jueves, 1 de marzo de 2012

CELEBRITIES II


Queridos todos y todas. Continuo hoy y cierro aquí la saga Celebrities, de la que podéis seguir AQUÍ su pasada y primera entrega.




Y comenzaré hablando de aquella vez que vi a Mayra Gómez Kemp en la tienda de congelados en la que trabajé unos meses. Es una historia bastante carente de gracia pero mira, estaba yo reponiendo la judía troceada plana, y de repente me dijo mi hermana Miguel, encargada de esa tienda: 

-Mira a tu derecha que tienes a Mayra Gómez Kemp rebuscando en los congeladores.

Y efectivamente, allí estaba ella, con un abrigo de plástico del bueno negro, largo, con sus gafazas de sol y su inconfundible pelo Mayra. Yo cuando la vi, no me lo podía creer. La gran diva que tanto me ha inspirado junto con Massiel y Nati Abascal. La mujer en la que pienso cuando subo y bajo los pasillos de los aviones porque me pienso que en vez de un pasillo son unas escaleras y entonces me hago mis Mayras siempre que puedo. El icono más icono de la Televisón Española junto con Ana Blanco... en fin, todo lo que significa Mayra. Pues allí estaba. Comprando pimiento tricolor.



Claro, yo me puse de los nervios. No sabía si hacer algo o quedarme parado a disfrutar de como ella miraba y remiraba la oferta de 2X1 que había con cada bolsa de pimiento tricolor troceado. Finalmente se llevó la oferta, se fumó un cigarrito en la puerta esperando vete tu a saber el que, y se fue. Fue un momento flash en mi vida tremendo que aunque no tuvo nada de interacción, tuvo mucho de petardeo y de autoexcitación. Fue lo más parecido a ver al mayor y más tremendo empotrador del mundo comprando popper y arneses de cuero en alguna sex-shop del Soho.





Pero sin duda, de todas las experiencias con celebrities que he tenido, la que viene ahora es la más vehemente de todas.

Corría el año...2001, que yo recuerde. Estaba yo en la Universidad Complutense de Madrid haciendo segundo de carrera y cierto día, entre unos amigos y yo nos pusimos a buscar cosas del Un, Dos,Tres en internet. No sé como llegamos a una web sobre Las Hermanas Hurtado, y mira, no se sabe porqué nos dio por mandarle un mail al webmaster. A los varios días, sin esperarnos nada, de repente contestó. Y contestó firmando con un Paloma W. Claro, nosotros pensamos enseguida que podría ser Paloma Hurtado, la grandísima tacañona del programa pero nos pareció del todo imposible. Aun así, le seguimos escribiendo con la idea de re-hacerle la web con un diseño más mono. Y esa tal Paloma W siguió contestando muy eufóricamente hasta el punto de que empezó a mandarnos fotos privadas de su boda, de sus dos hermanas, de su madre, la maravillosa Mari Carrillo, en fin, documentos que tan sólo podían ser de ella. De la auténtica Paloma Hurtado.

Es más, ella nos llamó desde Orlando, donde vivía desde hacía ya años puesto que se había casado con un señor. Un tal Pat Wolf, de ahí que ella firmara con esa W. Nos llamó mucho y le empezamos como a rediseñar la web. Algo que nunca acabamos, por cierto. Y ella, nos puso en contacto, en agradecimiento, con el director de un conocidísimo musical que se estrenaba en Madrid en breve. Mis amigos fueron al estreno y todo pero yo no pude asistir porque me pillaba de viaje en Berlin (como no...), pero bueno, no pasó nada porque ella luego, para tener el detalle conmigo, cogió y me puso en contacto con sus hermanas, Fernanda y Teresa Hurtado, para ir a cenar con ellas y el director del musical, íntimo de la familia.

Y aquí viene la tremenda anécdota.

El director, Fernanda, Teresa y yo fuimos a cenar al “Si Señor”, un restaurante mexicano de la Castellana, en Madrid. Ellas dos vivían con su madre, Mari Carrillo, en la Calle Madrazo de Madrid. Creo que se mudaban por problemas de nosequé o algo por el estilo. Me lo contaron al disculparse de como tenían el salón de cajas y cajas del Corte Inglés, ya que el director y yo subimos a su casa a por ellas. Para mi era como estar en otra dimensión. ¡Estaba en la casa de las Hermanas Hurtado!. ¿Hay algo más petardo-marica-trasnochado?. El caso es que desde allí, nos fuimos en taxi al Si Señor, y allí, sin más, nos pusimos a beber muchas margaritas. Pero muchas. En jarras, vaya. Yo no sé ni lo que bebí...ellas también... no paraban... él menos, pero también le dio al pitraque. Y claro, el alcohol hace sus efectos si tienes esa suerte, claro.





Lo primero de todo es que me contaron unas historias maravillosas sobre famosos y famosas que no contaré aquí porque se haría una entrada larguísima y la verdad, contada por ellas es como tenía su gracia. Y luego, me contaron también unas historias vehementes de ellas mismas. Estuvieron por ejemplo en una fiesta en Miami, del dueño de Adidas, en un yate. Esto serían los años 80... y el dueño se quiso tirar a Fernanda, la más despierta de las dos. A Teresa se la veía con algo de tara, la verdad. Y ella accedió...se fue al camarote, le dio un apretón, se fue al baño, se cagó, se duchó porque dice que aquello no se podía limpiar, se puso la ropa, ya no folló con él y al bajarse del yate las dos en el puerto, al coger el coche que las llevaba de camino al hotel, Teresa le preguntó a Fernanda:

-Huele a caca no?
-Si, he sido yo que me he cagado en el camarote del hombre este, no me he poddo limpiar del todo y tampoco me ha podido follar. Llevo mierda en las medias.

Y así era. Yo me meaba de la risa porque ellas eran muy vehementes contándolo todo. Como con tara, pero vehementes. Y Fernanda se fue al baño a mear. Y tardaba. Tardaba mucho. Tanto, que Teresa y yo fuimos a ver si todo estaba bien, y lo que nos encontramos fue del todo desolador e insólito del todo. Fernanda Hurtado yacía tirada en el suelo con su traje de chaqueta rojo total, encharcado de pipis y porquerías, con medio cuerpo metido en el cuartito del váter y otro medio cuerpo fuera. Se había cogido tal pedo que supongo que se sintió indispuesta y ya en el baño le dio la mareona esta que a todos nos ha dado alguna vez de sentarte, ver que te sientes Whitney Houston en la bañera, y terminar casi como Carmina Ordóñez, también en la bañera.

Teresa enseguida puso el grito en el cielo, que casi lloraba y todo. Yo inténtando levantar a la Hermana Hurtado del suelo que no sabía por donde cogerla, el director que vino porque tardábamos mucho y se puso a llamar a una ambulancia, Fernanda que solo soltaba como mugidos y como balbuceos en un estado muy alcohólico estupendo. En fin, que era muy muy tremenda la escena.

La ambulancia vino enseguida y allí en el mismo baño, que los camareros lo bloquearon, le hicieron como los checkeos y vieron que tampoco era para tanto. A decir verdad, ya quisiera yo que me subieran las copas como le subieron a ella aquella noche. Yo iba bueno, de todas formas. Y en una silla de ruedas la sacaron por todo el restaurante, que la gente miraba mucho porque claro, todo el mundo se había dado cuenta de que algo había pasado, y allí detrás de la Hermana Hurtado desmayada del pedo fuimos Teresa, el director y yo, camino de la calle.

La metieron en una ambulancia y el director me dijo que me fuera con Teresa en la ambulancia. Yo pensaba que las ambulancias no eran tan enormes pero mira, no sé como lo hicimos, que cupimos Teresa, yo y una enfermera. Al subirla a la ambulancia, un camarero mexicano le dijo a Teresa:

-Pese a la cogorza, el Un, Dos, Tres fue el mejor programa de la televisión!

A mi me encantó... en que momento... él sería también muy fan.

El caso es que en la ambulancia, ella ya como que cayó en el sueño profundo del pedo gordo y ya no dijo nada más... y su hermana, muy preocupada la pobre, estuvo todo el rato cogiéndole de la mano como muy que pensaba que se moría. Yo como ya estaba muy enterado de como eran los massieleos y los natiabascaleos y sabía perfectamente como era la situación de Fernanda, le decía a Teresa que eso se le pasaba a la mañana siguiente y que lo mejor era que le tuviera preparados unos buenos gazpachos y mucha agua para el día siguiente. Yo no sé si me tomaban en serio o pensaba que iba en la ambulancia con ella Maria Teresa Campos ya en su ancianidad.

Llegamos a un sitio que se llama el CEU de San Bernardo. Como una especie de ambulatorio de urgencias que yo no sabía ni que existía. Y allí también, llegó el director en taxi al momento. Y allí la acostaron enseguida y le pusieron un suero, por si acaso. Teresa seguía accidentada perdida y como sintiendo aquello como el fin del mundo. El director, bastante tranquilo, ya empezó a hacer alguna broma que otra (para que os lo imaginéis, físicamente, era como Moncho Borrajo). Yo, que era sábado por la noche, de lo que tenía ya ganas es de que solucionara un poco el tema, se fueran a dormir, y yo me pudiera corriendo ir al bar Nike (punto de encuentro total de Chueca) con todos mis amigos, a contarles de donde venía y todo lo que había visto. Me imaginaba que pondrían la misma cara como aquella vez que en un domingo por la mañana, salí de medio follar en el hotel Meliá Madrid con un medio empotrador, nos fuimos a misa a la Almudena (no me preguntéis porqué), el se fue al aeropuerto que venía de Belfast, y yo me metí en Space. Lo contaré otro día, que esa es buena.

Hubo un momento que ya Fernanda empezó a reaccionar. Teresa le hacía alguna broma estilo: 

-Cariño, quieres una margarita?

Y Fernanda levantaba el dedo así haciéndole la peseta, con el suero pillado ahí mismo, sin abrir los ojos ni hacer nada más. Una escena sublime.

Finalmente, a esto de las 2 supongo que sería, la cosa ya se normalizó, Fernanda incluso se pudo levantar y cogimos un taxi hasta su casa, en la Calle Madrazo. Allí subí de nuevo y hasta fui a hacer pipí al baño, que era el baño donde hacía pipí Mari Carrillo. Yo me senté un poco en la taza por dejar puesto el coño donde lo pone ella, que coño!.


Para los que leéis desde otros países, estas son las Hermanas Hurtado en el programa de televisión que las hizo famosas. El Un,Dos,Tres. Mayra aparece también al principio del vídeo. Paloma en el centro, y Fernanda y Teresa a cada lado.




Y al Pasapoga que me fui, creo recordar, con un pedo ya más bajado de lo común, claro, pero de repente yo me decidí a superarlo. Y fui a todo. Pasapoga, Still, Space, People y Sundance. Aquella época en la que aun se podía salir sin parar por Madrid a gastar lo indecible y a desencajarse vivo.







Mañana a las 7 de la mañana, vuelo a Madrid a recoger a mi señora madre, y desde Madrid, me voy con ella a Italia 12 días. Roma, Florencia y Venecia. Es su primer viaje fuera de España Bueno, la mujer ha estado en Gibraltar a comprarnos pantalones... Ella se lo merece y allá que nos vamos. No habrá massieleo alguno, creo, porque no la puedo dejar sola, pero bueno, en Florencia tengo una amiga así que igual una noche, mi madre se queda en el hotel y mi amiga me saca un poquito, pero será un viaje muy tranquilo, pausado (no le puedo dar la maratón que yo me daría de andar y andar) y sobre todo muy entrañable. Seguro que me lo paso pipa igualmente, porque mi madre, hoy por skype, me ha preguntado si la laca la puede facturar y cuantos botes... ella es así.

Así que volveré el 12 con nuevas historias y si algo ha pasado en Italia, espero contároslo con más pelos que señales. Señor mio de mi vida protégeme para que los Andreas Minguzzis no sean allí parte del mobiliario urbano, sino soy capaz de meter a mi madre en un bus turístico de 12h y yo irme a los parques a trabajar de culo en una zona de cruising.




4 comentarios:

Anónimo dijo...

Se te echará de menos, buen viaje

Roberto dijo...

La pregunta es..¿ha tenido una salida nocturna-diurna-nocturna normal??

lanenasepasea dijo...

como siempre brava...yo tengo tambien una buena historia con josele roman que quizas algun dia cuente!! bravaªª

ABCman dijo...

Qué envidia undostresera, todos mis momentos celebrities undostreseros han sido muy políticamente correctos por desgracia jajajaja.
Me encanta tu blog!

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