miércoles, 25 de abril de 2012

MI VECINDARIO SEGÚN GRINDR II

Bueno, pues aquí viene mi segunda historia con mi santísimo vecindario.

Nos quedamos el otro día en que había quedado con el vecino tremendo a cubrirnos de babas enteros como dos caracoles aquí detrás de mi casa. Pues bien, eso pasó aquel día, y al día siguiente yo ya estaba tan tranquilo en mi casa, con todos los Grindrs y los Scruffs abiertos, por supuesto, cuando otro señor llamó a mi puerta. Este era estupendo también, para que decir lo contrario. Además, también vecino y también a unos 140 metros. Y daba la casualidad de que con este nuevo, ya había yo compartido algún mensaje y había estado a punto de quedar, pero claro, se adelantó el primero que os conté el otro día. Este era monísimo. Mucho más mono de lo que uno se merece y se puede creer. De los monos, monos que uno dice: este es uno de esos de una vez en la vida. Vamos, de todo el Grindr, era el más mono sin duda.

El caso es que este era como más callado que el primero y como que escribía menos desde el principio, pero a mi era el que más me gustaba. Mucho más que el primero. Monísimo. Y a la siguiente tarde de quedar con el primero, volvió a mandarme un mensajito. Lo mejor de todo es que el mensajito decía lo siguiente: “Creo que has tenido sexo con mi compañero de piso” Claro, yo cuando leí eso, me dieron los siete males porque me vi ya que me estaba empezando a tirar a casas enteras, pero claro, ¿qué haces?. Yo le hablé así un poco y le comenté si de verdad su compañero de piso era David, el del día anterior, y me lo confirmó. Vaya casita... me dije. Pero claro, menudo tesoro también de vecindario... A cada cual más mono. El caso es que me quise hacer el educado y le pedí perdón, porque me dijo que a ver porqué no había yo quedado con él antes que con su compañero de piso, si en realidad, habíamos empezado a chatear antes este segundo y yo. El segundo se llama Billy, y el primero se llama David, para que no nos liemos. Y claro, yo le dije que es que con David había sido todo de repente y no me había podido resistir, y con él, con Billy, había sido como más espaciado, y se había colado el otro de por medio...y claro, yo no veía nada malo en quedar con uno y luego con otro, sin saber que los dos vivían juntos. Ahora que lo sabía, pues la verdad, ya me daba un poco de corte.




Pues de cortes nada. Me dijo que estaba solo, y que me fuese para su casa a la voz de ya, que sus amigos venían en 50 minutos. Yo en ese momento me dieron como unas prisas y unos agobios tremendos como de que se te va el AVE y me metí en la ducha corriendo, me di un enjuagao así como muy estupendo, me puse lo primero que vi por casa y le dije que salía para allá. Total, ya sabía donde era... El me dijo que me esperaba en su salón, con la puerta de la calle abierta, y que se estaría pajeando en el sofá. Yo lo vi todo muy de película porno. Muy de gran producción. Y claro, a la calle que me fui corriendo porque además tenía ya solo 40 minutos para hacer lo que hubiera que hacer.

Salí a la calle corriendo como alma que lleva el diablo y me puse en el cruce de las dos calles que hay detrás de mi casa. De repente, no me acordaba de qué casa era debido a que todas las casitas inglesas son iguales. Yo miraba muchísimo a las casas, allí en mitad del cruce, sin tráfico, como perdido. Me veía muy como en Encuentros en la Tercera Fase, cuando salen todos de su casa al campo a ver el avistamiento que se acaba de ir y al final se quedan todos chafados. Pues así estaba yo, encima con el tiempo apremiando. Me fijaba en las puertas y todas estaban cerradas. Era un horror!. Y el tiempo que se iba!. Ya solo quedaban 30 minutos. Total, que le mandé un mensajito y le dije que no daba con la puerta y me mandó exactamente su situación. Era la siguiente calle más atrás. Y allí que fui. Y allí estaba la puerta abierta...

Yo me acerqué, me peiné un poco, me subí así un poco el cuello para entrar arreglado y abrí la puerta. De nuevo estaba allí aquel salón con aquel sofá negro pero con un nuevo hombre esperándome allí sentado, en pantalón corto, tocándose el pito por debajo, mirándome muchísimo con media sonrisa. Yo nada más entrar y verlo, me di cuenta de que era mucho, mucho, muchísimo más mono de lo que es en el Grindr. Pero vamos, que no os podéis hacer una idea. De estos monos masculinos que los ves en las discos y dices: esto nunca será para mi. Pues ala, allí lo tenía. Y yo el día anterior, había estado en esa casa tirándome a su compañero de piso. Que cosas. Así que entré y le dije -Cierro la puerta no?... y me dijo como riéndose: -Pues si.. deberías. Y una vez cerré, me acerqué así sin decir nada al sofá donde estaba él, y me senté y le dije un -Hola que tal...? La verdad que fue muy ridículo porque él se estaba pajeando y yo me había sentado a su lado como cuando una amiga está ingresada en el hospital por una cadera rota, y otra viene a verla a la habitación y se sienta así a su lado a ver que tal la tratan en el hospital, si come bien, si la acuestan muy temprano o si le lavan bien el pelo.

El caso es que enseguida le saqué el tema de que yo ya había estado allí, y él se rió, pero enseguida lo que hizo fue sacarse el pito del todo y claro, yo allí sentado, con el tiempo que pasaba, que yo pensaba para mi que ya sólo quedarían como 30 o 20 minutos, y él que me hizo el gesto ese con la mirada tan bonito, que es que te mira, se mira el pito y te vuelve a mirar como asintiendo, que mira, yo lo que hice fue ponerme a chupársela muchísimo así torcido como un cuatro.

El pito era como muy estupendo. Mucho mejor pito que el de su compañero de piso David. Así como un pito hecho y derecho. Y él era taaaaaaaaaaaan mono...Yo muchas veces miraba así para su cara para verle la cara tan mona que tenía y para autoconfirmarme a mi mismo que a eso tan mono se la estaba chupando yo, hecho un cuatro en el sofá. Y ya de repente, el cogió y se levantó y se bajó del todo los pantaloncitos. Y claro, yo allí ya me senté bien sentado, me bajé yo mis pantalones porque es como mejor se chupa un pito, y me acerqué bien acercado, lo cogí a el de las patas, y se la chupé de tal forma que creo que ha sido de las veces que mejor he chupado un pito. El soltaba unos “fuck, fuck” estupendos, de estos que ellos sueltan de la misma forma que nosotros diríamos “carambas” o “madre del amor hermoso” o “por dioses”. Además, de esta forma es como mejor se chupan los pitos. De hecho, me dieron una de arcadas y lagrimones que no os podéis imaginar. Además, yo me daba mucha prisa en que me dirán las arcadas y los lagrimones rápido, porque desde luego ya seguro que quedaban 15 minutos. Además, lo tengo que decir, era un pito de estos que saben súper bien a pito. El de vez en cuando me agarraba de las orejas así como entre cariñoso y entre que tiraba de las orejas para adelante como para atragantarme mucho mejor. Y ese muchacho tan mono, tan monísimo...mira, yo no cabía en mi. Era el mariquita más feliz del mundo: se la estaba chupando sentado a un muchacho monísimo que no conozco de nada, que está de pie delante miá, con un pito precioso, con una cara preciosa, y me tiraba de las orejas para chupársela más mientras me daban las arcadas y los lagrimones y se me ponía toda la baba súper espesa y super bonita. Súper realizado, vamos.

Hubo un momento que el muchacho se hizo también un cuatro, y me la chupó muchísimo, así como 40 segundos, pero enseguida otra vez se puso de pie y seguí yo a lo mio. Yo estaba súper feliz.

Y de repente, me dijo que se iba a correr. Y claro, yo no sabía que decir, si pegar unas palmas flamencas, si levantarme y cantarle una saeta mientras se corría o si hacer las fotos. Ni idea. Me pilló muy perdido. Y mientras yo pensaba qué es lo que tenía que hacer, el muchacho se corrió y me llenó todo el pelo, todo el hombro, y llegó hasta a la pared y al respaldo del sofá. Yo tuve que poner una cara de entre que te está saltando el aceite cuando echas las empanadillas y de entre que te ha entrado un pizco en el ojo en mitad de la Feria de Abril. Una cara muy española seguro. Y claro, yo no pude decir nada, solo esperar a que el muchacho se corriera y una vez se corrió y acabó de poner esas caras estupendas, me dio una toalla y me dijo que me tenía que ir que venían en 5 minutos o 10. Claro, yo me limpié como pude pero de ninguna forma me pude limpiar bien del todo.

De momento me despedí y salí a la calle como pude, porque el muchacho me metió mucha prisa. Al salir a la calle, me andé la acera intentándome subir bien los pantalones con los botones desabrochados y todas mis humedades saliéndome por los calzoncillos, porque esa es otra, yo no sé como, me corrí mientras salía por la puerta. Y claro, cuando me subía los pantalones en plena calle, todo estaba como manchadísimo. Pero es que además, luego me miré la camiseta y estaba toda así como muy imposible por un hombro... y ya me toco en el cuello así como muy mirando al horizonte mientras me intento subir bien los pantalones por la calle, y resulta que tengo todo el cuello lleno de sus corridas...y ya me da por tocarme el pelo y ya en el pelo lo que tenía era como una clara de huevo estupenda así a tiras, súper estirada y súper amalgamada por todo el pelo. Y todo esto, claro, yo andando por mi vecindad. Lo peor de todo es que pasó un señor con un rastrillo por mi misma acera, que me miró muchísimo, mientras yo me descubría más y más restos de ese hombre por mi cuerpo. Un caos tremendo, pero una salida de aquella casa y un paseito a la mía que aquello parecía la Esperanza de Triana volviendo a las dos de la tarde por la Calle Pureza después de toda la noche de jarana.

Luego llegué a mi casa y le mandé el mensaje de después, que fue un “Muchas gracias” y él me mandó un “You are more than welcome”. Es que claro, yo nunca había salido así de una casa... tan tan sucio, tan tan tan violado, tan tan sin ningún respeto... A mi me encantó. Eso es lo mio. Ya lo de que “vamos a ver cuando quedamos...” o lo de “te llamo y ya vemos...” está pasadísimo de moda. Ahora he descubierto que el quedarse uno como Miriam, Desiree y Toñi, pero viva y coleando dispuesto a repetir, es lo mejor. Que maravilla de hombre. Me trató como me merezco. Tengo que repetir... cuanto antes. Así, sin tiempo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja. uno de los mejores post. que risas.
eso si, me quedo con la duda de ver al tremendo david y del guapo Billy :D

Anónimo dijo...

Uno de los mejores?????yo creo que el peor. De hecho, el primero que me deja indiferente.

Roberto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roberto dijo...

Ahora la pregunta es si se pondrán de acuerdo sus vecinos para un ménage à trois o hay un tercer vecino conviviendo con estos dos últimos que desea lo mismo....llegados a este punto, creo que sólo el Grindr tiene la respuesta.

Jesules dijo...

Mucha envidia veo yo en estos comentarios... ENVIDIA DE LA MALA!!!!

Anónimo dijo...

Jajajajaja que partida de culo¡¡¡ una caña de post.

Anónimo dijo...

eso me paso a mi cuando termine con uno y me fui con unos amigos a tomar una copa y me dicen " tienes la espalda como pegada a la camiseta, la tienes acartonada, a ver si le echas suavizante... "

Airgamboy dijo...

A mí me pasa siempre, que cuando has estado toda la noche follando con un chulo y casi sin dormir, al volver a casa (en metro normalmente, yo soy pre-Grindr) he tenido la sensación de que todo el mundo sabía de dónde venía, y me he sentido bastante pelandrusca, pero luego al llegar a casa normalmente me he convencido de que en realidad nadie podía haberse dado cuenta. Pero lo suyo es de pelandrusca por dentro y por fuera... qué maravilla!

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJ Buenisimo el post.. lo de la tecera fase y lo de que te saltan las empanadillas.. jajajajajaja

Albert Marin i Murcia dijo...

No es que me guste, es que me encanta!! Gran descubrimiento...

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