martes, 17 de enero de 2012

EMPOTRADO POR EL COMUNISMO


Hace unos días, hice una de esas cosas que no hago nunca porque sinceramente, me da pereza hacerlas. Esto es, quedar con alguien para acostarnos muchísimo. Teniendo los bares que hay tan estupendos, con esas instalaciones, esos alcoholes, esas músicas, esos humos y esos hombres, no sé que atractivo tiene arriesgarse a quedar con uno que no sabes si te va a caer bien o no (porque por mucho que digan , aunque solo sea sexo, tiene que haber algo de feeling, porque yo conozco a uno que me cae gordo, y paso de hacer nada. ) Lo mejor es o conocerlos en los bares, o no conocerlos y directamente chupársela, pero si se queda con alguien, un mínimo de contacto hay que tener, y eso es muy peligroso.

Pero mira, yo me arriesgué el otro día y me dije: mira, vive al lado de casa, no para de mandarte mensajitos por el gayromeo y la verdad es que el chico no pinta nada mal. Vamos a intentarlo. Y allí que me fui, a la estación de trenes de cerca de mi casa, que allí había quedado con el maromo. Lo de las fotos, nunca me he fiado mucho porque la gente, o pone unas fotos del año de la patata o unas fotos que no sabes con qué efecto se han dado que son otros, o cualquier cosa, pero este me daba a mi como que no iba a ser muy diferente de lo que aparentaba en su perfil, porque el muchacho se le veía muy bruto, muy primitivo, muy del este (polaco que era) y como que sin malicia. Y claro, a tenor de las fotos, yo desde luego no supe decir que no.





Y es que el muchacho tenía muy buena pinta. Así que allí que me fui. No llevaba yo ni cartera ni nada, porque yo pensaba que iba a ser llegar a la estación, irnos a su casa y tracatrá... no había yo caído en la cuenta de que haciendo estas cosas, primero se toma uno una cerveza y esas cosas. El caso es que allí que apareció. Y vamos, era igual que en las fotos. Incluso más grande así en general. Yo lo primero que pensé es en que me iba a poner perdío y la que me iba a caer encima iba a ser buena...sobre todo cuando se adelantó y yo iba un poco atrás, mirándole la espalda, con esa sudadera que llevaba tan vieja y esos vaqueros tan viejos también... y esas zapatillas tan gastadas. Yo lo vi muy tremendo. Y claro, lo primero que me dice es que nos vayamos a tomar algo. Le dije que yo no había traído ni cartera, que se me había olvidado, y él me dijo que me invitaba. Esto sería como las 22:30 de la noche. Bueno, pues nos vamos a un pub inglés que hay cerca de la estación en el que yo entro mucho a hacer caca cuando vuelvo del aeropuerto porque ya no me aguanto más, y me pregunta que qué bebo, si vodka, whisky...etc etc. Le dije que yo eso, para salir, que mejor una pinta...y el muchacho me pidió una pinta y para él se pidió un whisky triple. A mi me pareció bien... tan bruto, tan bebedor... además como era polaco, debe ser que allí beben así a diario como el que se toma unas aceitunitas y un bitter kas a la 1 antes de comer.

De inglés el muchacho estaba un poco fatal, la verdad, pero se le entendía. Trabajaba en tres cosas a la vez. Era camionero repartiendo paquetes. Poda jardines de delante de las casas inglesas y creo que me dijo, moquetero de enmoquetar casas. Unos trabajos desde luego estupendos y de estos que cuando te lo cuenta dices: -metémela anda. Me contó también que solamente salía por Croydon y que de vez en cuando, iba al Soho pero al G.A.Y. A buscar niños jóvenes, cosa que me pareció del todo oscura y como de trata de blancas así que como cada vez me gustaba más, me tomé como dos pintas más y me mareé. Menos mal que las cervezas, así por si solas, me suben muchísimo más que cualquier otra cosa a saber porqué. Tengo que conservar esto como sea. El caso es que yo ya estaba en condiciones de, y él también, así que nos fuimos a su casa tras preguntarme que qué quería hacer. Yo desde luego no le dije que irme a su casa, pero le sonreí, y claro, allí que nos fuimos. La verdad que no vive muy lejos...a 10 minutos... y por el camino se metió en un off lisence (los chinos de aquí , pero son pakistaníes) y se compró una botella de whisky entera y una cocacola. Me gustó mucho porque le dijo al pakistaní, que ya conocía: -hoy con esto creo que tengo bastante. Un gran bebedor.

La casa era... bueno, el vivía en un sotano de una casa. Arriba debían vivir como cuatro o cinco y el tenía el sótano para él, que era como una suite cutre de comunismo, con unos papeles de pared terribles, un micro baño sin váter y una especie de habitación donde estaban todas las calderas y las cosas así de fontanería gordas. Pero lo mejor de todo es que al llegar, me dijo que me tenía que esperar en la calle un momento, que su ex-novio estaba arriba, y aun estaba todo muy fresco como para que le viera con otro. Claro, yo todo lo veía tan arriesgado, tan del este, que me encantaba. Lo peor de todo es que me estaba meando vivo, así que cuando entró a la casa para inspeccionar lo del ex, yo me hice pipí así como muy disimuladamente, en la rueda de una furgoneta que había allí mismo aparcada, con la mala suerte de que salió de momento y casi que me pilla haciéndome el pipí allí en la puerta de su casa. Yo corté enseguida y como que me quedé así paralizado sin que parece ser que se diera cuenta.

Y allí como a escondidas que me metió en el sótano aquel. Y bebimos mucho. Pero lo mejor de todo fue nada más llegar. Bajo las escaleras con todo apagado, capaz de matarme y nada más estar él abajo, coge y en vez de darme un beso y pegarme un bofetón o un empujón, coge y me dice: -Mira! Y enciende un árbol de navidad de plástico horroroso, que cantaba villancicos creo que eran, en versión rock´n roll. Claro, yo no daba crédito... me pregunta: -Te gusta!? Y yo... -Uy sisi, que chulo... Y me cuenta: -Lo acabo de comprar en una tienda de aquí al lado esta tarde... me encanta. Claro, yo no sabía que hacer, si cogerme la botella esa de whisky, salir corriendo e irme a un aparcamiento a bebérmela, o darle un beso enorme por ser el muchacho así de primitivo. El caso es que ya encendió todas las luces y allí que puso la tele, que estaban poniendo Men in Black. Su película preferida, parece ser, porque le encantaba. Yo ni la miraba... yo me echaba whisky con cocacola ya sin hielo ni nada y comía doritos, porque no tenía mejor plan, ya que él se puso a mirar el gayromeo como lo tenía, que por cierto lo tenía saturado de mensajes, y a contestarles a todos. Yo lo veía todo muy del este... muy del comunismo que no trajo nada bueno.




Él bebía también mucho y claro, ya de repente, sin saberse como, allí sentados en un sofá forrado de falso ski, nos dimos el primer beso, que fue un beso así como muy de lenguas y como muy de mucho rechupeteo. Y ya a partir de ahí, fue todo como muy seguido. Muchos besos en el sofá, mucho tocarse y mucho lo de siempre, lo que pasa es que el muchacho no hacía mucho. Él era como Espalda Plateada, el macho alfa de Gorilas en la Niebla, y yo era como una hembra cerda que solo quería chupársela, que me la metiera y subirme a los árboles gritando de gusto.

Se la chupé lo primero. Fue así lo primero que surgió, lógicamente, tras los besos. Allí mismo en el sofá, me doblé como si no tuviera costillas flotantes, y se la chupaba muchísimo al ritmo de los villancicos rockeros del árbol de navidad, que seguía enchufado. El pito estaba muy bien, la verdad. Bueno, es que todo estaba muy bien...como era tan grande todo. Era un pito de esos no muy largos pero muy proporcionado y como gordo, así como muy de arcada y lagrimón. De echo me dieron muchísimas arcadas y me salían muchos lagrimones y se me ponía la boca gargajosa, que pasa siempre que te da arcada y lagrimón. Yo creo que más que nada, es que todo tu te conviertes en un gargajo rodeando al pito en cuestión.




Y ya me cogió y me dijo que si nos íbamos a la cama. Y claro, fue sentarse en la cama él, y se quitó toda la ropa y se tumbó así boca arriba. Y claro, yo lo que hice es otra vez liarme a pegar arcadas y lagrimones. ¿Qué iba a hacer en aquel sótano con aquel árbol de navidad cantando villancicos y aquel señor puesto en aquella posición? Pues chupársela muchísimo. Y luego ya él como que se puso tibio y cogió, me subió las patas como si yo fuera un jamón, y me pegó tres gargajazos en el culo. Todo era muy de gargajos, árboles de navidad que cantan rock, de camas con mantas y sábanas con el embozo hecho, y de papeles de pared de los 60.

El sólo decía cosas de vez en cuando...así como muy primitivas. “bonito culo”, “buena polla”, “buen cuerpo”... pero poco más. Yo nunca digo nada, que hay veces que me ha dado por hablar y he terminado comentando que me encantaba como Mayra bajaba las escaleras del “Un Dos Tres”, mientras me chupaban el culo. Eso si, el no chupaba pito ninguno ni nada. Él solo era eso, Espalda Plateada.

Y ya se puso un condón, me cogió otra vez como un jamón, y me empotró. A mi me dio miedo al principio porque de verdad que la vi como un poco gorda para que yo pudiera así de repente, con tan solo dos o tres gargajos en el culo, pero mira, hice de tripas corazón y al final, sin saberse como, fui pudiendo y pudiendo, hasta que casi se me mete él dentro entero. La empotración en si, si os digo la verdad, no fue nada del otro mundo. Estuvo bien, porque cuando te la meten todos son muy monos y te enamoras de momento, y sobre todo estuvo bien al final que ya era como que yo creo que me tocaba la pared y me daba capones en el fondo, pero el interludio en si, fue como así de muchos empujones y tirones y como algo descompasada, que no sé como podía ser así, si el árbol de navidad seguía sonando y dándonos como el ritmillo … yo la verdad que como era invitado, tampoco le quise decir que lo apagara, que al muchacho se le veía muy ilusionado con el arbolito... además, vaya que como era polaco del todo, lo hubiera pasado fatal en los comunismos y no hubiera tenido ni para azúcar moreno, y ahora se viese muy europeo con su árbol. Yo lo dejé, si total, yo también estaba inservible con aquel pito metido dentro …

Ya hubo un momento que yo ya veía que me corría vivo así que le dije que parara, que sino yo ya no era responsable de mis actos, así que cogió, me la sacó de repente así de un golpe, yo me corrí, me pegué un pedo porque me hizo vacío, se me corrió encima así haciéndose una paja muy tremendísima y yo también hice de las mías como muy así ya desvencijado y como muy reducido a un simple agujero. Un sentimiento de empotrado muy interesante, que a todo el mundo recomiendo.

Pero claro, me hizo tanto el vacío, que de repente, me cagaba vivo. Y me meaba, de tanto beber. Eso también. Vamos, que me lo hacía allí mismo. Yo le dije por favor que me dejara salir a mear pero no había forma, que su ex estaba por allí. Ya se me ocurrían cosas del estilo de hacérselo en el lavabo del micro baño que había en su habitación... menos mal que de repente él subió, inspeccionó, me dijo que podía subir, y arriba que me fui corriendo que casi me cago y me meo encima. Fue una caca de estas que suenan muy de pedos muy como cuando explotas pompitas de plástico de los plásticos de estos que envuelven paquetes. Pues así.

Una vez cagado y meado, bajé abajo de nuevo y me ofreció quedarme a dormir en su casa. La verdad que no me apetecía nada. Es de esto que ya una vez lo has hecho...lo que más te apetece es irte a casa, tranquilo, con tus calefacciones, tu habitación mona, tu ducha, y tu facebook para contárselo a todos los amigos con más pelos que señales. Pero mira, como la verdad es que no sé decir que no, le dije que si y allí que me quedé a dormir, con la cosa de que a las 9 empezaba mi guardia y tenía que estar en casa a esa hora por si me llamaban para volar. Pero como él se tenía que levantar a las 6 para ir al curro a repartir cosas por ahí, me dijo que me llevaba en su furgoneta y que para las 7 estaba en casa sin problema.

Pues no tenía almohadas. Como me iba yo a imaginar eso. Yo pensé que las había quitado para la empotración porque igual en el comunismo, follaban sin almohadas para no estropearlas mucho, pero que va, es que no tenía y punto. Así que allí me acosté como pude, con unas tortícolis horrorosas y él se me echaba así encima con una pierna, o me ponía el brazo por debajo y yo me quedaba colgando de un lado...en fin, fatal. Que no dormí, vaya. Y no sólo eso, el árbol de navidad seguía cantando rock´n roll. Yo ya hubo un momento que pensé: sino lo va a apagar él, lo haré yo en cuanto se haya dormido. Y eso hice. Fue notarlo dormir (y roncar), y le pegué al árbol una patada que dejó de sonar de momento.

Y a las 6 me trajo a casa en la furgoneta en la que me había meado vivo la noche de antes, con el aire acondicionado puesto con el frío que hacía, y si os digo la verdad, los polacos y todo el rollo del este, tiene siempre unas hechuras muy tremendas y son muy empotradores y vehementes de ver, pero el comunismo no les trajo nada bueno. Aquel que fui a ver a Polonia, que no me acordaba si era mono o no hasta que no aterricé, con un enganche a fumar maría horroroso, y este, follándose a gente en su sótano con un árbol de navidad que canta rock´n roll. Raros.



7 comentarios:

Fondue For Three dijo...

JAJAJAJA BRAVO.

Como siempre.

Wallace.

lanenasepasea dijo...

"he terminado comentando que me encantaba como Mayra bajaba las escaleras del “Un Dos Tres”, mientras me chupaban el culo"

GRANDES PALABRAS!! BRAVA!!

Anónimo dijo...

Tras ver una nueva entrada en tu blog, me he peparado un copazo y he disfrutado leyéndola, sabia que no me iba a defraudar

Roberto dijo...

Yo añadiría a la primera disertación que se puede tomar copas y directamente chupársela sin previoa...recuerde aquel cuelgue de pito que tanto le unió con aquel conductor de metro..y que desconocemos su desenlace.

Airgamboy dijo...

Lo que me he reído. Es que es leerle y me entran ganas de escribir los despropósitos y desventuras que me han pasado a lo largo de los anyos...

Argo dijo...

Pero que bueno, me he reído un montón.

..Carlos.. dijo...

jajajajaja.
Buenísimo

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