viernes, 27 de septiembre de 2013

BERLIN 2013 II DE II

Tras esta pausa, volvemos a Berlín para seguir con lo que dio de si aquel viaje. Mas bien, con lo que dio de si el Bull. La verdad que lo planee todo muy mal, porque no dio tiempo ni a ir al Kit Kat ni a nada. Mas bien no lo planee. Salió como salió. Es decir, no salí del Bull.

Como hace ya algún tiempo de este viaje y he perdido la escaleta de acontemientos, esto es, su orden de aparición, iré contando, párrafo a párrafo, sin orden, lo que allí viví.


El Estocolmés:


Fue un muchacho muy salao que conocí en el Bull, muy mono, y que no tenía mucho dinero el muchacho. Así que yo le invitaba a todas las copas con la esperanza de que se liara conmigo. Si. Putero. Pero chicos, ¿que mal tiene hacer eso, si al final lo conquisté?. Recuerdo que en una de mis visitas al baño, me lo encontré muy dicharachero con un señor. Así que le dije que ni hablar, que con ese señor el no pintaba nada y que se metiera conmigo en el baño. Yo estaba como muy disparado. Y allí en el baño que se metió conmigo, cerramos de un portazo, me bajó los pantalones hasta media rodilla y me la chupó muchisimo. Fue así, como una cosa muy seca y animalada...muy de instinto. Yo lo vivi muy feliz y contento. Un sexo de estos rudos, frios y de cinco minutos y de pié con el fondo de alicatado de los azulejos del baño del Bull. Precioso.


El muchacho cachas rubio de los pezones:


Estaba yo en la barra muy pizpireto, cuando de repente, una cosa enorme, rubio, tremendo de cachas y monísimo, entró por la puerta. Claro, era de esto que no te lo crees y que por supuesto no esperas que te vaya a mirar a ti. Pues me miró. Y claro, como se fue para el baño derecho, para el baño que me fui yo. Y allí lo vi y me dijo: -entras? Y yo contesté: -Entro.
Y bueno, dejó la puerta entornada, cosa que me esperaba, y allí que me dijo que le tenía que tocar los pezones. Yo lo primero que quería es darle unos besos bien tremendos, así que intenté, y se dejó, pero me puso las manos en sus pezones, y bueno, mira que no soy nada fan de estas cosas pero allí que me dispuse a tocárselos. Fue darle el primer apretón y retorzón de pezones, que de repente pegó un grito agudísimo, agudísimo como de modelo, y me apartó de él de un porrazo. Resulta que es que era mega sensible, y lo que le gustaba es que se los rozara así como muy de poca cosa. Yo le pedí perdón, y allí que me veis, intentando besarlo, que no quería el muchacho, y acariciándole los pezones como si estuviera acariciando un hamster, con un cuidado horroroso y con una falta de apetito sexual fatal. Me estaba convirtiendo en la Cantudo probándose anillos en Suarez, parecía.

Así que lo que decidí, fue agacharme y chupársela mientras le tocaba los pezones así. Y mira, el pito era como si fuera un altramuz. El se lo tocaba muchísimo para que se le pusiera duro, y yo le pasaba los nudillos por los pezones como si estuviera acariciando un canario pero nada, aquello no había forma. Era un cachas maravilloso pero aquello tenia la libido mas reventada que el coño de Karmele Marchante. No sabía que hacer! Como solucionaba yo aquello...lo veía venir sin remisión. El chulo se me escapaba.

Pero gracias a lo de la puerta entornada, llegó la salvación en forma de tercera persona. De repente, entró un señor allí, que ni pidió permiso ni nada, y se encerró con nosotros en el váter. Yo como estaba chupándole el pito al cachas, tampoco me fijé si el muchacho tercero era mono o horroroso, Yo solo vi que se bajó los pantalones y se sacó el pito, que colocó junto a mi cara. Y claro, era un pito mucho mas tremendo y en mejores conciciones que el del cachas de los pezones. Así que yo sin pedir permiso, y sin que se notara mucho, cogí y me enganché al pitó nuevo. Y chupé y chupé. Además me intercalaba de uno a otro, que esto es una cosa que la hago yo cuando estoy en otra ciudad, con mucho dinero, y con mucho tiempo por delante. Vamos, cuando estoy feliz de ser yo 100% y de gastar el 100% de lo que llevo. El muchacho al que yo chupaba, cogió y se puso a tocarle los pezones al cachas rubio, y le pasó lo mismo que me pasó a mi. Que el cachas pegó un grito horroroso, el otro se asustó y también gritó, y parecía aquello que yo estaba chupándosela a dos Mama Chicho maquillándose. Mira, una cosa muy poco recomendable.


La Chantel, el trapo de cocina y el Pontempompa


La Chantel es una travesti que estaba siempre por allí. Muy muy demacrada. Muy muy borracha. Muy muy estropeada. Pero graciosísima. Y el Pontempompa era, parece ser, intimo suyo. El se pasó el día y la noche y el día y la noche otra vez, super desnudo y super haciéndoselo con todos. Además el era como muy chupador. Te lo veías tal que chupándosela en la barra a uno, como que chupándosela en los sofás a otro, tal que chupándosela en los baños a dos, tal que chupándosela en el banco corrido del fondo a tres, tal que durmiendo un rato en las colchonetas del suelo del cuarto oscuro entre cuatro, y etc etc etc.




Yo intimé mucho con la Chantel, que me parecía un grandísimo personaje. Y ella, lo que quería es que yo me quedase desnudo como su amigo. He encontrado algunas fotos sobre ella. Dirige el Club “House of Shame” en el Bassy Club, por si algunos estan interesados en conocerla. Tremenda. Total, que como nos hicimos muy amigos, lo que ella consiguió es que yo a media tarde o a media noche, vete tu a saber cuando era ya, me quedara ya en pelotas por el Bull. Yo no quería, porque el unico que estaba en pelotas en aquellos momentos era el pontempompa, pero mira, ya llegó un momento que me dio igual. Fue quedarme desnudo, que el Pontempompa se vino corriendo para mi para chuparmela allí en plena barra, pero claro, a mi me daba nosequé, que yo estaba ligando con el camarero desde hacía un rato...pero bueno, como le dije al camarero, “tu desde la barra no ves nada al otro lado por aquí debajo”, así que dejé que el Pontempompa me la chupara arriesgándome a coger toda suerte de clamidias salvajes y gonorreas en flor estupendas de la huerta berlinesa pero mira, eso que me llevé, digo yo.

Hubo un rato que me pusieron hasta temazos, y claro, yo eso de bailar desnudo no soy, así que el camarero se apiadó de mi y me dio un trapo de cocina, con el que me hice una falda hawalliana muy muy entallada y pude bailar los temazos de ayer, de hoy y de siempre. Me encantó. Recomiendo a partir de ahora desnudarse mucho en el Bull cuando no haya mucha gente. Sobre todo cuando entra el repone tabacos a que le firmen el papel del tabaco en la barra y tu estás allí desnudo mientras el Pontempompa te la esta chupando, o sobre todo cuando vienen unos albañiles a arreglar un váter que está atascado de vete tu a saber el que, y tu sigues allí siendo felado con el Pontempompa y la Chantele allí sentada en la barra muy muy muy borracha y torcida. Sublime.


El muerto, la violación, el cockring y la azafata.


Puesto que no sé que fue pasando antes y que fue pasando después, he aquí otro momento histórico vivido en el Bull en esta tanda. Serían las nosecuantas del día tal, cuando hablando muchísimo con un chico que había por allí muy bien parecido, de repente, se me fue de la barra y se fue hacia los sofás, donde medraba, dormidísimo, un chico con unos cueros, así a pierna suelta y como un tronco.

El muchacho de buen ver, se puso como a tocarle el pito, ya que el chico que dormía, lo tenía con un cockring muy elegante. Pero se lo tocaba así como si hubiera sido la primera vez que veía un cockring. Yo espectante, bebía en la barra a que se desencadenase lo que sabía que se tenía que desencadenar.

Efectivamente, de repente, el muchacho bien parecido, comenzó a pegarle como unos porrazos al muchacho que dormía desnudo en el sofá, y como que se le echó encima. Y se puso como a tirárselo pero de una manera muy desordenada porque ni se la metía ni nada, era todo como de roce y de magreo. Total, que el muchacho que dormía despertó, y se puso en pompa automáticamente. Así que el muchacho de buen ver se quitó la ropa corriendo allí en el sofá, toda por el suelo, que a mi me dio mucho apuro y se la recogí toda como buena azafata, y se fue para la maquina de condones, sita junto a la maquina de tabacos.

Y ya con la compra hecha, cogió y se puso a cuatro patas, con el muchacho que dormía con las patas levantadas, a metersela muchísima en el sofá. Era una violación que desde la barra se veía muy de como deben hacerlo mis padres...sin porrazos, como con una sintonía y un compás. Una cosa que no veía yo hace mucho. No es que hubiera cariño, pero se intuía un respeto. Y de repente, el muchacho de buen ver me gritó desde el sofá: -Acercame el popper!
Y yo como buena azafata, le pedí un popper en la barra como quien pide la sal, y allí que se lo acerqué. Y se acabó el respeto de momento. Ya aquello parecían los monos bonobos de Borneo, que se follan entre padres e hijos por el mero hecho de preservar los lazos familiares.

Y no sólo eso. También me pedía lubricante...Pues allí que me levantaba yo de mi tabureta y le llevaba todo lo que el pedía. Ya cuando vi que me miraba como para pedirme algo mientras se follaba al muchacho, me adelantaba yo y le decía: -quieres una cervecita? -un cigarrito? -un poquito de sal?... aquello era así.

Y no solo ahí acaba la cosa. Fue acabar de violarlo, que el muchacho violado cayó muerto o dormido o como fuera, en el sofá, y el otro de buen ver, le arrancó el cockring y se lo intentó poner allí en el sofá de pie. Pero no podía. Era una cosa muy difícil para él. Tras ese esfuerzo...además que se le veía un muchacho de buena familia que no estaba acostumbrado a esos lares, y quizás fuera el primer cockring que se iba a poner...total que yo me apiadé de él y me acerqué y me senté en un sofá frente a él. La escena fue así: él de pie intentándose poner el cockring delante mia con el violado tirado desnudo en el sofá por detrás. Yo explicándole que primero se meten los huevos. El muchacho estirándose de los huevos muchísimo sin ningún éxito, así que yo ya, me armé de tripas corazón, alargué mis brazos y manos, toqué todo el pitó y lo cogí así como si fuera todo un higo, y como si fuera un marinero haciendo un nudo, le estiré de un lado y encogí de otro y allí que se lo puse sin mirar mucho a nadie y como si fuera la primera vez que le limpio una diarrea liquida a un niño.

Y luego, sin más, el muchacho de buen ver cayó muerto y dormidísimo en el sofá, junto al violado, y allí disfrutaron de una siesta estupenda que no sé por supuesto hasta cuando duró... porque yo ya me acuerdo de poco...solo de los flashes de los momentazos.


El camarero del Bull, el CDL y mi violación profunda.


Resulta que ligué con el camarero del Bull. No te lo pierdas...me hacía unos chupitos riquísimos durante las dos tandas de varios días que me quedé allí metido...y claro, eso era por algo. No sé como le gustaba, si me vio desnudo con un trapo de cocina por allí por su bar, pero mira, algo vio porque le gusté. Y me llevó a su casa. Allí no dormí NADA. Entre la cama que era una mierda, la habitación que era otra mierda, y que yo estaba con la intranquilidad de que el Bull estaba abierto 24h y me estaba perdiendo cosas tremendas que estaban pasando seguro, como que no conciliaba el sueño. Luego ya si que caí rendido, y él también, tanto, que llegó tarde al turno de mañana y ya se saltó al de tarde.

Nota: no follé nada con el camarero del Bull, porque el del ppuestazoque tenía, no podía, y yo que estaba ya muerto de todo y que lo que quería era volver al Bull, pues tampoco estaba yo en mi momento. Yo quería ser testigo de aquello y no perderme nada! A quien se le ocurre irme con un hombre a su casa! Donde se ha visto...

Pero claro, uno que no es tonto, coge y se informa de los sitios, y claro, Berlín no se queda coja ni chica ni corta...ni yo tampoco...así que cogí, y esto creo que fue, en la segunda tanda del salir, me fui al maravilloso CDL. (que hasta que lo encontré... madre mia...)




El CDL es un bonito y psicodélico bar mariquita de Berlín con multitud de fiestas curiosas y creativas que no dejan lugar al aburrimiento. Yo a la que fui fue una fiesta muy adecuada, que entrabas y tenías que meter el pito por un agujero en la puerta, y según te vieran el pito, ya te dejaban entrar o no. Como me adviertieron de esto, cogí, y por la calle, me fui tocando muchísimo. Se me ponía como si fuera un flandul, pero no llegaba a chorizo de Burgos, así que con un condón, me hice un cockring precioso y por la calle perdida que iba con el pito durísimo buscando el bar dichoso. Por fin lo encontré. Tiene doble puerta, que quede claro. Llamas, te abren una, entras a un cuartito, cierran, y ahi metes el pito por un agujero y según te ven el pito, entras. Bueno, pues así lo hice y entré de momento. Yo de pito no ando mal. Ni de estómago.

Y era una fiesta de desnudarse, MENOS MAL, en la que te ponían una pulsera preciosa azul fluor o rojo fluor, según fueras pasivo o activo. Yo me quise poner como 5 azules, para dejarlo bien claro, pero vaya que deslumbrara por los sotanazos y provocara un accidente, me dejé solo una.

Y mirad, me parece de lo más civilizado que he visto. Porque todo el mundo está con sus pulseras. Todo el mundo sabe de que vas. Los activos te siguen. Los pasivos los seguimos. Los pasivos no se siguen entre ellos, ni los activos tampoco, y es como muy a saco y muy descarado. Es muy de que estás allí diciendo: MÉTEMELA.

Y me la metieron. Pero además creo que ha sido de las mejores veces que me la han metido. Mira, fue precioso. Porque estaba yo de pie, ligué con uno muy tremendo de cuerpo, me cogió, yo me convertí en una pipa pelada, porque es a lo que llego cuando doy con uno de estos... y me puso de espaldas y allí mismo de pie me la metió. Pero metida de una forma super bien, con su dolor, y yo cada vez mas y mas y mas arqueado para adelante, que ya estaba hecho yo un cuatro de vencerme tanto para adelante...hasta me tuvo uno que sujetar porque yo lo que quería era allanarle el camino al tremendo y dejarle todo muy bien y muy despejado para que me empotrara bien. Creo que nunca me la han metido taaaaaaaaaaan hasta dentro y nunca ha sido taaaaaaaaan grande lo que me han metido. Pues no me dolió casi. Solo lo necesario que te gusta y todo. Claro, yo iba por la calle con el pito anudado con un condón para que me dejaran pasar, así que con esas ansias, como para que no me puedan meter algo. Fue un polvo muy corto, porque la situación era tan morbosa y tan cerda, allí en un pasillo, delante de todo el mundo, que es que yo de repente ya no pude mas, y en forma de pescadito que se muerde la cola (porque yo mas doblado pa lante no podía estar), pegué los gritos mas fuertes que he pegado jamás en un bar de desnudarse, me corrí que aquello parecía la rotura de la Presa de Tous, me dio dos cachetes en el culo, me subí a la barra a beberme la copa que de las ansias, ni me la había bebido, me limpié para sentarme sin dejar marca, y me fui a casa de mi amigo Pepe, contento y satisfecho de que si, si, si, de Berlín se sale así.



3 comentarios:

Jon dijo...

Soberbio, como siempre. No dejes de publicar tus andanzas!

Anónimo dijo...

Oye una pregunta amigo
Voy a wasteland berlin este sábado que será en el kitkat club, tengo unas preguntas:
1. Porque calle se entra al kitkat? dice en el website que la direccion es kopenickstrasse pero que la entrada esta a la vuelta? es facil de encontrar?
2. a que horas recomiendas ir al berghain y al laboratory? Sabes si hay tias en el laboratory?
Saludos

Anónimo dijo...

Magnífico, sublime, celestial, majestuoso. Actualiza más, por favor. Me encanta tu rollo y como lo cuentas, y aunque soy hetero 100%, el hetero más fan que tienes.

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