martes, 8 de mayo de 2012

ACABO DE LLEGAR DE CASA DEL VECINO

Bueno, pues acabo de llegar de casa del vecino. Ahora tengo como 7 días libres entre guardias que casi no me van a llamar y días off completos, así que como hace un tiempo estupendo, me voy a dedicar a pasearme por esta ciudad tan estupenda, el sábado iré al XXL, que os lo contaré todo con pelos y señales, y hoy, como no había nada que hacer especial, pues mira, le he hecho una visita al vecino. No al segundo, con el que fue una cosa de hola y adiós y salí como el rosario de la aurora de aquella casa, sino al primero. Al original. Al del conejeo. Yo creo que con el segundo ya no voy a quedar más porque ni escribe ni nada y me da a mi que le debe dar cosa que yo me esté citando con su compañero de piso. Una pena porque era monísimo... pero bueno, el primero de todos no está nada mal. Vamos, está muy bien, pero claro, el otro es que es de incomparable total. En fin, que allí que he ido.

Me mandó un mensaje así como mañanero, y ya se me abrieron las ganas, así que me fui al gimnasio, comí, vi un poquito de BBC y ya me fui para su casa. Nada más llegar, allí me recibió en su saloncito, recién llegado de Cancún, que ha tenido un vuelo larguísimo anoche, y estaba morenísimo y monísimo. Harto de los pasajeros, pero muy mono. Hablamos mucho de azafatas, de que nosotros comenzaremos a volar a Moscú pronto e intenté quitarme la espinita que me quedó clavada cuando fui a Moscú y hice un trío horroroso con dos muchachos muy jóvenes (ya lo contaré por aquí) y bebimos un poquito de cerveza. Bueno, yo me bebí cuatro... porque claro, es que bebido, se empotra mejor. Eso es una verdad como un castillo. No bebido del todo, pero si con el puntillo ese que te da que los ves a todos monos y todo está muy bien de hacerse sea la guarrada que sea.

Y claro, ya empezó la cosa esa de que estás sentado en el sofá, y se pone una mano en una pierna. Yo lo veo muy ridículo, porque es un prolegómeno que siempre pasa y se sabe ya lo que va a venir después pero es como que tienen que seguirse unos rituales obligados. Debería ser más natural llegar, beberte cinco cervezas sin saludarse el uno al otro así como muy de atragantamiento en la cocina, y ya el bajarse los pantalones y yo chupársela muchísimo, pero no. Hay que hacer como lo que hacía mi madre de ir al Pasapoga en los 50, y esperar a que la sacaran a bailar. Pero bueno, yo como soy muy tradicional, tampoco lo veo mal. El caso es que me puso la mano encima y claro, yo también, pero a mi me pareció ridículo ponérsela encima de la pierna y lo que le hice es sacarle el pito de una vez. El llevaba un chándal gris muy mono así que el contraste de pito morcillón colgando y vencido sobre chándal gris, quedaba precioso. Y claro, yo ya una vez le vi el pito, me fui así a vencer y doblar sobre él y él hizo una cosa muy bonita que fue cogerme la cabeza y empujarla sobre su pito. Yo estaba como un boy scout en una jincana de esas que tienes que buscar muñequitos de plástico en un bol de harina con la boca y las manos tapadas. Era como un restriego de la cabeza en los pelos del pito y con el pito dándome en el ojo muy tremendos. Yo intentaba no abrir mucho la boca al principio porque se me iba a llenar de pelos e iba a hacer los gestos tan típicos esos de escupir luego pelos, pero como soy tan tradicional, pues ya me dio igual y ya me puse hasta a darle muchísimo bocados. El se cogía el pito y me daba unas bofetadas de pito en la cara preciosísimas. Así como con mucha violencia. Además sonaba el pito en mi cara “plas, plas, plas”. Como un aplauso, cosa que a mi me encantaba porque lo veía muy marica-hortera pero con lo suyo por dentro.

Y entonces yo ya, en ese sofá negro, se la chupé muchísimo. Ya lo que se dice, chuparla mucho, sin bofetadas de pito ni mordiscos de zona del perineo ni nada de eso. Ya chupar, chupar, vamos. Así como con mucha saliva y como con muchas ansias, como hay que chuparla siempre. Yo recomiendo siempre chuparla como cuando nos comíamos los polos drácula de frigo. Que chupabas la puntita con cuidado hasta que se rompía y salía la vainilla y ya como que mordías un poquito y ya salía la parte roja que estaba riquísima y entonces ya te daba absolutamente igual el polo y lo que hacías es destrozarlo muchísimo. Pues un pito es lo mismo. Ya me puse luego con las arcadas y los lagrimones, que es una cosa indispensable, y él me apretaba muchísimo la cabeza y yo me entrapaba vivo por dentro.

Y nos fuimos a su habitación. Lo de irse a la habitación con todos los pantalones bajados, los pitos cimbreantes tan duros por los pasillos y como con el hormigueo recorriéndote todo el cuerpo es muy estupendo. Y ya cerró la puerta y cogió y se me puso delante, me apretó los hombros para abajo y yo me agaché super sumiso perdido estilo como cuando los curas se tiran al suelo para que los ordenen, pero en vez de tumbarme en pompa como se ponen ellos, yo me puse de rodillas y se la volví a chupar muchísimo. Y ya hizo él eso de que desde arriba tiraba salivillas monísimas a su pito, que aquello parecía yo Miguel de la Cuadra Salcedo, debajo del Salto del Ángel. Además es que de rodillas se chupan los pitos tan bien...porque es como que los mariquitas estamos diseñados para eso. Yo lo veo muy acertado. Además lo que me hacía mucho es cogerme la cabeza con las dos manos, y apretármela muchísimo contra su pito y luego cuando yo estaba con la arcada y el lagrimón, como que me movía la cabeza un poco así de un lado a otro como cuando intentas encajar algo en algo... era como muy bricomanía todo. Todo muy enganchadísimo. Además, cuando el pito bloquea completamente la garganta y no te entra aire ninguno ni se puede respirar ni por la nariz, es estupendo porque te da como una sensación de ahogo de decir: Me voy a morir de maricón que soy.

Y de repente, coge, me levanta así de los brazos, me tumba en la cama y me dice: -espera. Y abre unos armarios, saca unas cuerdas de unas cajas y me dice: -te voy a atar. Y claro, yo como lo que me había convertido desde que llegué a esa casa era en una especie de muñeca chochona de feria pasiva como una puerta, pues no dije que no porque me pareció muy bien. Y me ató muchísimo con unos nudos preciosos como marineros a los cabeceros de la cama así como muy martirio cristiano mítico. Las patas me las dejó sueltas, cosa que me gustó mucho porque así yo las podía cruzar, que me encanta hacerlo aun cuando me están violando como a una gitana.

Una vez atado a los cabeceros de forjado estupendos que tiene, cogió, se me puso encima de rodillas con una pata a cada lado de mi cuerpo serrano, me cogió el pito que yo lo tenía duro como un pirindolo de las aceras de Madrid, y me lo echó así muchísimo para adelante. Yo desde mi posición de puerca, no podía mucho levantar la cabeza para mirarme a ver que es lo que iba a hacerme pero lo que veía era como mi vello púbico de encima del pito muy propio, pero sin pito luego, porque el pito estaba muy estirado para abajo por él. Entonces, lo que se veía era como un coño. El pelo y nada más. Precioso. Y con el pito, lo que estaba haciendo era atármelo también con unas cuerdas muy parecidas pero más delgaditas. Como de tender la ropa. No os puedo decir como eran los nudos, si me hizo doble lazo, lazo de trenza o lazo y medio, pero yo lo que me vi es que de repente, los huevos se te ponían como muy muy muy rojos, muy muy duros, que yo los notaba así aunque no me los podía tocar, y el pito también se pone como muy muy rojo y duro pero como contra hecho... como que se pone demasiado exagerado. Yo me lo vi como cuando la Torre Agbar de Barcelona la ponen toda de rojo. Y así me lo chupó muchísimo él, pegándome unos tirones de los huevos hacia abajo y claro, de tanto nudo y tanto tirón, se me salía el glande muchísimo, que me daba a mi la impresión de que ya no me lo iba a poder volver a meter de nuevo para adentro, y sobre todo, lo que era muy tremendo es que tenía la parte de abajo toda como muy agarrotada de calor. Era como que el verano había llegado. De todas formas, no da el gusto que yo pensaba.. es más lo bonito de sentirse una mierda pinchada en un palo y que el tío puede hacer lo que quiera contigo, que en gusto físico, creo yo.

El me chupaba el pito una vez, otra vez subía y me echaba tres buenos escupitajos en la boca, yo le escupía también como podía, luego se bajaba de nuevo a chuparme mi pito atado...en fin, así estuvimos un buen rato hasta que cogió, me desató el pito, me dio la vuelta con las cuerdas muy bien atadas que seguían, y me puso en pompa atado al cabecero. Pero no solo eso! Es que me ató las patas a las patas de la cama pero en plan abierto! Yo me notaba tan tan tan taaaaaaaaaaaaan ninguneado. Es que ya era una cosa tan marica! Tan lo que mi madre nunca entendería... porque ella entiende que sea marica, pero claro, no tanto! Mira yo estaba encantado. Además el culo se me quedó en plan abierto porque me separó las patas atadas muchísimo, y claro, yo ya lo que me veía era como muy Cueva del Sacromonte granadino, que igual pasan unos gitanos por esa habitación, ven el agujero, y se meten a vivir allí, me encalan el culo por dentro y me hacen siestas gitanas... Mira, era una cosa.

El con los dedos me hacía así como hurgamientos muy tremendos pero yo creo que eso no hacía ya falta porque yo ya estaba como os digo, muy Cueva del Sacromonte. Y el muchacho se puso su condón, me escupió dos o tres veces en el culo, me puso el pito en la puerta del culo y ahí lo dejó un ratito medio empujando. Yo no cabía en mi de felicidad, porque para los pasivos, esto es muy importante y muy necesario. Que te la pongan en las puertas y que la notes pero no te la terminen de meter. Creo que es de los martirios mas tremendos que hay. Yo soy un talibán y me llevan a Guantánamo, y a mi lo de ahogarme y privarme sensorialmente mira, lo llevaría con la excitación propia, pero esto ya...con esto lo pasaría fatal... porque es como una ansiedad que te da que quieres que te empuje un poco más pero él sabe que no debe aun para que te pongas más malo y tu sabes que al final te va a empotrar, que mira, esto lo saben los americanos, y cierran Guantanamo por escándalo.




Yo creo que mi culo daba como bocanadas y todo... era una cosa. Hasta que al final, me la metió. Muchísimo. Esta vez no me conejeó nada de nada. Todo lo contrario, como yo estaba tan atado, no me podía mover mucho ni había opción a una mala postura porque yo estaba en pompa como una perra, que es como mejor te la pueden meter, así que fue una empotración en toda regla. El muchacho me la sacaba y me la metía entera super bien y yo era como una cosa de entre retorcido sin poder retorcerme que no sabéis. Maravilloso. Además me escupía cuando le venía en gana por la espalda, me tocaba el pito cuando le venía en gana sin yo poder hacer nada y claro, era como que yo no era nada, sólo un agujero de placer, y sin yo poderme tocar, lo que estaba era más contento que Pascall Maragal en la Ceremonia de Inauguración de Barcelona´92.

Y yo no sé como lo hizo, que me desató las patas, luego los brazos, me dio la vuelta, me ató los brazos de nuevo, se puso de pie en la cama, me cogió de las piernas y me levantó como si yo fuera una paletilla de cordero, y así, como muy Circo del Sol, me la metió de nuevo. Yo no sé como no se mató ni sé como acertada a metérmela así. Yo estaba ya como muy morado de todo y ya veía por mi cabeza desfilar todas mis grandes musas de España. Miriam, Desirée, Toñi, Muerta del Castillo... en fin, las grandes. Hubo un momento que la postura era tal, que yo me veía como la niña del exorcista bajando de espaldas por las escaleras, pero en plan maricón.




Y ya por fin de repente, se quedó cogiéndome solo de una pata, me toco el pito muchísimo como haciéndome una paja, me corrí pero claro, apuntando para abajo es decir, me di en mitad de toda la cara, yo me derrumbé un poco la un lado, se quitó el condón, se hizo un poco de paja, y el muchacho se corrió desde encima así como con mucha vehemencia y barbaridad, por supuesto encima mía. Menos mal que tuve ojo y cabeza en ese momento y me aparté, sino me ahogo.

Y bueno, luego los típicos pedos de después que te dan con la sensación de que te cagas (finalmente he cagado en casa), pero esta vez, he salido de aquella casa con la cara limpia, que el muchacho me ha dejado una toalla. Yo me he comprado unos zumos porque no creo que soltar tanto como he soltado, sea sano... lo debería meter en unos sobres y venderlo como Sopas Magi. Y ya me he duchado y ha salido el sol de nuevo en este Londres tan gris, y ya lo que tengo muchísimas ganas es de que llegue el sábado para ir al XXL y terminar en una casa de por ahí o hacer domingo de sauna, barra y toalla. VIVA!


8 comentarios:

lanenasepasea dijo...

"...No os puedo decir como eran los nudos, si me hizo doble lazo, lazo de trenza o lazo y medio..."

que grandes tus palabras como siempre...

por cierto te has fijado ya en el guardaespaldas del partido neonazi griego? como es...

Anónimo dijo...

que frases,que frases...son lo máximo como me gustan tus hazañas!

Anónimo dijo...

Incomparable y único en tus peripecias... Algún día tus memorias serán de obligada lectura... Por cierto, gran verdad el guardaespaldas del partido neonazi griego... Mamma mía!!

Anónimo dijo...

Pues sí se llama Lagos Giannis, está tremendérrimo y ya no es guarda espaldas. hace un par de horas se ganó un escaño o algo así he leído... yo con mis 22 añitos camparía quetecagas a su lado.
ale, CON DIOS!

Airgamboy dijo...

Tiene vd que empezar a desarrollar la idea de las sopas Maggi, que creo que tiene mucho potencial. Me he reído mucho, pero lo de las cuerdas me da muy para atrás. Un amigo mío valenciano ligó una vez con un tipo que le pidio que le atara y él le ató, se lo folló, le dió de hostias y lo dejó atado y se fué de la casa. Luego le dió mal rollo y se pasó días mirando el diario por si habían encontrado al hombre muerto de hambre o así... Por suerte, luego se enteró de que compartía piso y su flatmate le había rescatado...

Roberto dijo...

Yo veo esta entrada como el Cantar de los Cantares de la edad post-contemporánea...la belleza de...
8:14 Apresúrate, amado mío,
Y sé semejante al corzo, o al cervatillo,
Sobre las montañas de los aromas.
se transforma en un nuevo epíteto...
Y el muchacho se puso su condón, me escupió dos o tres veces en el culo, me puso el pito en la puerta del culo y ahí lo dejó un ratito medio empujando. Yo no cabía en mi de felicidad, porque para los pasivos, esto es muy importante y muy necesario.

Alison McClaclan dijo...

La paletilla de Cordero... GRAAAANDE

Kristian dijo...

"y se meten a vivir ahí, me encalan el culo por dentro y me hacen siestas gitanas"....jajajajaja

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