seguía dormido en su sofá. El de la cazadora alpha estaba por una esquina con la cazadora en la mano cagada hablando con el de la barra. Un cachas muy tremendo desnudo del todo pero con arnés estaba en la barra siendo felado por otro y luego había como dos señores de vaqueros muy propios, hablando muchísimo en la otra punta de la barra. Amen de la de gente que había en los sofás hablando y así como haciendo sobremesa. Mis amigos estaban perdidos y yo ya como que quise buscarlos a ver por donde andaban. Me metí en el cuarto semi-oscuro.

Y me encontré a P., uno de mis amigos. P. estaba como muy loco por allí dentro, con el popper liado y como dando muchos paseos y sentándose mucho por los sitios. Al meterme un poco más en las oscuridades, me di cuenta que había mucha gente tumbada y dormida por las colchonetas del suelo. Y mira, estábamos tan pedo P. y yo, que decidimos hacernos una foto con uno de los dormidos. La que mejor salió es la de P. Aquí la tenéis.



Claro, eran unos flashes y unas cosas en ese cuarto, que a mi me daba miedo que nos echaran así que enseguida apagué el móvil y me fui a la barra con mi americano. Pero de repente al americano no lo encontraba, porque aquello se había llenado de repente mucho a eso de las 6 de la mañana o las 7 y claro, yo me metí con P. otra vez en el semi-oscuro... y de repente, allí que apareció el americano. Le dije que si quería que nos tomáramos una cerveza pero que va...lo que hizo fue cogerme, sentarme en un sofá de pared de esos corridos, se bajó el pantalón de pié frente a mi y allí que se la chupé con mucho ímpetu y profesionalidad. Tenía un pito muy mono el muchacho, la verdad, y yo estaba taaaaaaaaaaan borracho, que mira, la disfruté más que sobrio, como siempre. El muchacho me daba popper, un popper pasadísimo de fecha y como que olía más a aceitunas machadas que a popper, pero yo lo olía con muchas ansias como deseando amarlo luego mucho con el pito en la boca metido, pero que va, aquello lo que me daba eran unos mareones tontos que lo que me dio es miedo a quedarme como la madre del rey, con la polla así a un lado de la boca como si me hubiesen subido a planta y desentubado. Así que yo le pedía el popper a P. que me lo pasaba por detrás del muchacho y entonces yo ya se lo pasaba al muchacho y el me apretaba muchísimo la cabeza contra su pito y a mi me daban unas arcadas y unos lagrimones tremendísimos y preciosos.
Esto fue así como por una hora.

Luego sé que salimos, y estuvimos muchísimo tiempo en la barra bebiendo muchísimo y sudando una barbaridad. P. ya había desaparecido a eso de las 9 de la mañana, que yo sepa. Él, y sus amigos. Había mucha gente nueva, hasta dos travestis súper despintadas y súper sudadas que se caían del pedo. Yo estaba sólo, a las 9, bebido, en un local cutre de cerdos pero también de travestis, que nunca cierra y con dinero para gastar con un finde por delante. El sentimiento o feeling o como queráis llamarle era maravilloso. Yo sé que los que me leéis y os va el massieleo igual que a mi, sabéis de lo que os hablo.

Recuerdo que una de las travestis se subió a un sofá a gritar muchísmo y a bailar un temazo, así como muy dejada ya de la mano de dios, mientras había como dos o tres muchachos, en calcetines, metiéndole los pies en la boca a un chico que había tirado en el sofá bajo la travesti. El le chupaba los tres pies a los muchachos como con mucho énfasis y a veces le metían hasta cuatro, no sé como. Ellos se hacían entre ellos unas pajas tremendas y se besaban muchísimo, en bañador que estaban. Y de repente, la travesti se dio cuenta de aquello, y ni corta ni perezosa, le metió también un pié de los suyos en medias, apartando los pies de los otros. Era una cosa sublime que de verdad, ya por eso mereció la pena el viaje, pero es que ni corta ni perezosa de nuevo, cogió y le metió el otro pié, ya con su taconazo y todo, en la boca del muchacho, que sólo hacía meterse popper y supongo que no se daba cuenta de lo que ya chupaba. Yo creo que le metes un reloj-despertador digital con radio, y también se lo chupa. Y de repente de nuevo, la travesti como que se excitó sobremanera, y se sacó el pito y se lo pajeó allí subida encima del sofá con el tacón en la boca del otro, como muy show de la Fura dels Baus, que es como yo lo viví, regalándonos a todos los presentes una de las escenas más dantescas, grotescas y bizarras que he visto jamás. ¡VIVA EL BULL!

No sé que hora sería ya...las 12? la 1 de la tarde? Que más daba. Yo estaba encantado entre todo aquello. El americano seguía por allí y claro, cada vez más pedo desde luego, como yo. Así que después de declararle a la travesti mi admiración total y absoluta, me senté con él en los sofás de las esperpencias y me sumé a ellas. Vamos, que me dio un recalentón y allí mismo me doblé como hecho un cuatro y se la chupé muchísimo así como con mucha profusión de todo. De repente como que me vi que me empujaba por detrás algo, que era como una rodilla o algo por el estilo pero ya me fijé bien y era un pie con calcetín. Y mira, yo que queréis que os diga, para que negarlo, me puse un poco como en pompa a ver si me metía el calcetín por el culo pero que va, era una postura muy imposible y al final me senté de nuevo normal así vencido en las piernas del americano, y se la seguí chupando.

Del americano tengo su perfil de recon y su email, así que supongo que le escribiré o no, ya veremos...total, a Berlín hay que volver ya o ya. Cuanto antes.

No sé en que momento sería del día ya, porque ya pierdo si era la siesta o era la hora de la merienda, de repente me puse a hablar con el cachas aquel desnudo de los arneses. Era monísimo. Y muy cachas. A mi me encantaba. Me decía la travesti que era muy pasivo pero yo decidí que no era verdad. Así que me lié también con él un poco. Pero no mucho. Él era como muy educado y aunque estaba desnudo, era como una Juncal Rivero a la alemana. Hablamos muchísimo en la barra y de repente me dijo que porqué no me iba a su casa a dormir, que vivía allí al lado. Así que a las tantas de la tarde o de la siesta o de cuando quiera que fuera, salimos de allí con unas caras me temo que horribles y nos dimos un paseo a su casa.

La casa era muy mona y de posibles, la verdad. Allí me invitó a unas copas muy cargadísimas y enseguida nos fuimos a la cama. La verdad que es que no sé ni para que me fui, porque mucho mejor hubiera estado metido en el Bull, pero bueno, me vino bien porque dormimos muchísimo. Ni nos liamos, ni me la metió ni se la metí. Simplemente nos echamos en la cama y nos quedamos fritos, cosa que agradezco muchísimo, la verdad, porque yo creo que ya tenía el pito como el pellejo del sobaco de una negrita de Somalia del Informe Semanal.

Sobre las 10 de la noche, me desperté y decidí que ya era hora de volver al apartamento. Me despedí de él, me dijo que porqué no me quedaba a cenar y le dije que lo mejor era irme porque mis amigos me estarían esperando para salir esa noche, y así nos despedimos con dos besitos como de amor y como de amigas también, y me pillé un taxi al apartamento.


Mañana, SEGUNDA SALIDA.


3 comentarios:

terry tragame dijo...

Nando eres genial, que ganas tenia que empezaras a largar la última aventura berlinesa y como siempre no has defraudado en absoluto, me rio tanto con tus entradas del blog .... espero ansioso el kit kat, el watergate, el panorama .... besos!

DiegoC dijo...

Guay!!!Otro sitio donde ir en Berlín.Qué ganas tengo de que llegue el día 8!!!!
Por cierto,la Kopenicker esa ¿dices que está céntrica?Porque yo lo he mirado en google maps y,la verdad,me da la sensación de que está a tomar por culo no,tres calles más p'allá.

Roberto dijo...

Bueno, bueno, bueno...si ésto ha sido el comienzo de Berlín, no me quiero ni imaginar como fue los hechos que fueron aconteciendo en días posteriores....ansiamos conocer lo sucedido, por dios, vuelva al blog para escribir, vivimos sin vivir en nosotros por leer los siguientes capítulos ....

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